Violencia doméstica: no hemos logrado nada
COMPARTIR
Estamos fallando de forma estrepitosa en el combate del fenómeno de la violencia doméstica. Y ello ocurre porque solamente se combaten los efectos, pero las causas no se tocan
Cada año, en las vísperas de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, comienzan a difundirse los recuentos respecto del estatus que guardan los indicadores relativos a las múltiples formas de violencia de las cuales siguen siendo objeto las mujeres en nuestra comunidad. El panorama resulta consistentemente deprimente.
Y esto es así porque, pese a los reiterados señalamientos, así como a la insistencia en el reclamo, simplemente no se observan avances y, en no pocos casos, incluso se registran retrocesos. Como se ha expuesto en ocasiones anteriores, eso se debe a que no se están combatiendo las causas de la discriminación y la violencia, sino solamente sus efectos.
TE PUEDE INTERESAR: AHMSA: El futuro se ha tornado sombrío en extremo
No es, desde luego, que los efectos no deban atenderse. Estamos hablando de niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres adultas que requieren ayuda porque son objeto de múltiples actos concretos de violencia y, en ese sentido, es preciso que las instituciones del Estado reaccionen.
Sin embargo, todo hace indicar que la raíz del problema, que son los patrones socioculturales a partir de los cuales se desarrolla la violencia, sigue sin ser atacada y por ello es que las mejorías registradas eventualmente son sólo temporales y de carácter marginal.
Un ejemplo contundente de la afirmación anterior es el reporte que publicamos en esta edición, relativo al más reciente Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, con corte al 26 de febrero de 2026. En dicho documento se consigna el número de personas que requirieron atención médica en las instituciones de salud, derivado de agresiones sufridas en su propio hogar.
De acuerdo con el citado Boletín, durante los primeros dos meses de 2026, en Coahuila se registró un incremento relevante en el número de casos atendidos en clínicas y hospitales, en comparación con los datos de 2025, pues pasamos de 30 incidentes a 48, es decir, se registró un aumento de 60 por ciento en la incidencia de este fenómeno.
Y como es común en relación con este indicador, la inmensa mayoría de los casos corresponden a mujeres agredidas, pues de acuerdo con el reporte de la SSA, de los 48 casos atendidos en lo que va de este año, 46 corresponden a mujeres y sólo dos a hombres.
Se trata de una tendencia que se mantiene, pues los datos de 2025 son muy similares: de las 30 atenciones registradas entre enero y febrero de ese año, 26 fueron para mujeres y sólo cuatro para hombres.
TE PUEDE INTERESAR: Coahuila: En 2026, aumentan 60% atenciones en hospitales por violencia intrafamiliar
Frente a los datos duros no queda duda de cuál es la lectura de la realidad: estamos fallando de forma estrepitosa en la atención del problema. Así que lo conducente no es discutir sobre si las acciones que se despliegan cotidianamente son eficaces o no, sino cuáles son las medidas que deben sustituirlas.
Porque reconocer la realidad es el primer paso para resolverla. Y en materia de violencia doméstica está claro que no hemos logrado nada.