¿Bicarbonato de sodio como exfoliante? Todo lo que debes saber para cuidar tu piel
Pese a que algunos especialistas aceptan el bicarbonato como un exfoliante, hay otros que no... Entérate del por qué
Al paso del tiempo y con las nuevas tendencias y rutinas de maquillaje, se ha observado una constante: el bicarbonato de sodio. Si bien se le conoce por sus propiedades aptas para desmanchar y quitar malos olores, entre otras cosas, ahora se habla de su uso como un exfoliante casero.
Esto, aparentemente, se originó por su fácil acceso y bajo costo. Sin embargo, hay que considerar lo que opinan los especialistas al respecto, antes de proceder a la práctica. Expertos en el tema han emitido advertencias en las que reiteran que el bicarbonato de sodio debe utilizarse con gran moderación, ya que puede alterar el pH natural de la piel, provocando resequedad, irritación y debilitamiento de la barrera cutánea.
Lector, entérate: este producto, común en el hogar por su uso en limpieza y cocina, también ha sido incorporado en rutinas de cuidado personal. En este contexto, es necesario citar a Tua Saúde, un sitio médico donde se indica que la composición alcalina de este polvo —a base de sodio, hidrógeno, carbono y oxígeno— lo hace ideal en distintos pasos de un buen ‘skincare’ o cuidado de la piel, incluyendo la exfoliación.
¡ADVERTENCIA! ESTO ES LO QUE PASA SI EXFOLIAS TU PIEL CON BICARBONATO DE SODIO
Primero, conviene definir qué es la exfoliación. Se trata de un proceso que elimina células muertas de la superficie de la piel, ayudando a que luzca más suave y luminosa, además de favorecer su renovación y mejorar la absorción de productos, según explica un artículo de la famosa marca Nivea.
Dentro de este universo del cuidado de la piel, el bicarbonato de sodio actúa como un exfoliante natural, gracias a su textura granulada. La aplicación del bicarbonato puede ayudar a retirar células muertas y disminuir el oscurecimiento en zonas como axilas, rodillas, codos o nudillos.
Su uso en el rostro también puede ayudar a desobstruir poros donde se suelen acumular bacterias relacionadas con el acné, debido a sus propiedades antibacterianas y antisépticas.
Sin embargo —y como forma de advertencia—, su uso frecuente o en cantidades grandes, puede resultar contraproducente. El portal Healthline refiere que el bicarbonato tiene un pH cercano a 9, mientras que la piel mantiene un pH ácido entre 4.5 y 5.5. Esta diferencia puede generar desequilibrios, causando irritación, sequedad y afectaciones en la protección natural de la piel.
AHORA SÍ... ¿CÓMO EXFOLIAR LA PIEL CON BICARBONATO DE SODIO?
El bicarbonato de sodio, gracias a su consistencia, es fácil de manejar y, por ende, sencillo de preparar en casa. En este proceso de preparación, se recomienda seguir al pie de la letra los siguientes pasos:
1. Se recomienda mezclar tres cucharadas del polvo con media taza de agua.
2. Revolver hasta formar una pasta.
3. Aplique sobre la piel con movimientos circulares y suaves. Evite el contacto con ojos y boca.
4. Para finalizar, enjuaga y aplica un producto hidratante ideal para tu tipo de piel.
Si tienes acné, considera que la aplicación de la sustancia debe ser aún más delicada y en periodos cortos, para evitar irritaciones o algún otro problema.
Asimismo, considera que este método no es el adecuado para pieles sensibles, ni para personas con afecciones como eccema o psoriasis. En todo caso, VANGUARDIA siempre recomendará consultar a un especialista antes de proceder a tratamientos como el descrito.
ALTERNATIVAS PARA EVITAR EL BICARBONATO DE SODIO EN LA PIEL
Sustituir el bicarbonato de sodio será, posiblemente, la mejor decisión. Si optas por evitarlo, debes saber que sí hay opciones mucho más compatibles con la fisiología de la piel, especialmente con el pH y la barrera cutánea.
Al final, la clave es elegir el tipo de exfoliación adecuado: física, química o enzimática. Por ello, aquí tienes algunas alternativas seguras:
1. Exfoliantes químicos: Actúan sin fricción y son los más utilizados dentro de la dermatología. Son reconocidos por su nivel de profundidad sin dejar daño mecánico en la piel.
* Ácido salicílico (BHA), ideal para la piel grasa o con acné.
* Ácido glicólico o láctico (AHA), mejor para la piel seca o con manchas.
2. Exfoliantes enzimáticos: Son los que se consideran más suaves, ya que usan enzimas de frutas como papaya y piña para disolver células muertas. Terminan siendo los ideales para la piel sensible y no requieren fricción ni alteran la barrera cutánea.
3. Exfoliantes físicos: Si terminas por escoger algo tipo ‘scrub’, opta por partículas finas. Este tipo de exfoliantes se usan, máximo, de una a dos veces por semana y, justamente, evita fórmulas agresivas o caseras como el uso de azúcar gruesa o bicarbonato directamente en la piel.
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