David Pablos explora el mundo trailero en ‘En el Camino’, la cinta producida por Diego Luna
Premiada en Venecia, la película retrata un romance inesperado en las carreteras del norte de México y reflexiona sobre la masculinidad, la identidad y la soledad
Las películas mexicanas se están enfocando cada vez más en contar historias alejadas de los clichés de las comedias románticas, los dramas de oficina o los relatos sobre pérdidas de fortuna. ‘En el Camino’, dirigida por David Pablos, es prueba de ello.
El cineasta encabeza este proyecto producido por Diego Luna, del que habló con VMÁS previo al estreno para la audiencia mexicana. La historia fue filmada en Ciudad Juárez y explora el mundo de los traileros. Además, dentro de la trama, Saltillo es la ciudad a la que deben llegar los protagonistas.
¿Cómo te sientes de que la historia por fin se verá en méxico?
“Muy contento de que la película por fin se estrene. Lo he dicho varias veces: es como un hijo que finalmente se va de casa, cumple 18 años, hace su propia vida y se despide de su padre. Así me siento, con mucha expectativa y con muchas ganas de escuchar, ver y leer lo que la película pueda generar. Desde ahorita que están sucediendo las funciones de prensa veo que genera mucho revuelo, muchas reacciones viscerales, y eso me encanta. Afortunadamente, son reacciones viscerales positivas, entonces todo esto me llena de muchísima expectativa”.
Oye, aparte nos mencionan acá, en Saltillo, como la meta final de esta historia. Eso me lleva a preguntarte: ¿el norte de México tiene muchas historias que contar?
“Va de la mano una cosa con la otra. Mi interés por retratar el mundo trailero también está ligado a hacerlo en el norte de México. Me parece que tanto en el norte como en el sur existen circunstancias muy peculiares y únicas. Algo que me encantaba del norte, y concretamente de Ciudad Juárez, donde filmamos la película, es cómo muchos de los paisajes se vuelven no solo personajes, sino metáforas de la historia y del mundo interno de los protagonistas”.
Con lo que Pablos encontró en la ciudad y con la historia desarrollándose en ese escenario, tuvo claro que aprovecharía la naturaleza del norte para relatar la trama.
“Siento que la gente del norte tiene una jiribilla, una forma de hablar y una manera de desenvolverse mucho más abierta. Evidentemente, eso beneficia la posibilidad de desempeñarse favorablemente frente a la cámara. He encontrado que es mucho más fácil trabajar con gente del norte que con personas del centro del país”, explicó el director.
¿Cuál consideras que fue tu principal reto desde la dirección y la escritura de este proyecto?
“Primero, retratar de manera veraz el contexto trailero, independientemente de cuál sea mi mirada sobre ese mundo. Sí existe una estilización, pero quería que partiera de algo aterrizado, informado y documentado. Por otro lado, algo muy importante fue el lenguaje. Yo soy del norte y conozco cómo habla la gente, pero evidentemente cambia según la región. Estoy mucho más familiarizado con la forma de hablar de Tijuana, así que para mí fue muy interesante escuchar los modismos de Ciudad Juárez, anotarlos e incorporarlos al guion”.
¿Hay algún momento que esperes especialmente que el público descubra en la película?
“Sí, lo puedo decir sin hacer spoilers. Tengo muchas ganas de que el público vea las escenas de sexo, y no por una cuestión morbosa, sino porque me parece que logramos algo muy especial en ellas. Hay una conexión muy poderosa entre los actores, y eso es hermoso de ver. Esa conexión que sucedió entre Osvaldo y Víctor. Además, el sexo tiene una función dramática dentro de la película. Lo he dicho muchas veces: el sexo cuenta parte de la historia y cuenta parte de los personajes. Ninguna escena está puesta gratuitamente, ni para incomodar o provocar. Todas cumplen una función dramática. En ese aspecto amo verlas, amo lo que generan y lo que provocan en la audiencia”.
CRIMEN, MIEDO, ADRENALINA Y TRÁILERES
La cinta tuvo presencia en diversos festivales internacionales. En el Festival Internacional de Cine de Venecia obtuvo el premio a Mejor Película en la sección Horizontes (Orizzonti), la segunda más importante del certamen, además del Queer Lion Award, que reconoce a la mejor obra de temática LGBTQ+.
Por su parte, en el Miami Film Festival de este año recibió el Premio Marimbas, otorgado por el jurado de la competencia internacional por su propuesta artística y su relevancia para el futuro del cine.
¿Qué representa este filme en tu carrera?
“Representa un avance en una búsqueda formal. Hay una voz a la que estoy siendo fiel, que sigo explorando y entendiendo, pero ya veo un camino, una dirección clara en el trabajo que estoy haciendo. Veo que cada vez puedo hacerlo con mayor solvencia. También veo una película que arriesga formalmente, una película que no se queda a medias tintas, y eso es lo que más orgulloso me hace sentir. Creo que simplemente afianza un camino que he ido construyendo”.
La historia sigue a ‘Veneno’, un joven rebelde y solitario que sobrevive frecuentando paradas y restaurantes de carretera, donde se acuesta con camioneros a cambio de dinero, favores y un aventón.
Su suerte cambia cuando conoce a ‘Muñeco’, un conductor maduro y reservado que lucha contra problemas de alcoholismo y drogadicción.
A medida que comparten horas de ruta, ambos construyen una profunda intimidad física y emocional, transformando un acuerdo casual en un improbable, pero genuino, romance.
¿Qué puede esperar la audiencia?
“Una película distinta, que les va a sorprender, entretener y resultar entrañable. Una película que los va a conmover. También es una película que inquieta por momentos, pero, ante todo, van a conectar con los personajes. Ellos son el corazón de la historia y de la relación que sostienen”.
Previo a concluir la charla, el director de ‘El Baile de los 41’ y ‘Las Elegidas’ invitó a los lectores de Vanguardia a acercarse a esta historia.
“Vengan a ver mi película ‘En el Camino’. Es una película que los va a entretener, conmover y les permitirá descubrir una historia distinta dentro del mundo trailero”, expresó.
El elenco es encabezado por Víctor Prieto Simental como el joven vagabundo ‘Veneno’ y Osvaldo Sánchez como ‘Muñeco’.