Perniciosas mediáticas
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Hay influencia cuando se acepta una información como verdadera. El influenciado da un asentimiento interno, muchas veces inconsistente porque no comprueba la credibilidad de la fuente.
Puede quedar influenciado por una visión parcial, distorsionada. Se le presentan hechos que no lo son, declaraciones falsificadas, exageraciones que solo buscan intimidar, alarmar, inquietar, sentirse en peligro.
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Una sospecha se presenta como suceso comprobado, sin presentar las pruebas. Se descalifica a alguien colgándole las peores intenciones y convierten algo anecdótico y superficial en una amenaza o en un crimen cometido con premeditación, alevosía y ventaja.
Hay enjuiciamientos, sentencias y hasta condenas en ambientes de comunicación viciada que están lejos de ser un tribunal.
La influencia puede también ser un engaño que casi sacraliza una personalidad o inventa un logro, calificándolo como descomunal y ponderando falsamente lo que no excede las medidas de la mediocridad.
HABILIDAD CRÍTICA
La actitud critica del informado es la mejor defensa para evitar las contaminaciones de la desinformación. Cuando se aprende a no tragarse la carnada junto con el anzuelo. A distinguir el grano de la paja. A no solo comerse el platillo sino averiguar siempre de qué cocina viene y quién ha sido el cocinero. A quién representa la voz que se ha escuchado y qué origen tiene el vaso de agua, antes de beberlo.
Saber leer entre líneas. No medir la objetividad de una afirmación por la intensidad del grito o la desfachatez de la frase escrita. No suspender el discernimiento tomando la pésima actitud de quien casi omite la masticación de un bocado, por la prisa de deglutirlo.
LAS VÍCTIMAS
El lee-periódicos, el televidente, el pescador en redes, el adicto lector a libros y folletos, los conversadores de café pueden aturdirse, y confundirse en medio de la tempestad imparable de la turbulenta ventisca de datos contradictorios.
Y puede volverse un trasmisor ingenuo de chismografía barata, inoculando perspectivas distorsionadas y opiniones deleznables. Su falta de madurez de juicio y su búsqueda de originalidad desfasada lo hacen víctima de las perniciosas influencias mediáticas.
OBRAS Y TRANSPORTE
Ya se proyectan obras de urbanización inteligente en la ciudad.
Ya llegó la tendencia de construcción vertical ascendente. Es bueno proponerse una repavimentación en breve tiempo y de mucha calidad en los bulevares más transitados, manteniendo frescos y sin daños los señalamientos y la sincronización de semáforos, al lado de cámaras de vigilancia, puesto que ya no hay agentes de tránsito.
Las unidades de transporte podrían ser ya como las de Yucatán, modernas, amplias, eléctricas, de línea aerodinámica y amplia visibilidad.
La confluencia de gobierno e iniciativa privada puede ser poderoso apoyo presupuestal, en medio de las succiones de deuda acumulada.
TRILOGIA VALIOSA
Los médicos jóvenes descansan vistiendo sus batas blancas.
Tomás da un mordisco a su emparedado y exclama: “este año veinticuatro de los dos miles parece acelerado. Uno necesita pistas para el viaje”. Ignacio, después de pedir más café, opina: “a mí ya se me ocurren tres puntos claves”. Tomás saca de su morral un recetario y empuña una estilográfica de tinta gel: “aviéntate tu receta”, dice sonriendo.
Tomás casi dicta: “primero escuchar bien la Palabra divina revelada en medio de tanto barullo actual. Segundo estar concentrado en lo que vives aquí y ahora y tercero: no quedarte pegado a nada porque todo solo está pasando y se acabará”. Con su garabateada letra estrenada de médico, Tomás anota la receta existencial. Se oye un aviso de que termina el receso. Queda sobre la mesa un café recién servido que Ignacio ya no beberá. Se van por los pasillos del hospital con paso apresurado...