‘Ui did it’ llegó al FINA 449 con una puesta en escena que mezcla cabaret, sátira y denuncia
Una sátira política que, a través del humor, la música y el cabaret, expone los mecanismos de la corrupción y la manipulación del poder, dejando al público una pregunta incómoda: ¿la realidad imita al teatro?
Un mafioso dispuesto a hacer lo que sea necesario para llegar al poder. Una pandilla que respalda las acciones delictivas. Un gobierno corrupto. La clase trabajadora manipulada y afectada. No se trata de la descripción de un sistema que está hecho a esta medida, sino de la obra ‘La resistible ascensión de Arturo Ui’, escrita por Bertolt Brecht en 1941.
Recientemente se presentó el montaje adaptado en forma de cabaret bajo el nombre ‘Ui did it’, a cargo de Nohemí Espinosa, una destacada actriz, directora escénica y docente mexicana cuyo trabajo ganó el Festival Internacional de Teatro Universitario.
La puesta en escena llegó a Saltillo como parte de la agenda cultural del Festival Internacional de las Artes (FINA), en el marco del aniversario 449 de la ciudad, en el teatro del IMSS con un elenco de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT).
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD... ¿ES COINCIDENCIA?
En una breve entrevista con Apuntes de actuación, Karina Ávila —actriz que interpreta al protagonista Arturo Ui— mencionó que la pieza “trata de un mafioso que quiere expandir su poder por las calles de Chicago. Todos (los personajes) van sumando a que suba a la cima y, sin darse cuenta, pues ya todos están embarrados de corrupción”.
Así es como el público logra ver una cadena de actos que solo va enredando aún más la trama, la cual finalmente termina siendo una comedia política sin dejar a un lado la denuncia social de las injusticias en el ejercicio del mando.
La producción se sitúa en un contexto real y de crisis: la Gran Depresión de los años 30. Es entonces que el mafioso Arturo Ui se deja guiar por su ambición en el comercio de la coliflor. Chantaje, corrupción de jueces y políticos, miedo y manipulación es lo que se percibe a lo largo de toda la historia.
El público que presencia el desarrollo de la función disfrutará de risas y una interacción cercana con los actores, pero también cuestionará la línea entre lo ficcional y lo real. Y como conclusión, se presenta la interrogante: ¿Cualquier parecido con la realidad es coincidencia?