Pa’ que se vea que traemos chingos

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Opinión
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Significativo ha sido el asalto que durante años han hecho las administraciones estatales a las arcas municipales, donde han encontrado alcaldes sumisos dispuestos a entregarles el presupuesto municipal

“Y la noticia más importante es que vamos a seguir invirtiendo. Pa’ que se vea que traemos chingos y vamos a traer más chingos para Piedras Negras”. Estas son las palabras del gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, en su última visita a Piedras Negras, la cual se dio en el marco de un evento convocado para anunciar el arranque de obras que habrán de ejecutarse en 2027.

Así como lo lee. En esta época, los gobernantes hacen un evento para anunciar proyectos del próximo año; obras para las cuales harán otra ceremonia de arranque de construcción y, finalmente, un tercer acto, ahora de inauguración, si es que llega. Esto sin contar las múltiples visitas para “supervisar” avances. En todo caso, la algarabía de sus seguidores, que en su mayoría son mujeres, no se hizo esperar. Son las lideresas de Mejora Coahuila por la mañana y del PRI por la tarde.

https://vanguardia.com.mx/opinion/sheinbaum-ortiz-rubio-o-cardenas-AH23062288

Que el Gobernador anuncie proyectos para Piedras Negras siempre es motivo de satisfacción. Desde que Coahuila entró en la espiral de deuda, de la cual Manolo no es culpable, pero sí cómplice silencioso y aplaudidor, no hemos tenido obras estatales significativas. Más bien, significativo ha sido el asalto que durante años han hecho las administraciones estatales a las arcas municipales, donde han encontrado alcaldes sumisos dispuestos a entregarles el presupuesto municipal.

Me dice un destacado priista local: “¿Cómo quiere el Gobernador que recuperemos el municipio, si en lo que va de su mandato no ha hecho una sola obra importante en Piedras Negras?”. La expresión coincide con lo que alguna vez me dijo un connotado priista de Saltillo: “Agarra la onda. Somos el estado más patriótico de México. A falta de dinero para obras, tenemos que celebrar cuanta fiesta patria se asome, porque de lo contrario no tendríamos ningún evento”.

El Gobernador perdió Piedras Negras en 2024, una ciudad cuya inquebrantable lealtad presumía el partido tricolor. Desde entonces no le hallan la cuadratura al círculo. Primero apostaron por la cordialidad; luego, por la negociación; y ahora van entrando en la etapa de la confrontación abierta con el municipio y su presidente municipal. Las tropas locales del PRI no han dado el ancho y el Gobernador se ve obligado a asumir el rol de líder de partido. Y lo hace saliéndose de su guion habitual, ese que nos muestra a un hombre positivo y sonriente. Cuando llega al norte del estado, le cambia el semblante. No se siente cómodo. Le molesta la adversidad y, sobre todo, la falta de control absoluto. Se rodea entonces de sus incondicionales y desde ahí suelta arengas para animarlos. Nomás a los suyos, porque no trae para animar a los demás.

La cosa ha estado tan crítica que les urgía anunciar algo, lo que fuera. Las tapas de huevo a bajo costo no dan para tanto. La modernización de la Ruta Fiscal y la reposición y reubicación de un cárcamo de bombeo de aguas negras fueron las elegidas. Además, como todo gobernador de Coahuila, anunció que ahora sí le van a meter dinero al arroyo El Soldado, promesa hecha por al menos cinco gobernadores y diez alcaldes.

Fuera de la Ruta Fiscal, tanto el asunto del arroyo El Soldado como el del cárcamo son, por su propia naturaleza, temas de índole municipal. Aquí, en Japón, en Alemania o en Estados Unidos. Pero como la entidad carece de recursos, terminan tomando por asalto no solamente las arcas, sino también funciones y obras locales. Y pueden hacerlo porque durante décadas han controlado a alcaldes y diputados nombrados con reglas partidistas que ellos mismos manejan.

Lo que no nos dice el Gobernador es que esas obras se harán con recursos que salen de Piedras Negras. Y no me refiero a nuestros impuestos. Eso es harina de otro costal y corresponde a otra bolsa presupuestal. Durante varias décadas, los nigropetenses y quienes cruzan por esta frontera hemos aportado cientos de millones de pesos al Puente Internacional número II. Ese dinero no regresa a Piedras Negras: se va a Saltillo y allá se queda. Lo lógico sería que, después de tanto tiempo, le metieran algo a la gallina de los huevos de oro para que siga produciendo.

https://vanguardia.com.mx/coahuila/piedras-negras/anuncia-manolo-jimenez-inversion-de-114-mdp-en-obras-hidraulicas-en-piedras-negras-BE23058238

Algo similar ocurre con la Planta Tratadora de Aguas Residuales. Al igual que ha sucedido con otros recursos y atribuciones municipales, el Gobierno del Estado llegó y le quitó a la anterior administración de Piedras Negras el control de una instalación que el Estado no construyó ni financió. En pocas palabras: “Señor Gobernador, nosotros ya pagamos y construimos la planta tratadora. Aquí se la damos para que usted la administre. Y, de pasada, le dejamos un cliente cinco estrellas”. Cosa más absurda.

Sólo la sumisión política del pasado explica semejante tinglado. Tiene razón el Gobernador: son “chingos” y los anuncia a todo pulmón. Lo que no dice es que esos “chingos” son recursos aportados por los habitantes de Piedras Negras (caso del Puente II) o arrebatados al municipio (caso de la planta tratadora).

Facebook: Chuy Ramírez

Columna: Regresando a las Fuentes

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