POLITICÓN: A Rocha Moya le duró poco el gusto ante la presión de Palacio Nacional
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I. LE DURÓ POCO
Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia. Le duró unas 33 horas el gusto. Ayer volvió a solicitar licencia, ahora por tiempo indefinido. En medio ocurrió lo importante: Morena se deslindó, gobernadores guindas le pidieron madurez y desde el Congreso le sugirieron reconsiderar. Rocha comprobó rápidamente que tener facultades legales para regresar no significa tener condiciones políticas para quedarse. Quiso volver, midió fuerzas y terminó regresando por sus cosas. El mensaje parece bastante claro.
II. ENTENDIÓ
El poder presidencial: Claudia Sheinbaum nunca necesitó decirle públicamente a Rocha Moya que se fuera. Después de su regreso habló de no anteponer intereses personales y soltó una frase bastante menos diplomática: “El poder sin principios se convierte en arrogancia”. Morena, gobernadores y legisladores hicieron el resto. Horas después, Rocha solicitó otra licencia. ¿Coincidencia? Claro, seguramente reflexionó solo durante la noche. Lo cierto es que el mensaje presidencial fue entendido.
III. SIGUE ABIERTO
Y para evitar que la retirada se venda ahora como absolución, hay un detalle importante. La FGR de Ernestina Godoy mantiene abiertas las indagatorias. Que hasta ahora no existan elementos probatorios suficientes para proceder no significa inocencia decretada ni expediente cerrado. Rocha utilizó ese argumento para regresar y terminó nuevamente de licencia. No apareció una nueva sentencia ni una prueba definitiva durante esas 33 horas. Lo que apareció fue algo mucho más efectivo en política: todos los suyos diciéndole, de una u otra manera, que mejor se fuera.
IV. DE GIRA
El Fiscal General, Federico Fernández comentó que, como parte de los acuerdos de la Mesa de Seguridad que preside el gobernador Manolo Jiménez, recibió la encomienda de recorrer los 38 municipios para coordinar estrategias con los alcaldes. Trabajo institucional, claro. La tarea dará al fiscal presencia y reflectores en todo Coahuila. A sus simpatizantes les gustará; a sus malquerientes, no tanto. Pero no sean malpensados: Federico recorrerá el estado para hablar de seguridad. Sólo de seguridad.
V. NI EL POLVO
Al PAN de Coahuila finalmente le llegó la factura. La dirigencia nacional inició el procedimiento para disolver el Comité Estatal que encabeza Elisa Maldonado: el porcentaje obtenido en la elección estuvo por debajo del tres por ciento exigido. El comité seguirá funcionando mientras se resuelve el asunto. Hay un detalle: si antes Elisa daba pocas declaraciones y se mantenía lejos de las explicaciones, ahora hasta pretexto tendrá para esconderse detrás del procedimiento y no dar la cara por la debacle panista.
VI. ¿Y LA CIENCIA?
El COECYT recibirá recursos provenientes de las multas impuestas por el INE en la elección judicial. Unos 185 mil pesos, es lo de menos frente a las cantidades que históricamente llegan por sanciones a partidos. Y ahí reaparece la vieja duda: existen señalamientos de que esos recursos terminan en gasto corriente y no necesariamente en proyectos de ciencia e investigación. Mario Valdés, director del organismo, tiene una explicación pendiente. Dinero ha llegado; transparencia sobre su destino, no tanta.
VII. TODO DEPENDE
La última vez que Samuel Rodríguez apareció en la escena política fue vinculado a un evento de la Fiscalía General de Coahuila. Aquello provocó ruido y hasta movimientos telúricos desde una oficina del Palacio Rosa. Ayer reapareció en redes, sonriente y relajado, acompañado del mensaje: “Excelente plática con nuestro senador, mi amigo Gabriel Elizondo”. ¿Volverán los nervios? Tal vez no. Quizá la cercanía con Elizondo Pérez no incomoda. Así es la política: todo depende de quién salga en la foto.
VIII. MORENA YA VA TARDE
Manolo Jiménez reunió al equipo de Mejora Coahuila y pidió redoblar esfuerzos. La estructura tiene presencia en los 38 municipios, llega a colonias, barrios, ejidos y comunidades, escucha necesidades y acerca programas y apoyos. Oficialmente es la estructura social del Gobierno. Y sí, lo es. Pero rumbo a 2027 resulta difícil ignorar que semejante despliegue también tiene cierto... encanto electoral. Llámele usted como quiera. Lo importante es que la maquinaria está aceitada y ya recibió la instrucción de meterle velocidad.