Calzones menstruales... ¿la mejor opción?
Los productos de gestión menstrual más conocidos en México no son los más cómodos ni los más recomendados
Durante años, el tema de la menstruación se ha tratado como algo antinatural, llegando a ser estigmatizado desde tiempos inmemoriales dentro de la sociedad. Hoy en día, la menstruación digna ha sido defendida por las mujeres, personas menstruantes y colectivas que ayudan a visibilizar el ciclo.
A la par, se han reinventado los productos de gestión menstrual. Entre los artículos más utilizados actualmente, se encuentran las toallas, tampones y copas menstruales. Sin embargo, se ha alzado la voz exigiendo mayor accesibilidad a estos productos para personas que no tienen suficientes recursos.
Ahora, la conversación gira en torno a la incomodidad de las mujeres durante su ciclo menstrual con el uso de estos suministros. Rozaduras, irritación, exposición a químicos como dioxinas y metales pesados, o alteración en el pH vaginal. Estas son apenas unas cuantas molestias de todo lo que engloba la menstruación.
Es importante que, como persona menstruante, se tenga conocimiento de otros métodos. Algunos son reutilizables y otros desechables, pero todos prometen marcar la diferencia.
CALZONES MENSTRUALES: DE LOS PRODUCTOS DE GESTIÓN MENSTRUAL MÁS USADOS EN MÉXICO
De acuerdo con la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, citada por un artículo de ‘La cadera de Eva’, el calzón menstrual es el quinto método de gestión menstrual a nivel nacional. Pese a ello, la cifra apenas asciende al 2 % de los métodos utilizados con más frecuencia.
“Este 2026, la tasa cero al IVA del 16 % en productos de gestión menstrual se amplió para incluir calzones y discos menstruales”, se indica en el texto. No obstante, dentro de un contexto más real, el uso de este artículo no es tan común.
Aun así, los calzones menstruales son incluidos en la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 2026, demostrando la batalla por la justicia y dignidad menstrual.
¿CÓMO FUNCIONA ESTE ARTÍCULO MENSTRUAL?
Anahí Rodríguez, activista menstrual y cofundadora de la organización Menstruación Digna, reveló para ‘La cadera de Eva’ que los calzones menstruales son prendas de ropa interior exclusivamente diseñadas con un sistema de gran absorción integrado para gestionar el flujo menstrual.
Estos se dividen en dos categorías. La primera son los desechables, que se tiran tras un solo uso. La segunda son los reutilizables, los cuales son lavables, tienen una vida útil de hasta tres años y ayudan a reducir significativamente el impacto ecológico.
CALZONES MENSTRUALES DESECHABLES
Es importante reiterar que su uso es para una única vez. Los calzones menstruales se consideran similares a las toallas sanitarias, ya que también hay diferentes tipos de acuerdo con el flujo: moderado o abundante.
Algunas de las marcas que ofrecen este artículo fabrican calzones especiales para infancias menstruantes. Este tipo suele tener una capacidad de absorción menor.
Regularmente, los paquetes de los calzones vienen compuestos por 15 unidades y su precio puede variar de 50 a 200 pesos, dependiendo de la marca.
CALZONES MENSTRUALES REUTILIZABLES
Su uso suele durar de dos a tres años, ayudando a mejorar el impacto ecológico que dejan otros productos de gestión menstrual. ‘La cadera de Eva’ destaca que “su confección varía desde áreas de absorción del tamaño de una toalla estándar hasta diseños tipo ‘pañal’, donde el mecanismo de absorción se extiende hasta la parte trasera para brindar mayor seguridad, especialmente al dormir”.
Los calzones reutilizables evitan el contacto de la piel con los químicos que contienen los materiales de un solo uso. Sin embargo, se recomienda que, para prevenir posibles infecciones (como vaginosis bacteriana) o irritaciones, se deben cambiar cada 8 horas como máximo, o de forma más frecuente según el flujo que se presente.
En cuanto al precio, hay una gran variación con respecto a los desechables. Los calzones reutilizables pueden costar entre 400 y 500 pesos por unidad, y como precio máximo, se ha encontrado que pueden llegar a los mil pesos. Si la persona tiene posibilidad de adquirir este artículo, se recomienda tener entre cinco y seis para gestionar un ciclo completo.
¿LOS CALZONES MENSTRUALES EQUIVALEN A MAYOR COMODIDAD? ESTAS SON LAS VENTAJAS DE USARLOS
Se ha comentado que uno de los beneficios más destacados es que, al estar hechos de materiales como algodón y capas impermeables que permiten la transpiración, evitan el contacto de la piel con químicos dañinos.
“Existen modelos específicos para cada necesidad, como los de flujo abundante con absorción extendida para dormir, versiones para niñas, trajes de baño menstruales y calzones con broches laterales que facilitan el cambio”, indica ‘La cadera de Eva’.
Como un valor agregado, los calzones menstruales se consideran una herramienta muy útil para fomentar la alfabetización corporal y la desestigmatización de la menstruación, lo que deriva en la eliminación de prejuicios sociales.
PERO... TAMBIÉN HAY DESVENTAJAS
El referido medio de comunicación indicó que una de las principales desventajas es la barrera económica, ya que sí hay una considerable diferencia de precio.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reveló que las mujeres y personas menstruantes, a lo largo de su vida, gastan entre 26 mil y 30 mil pesos en artículos de gestión menstrual, como las toallas sanitarias o tampones. Para determinar esta cantidad se consideró el uso de aproximadamente 15 mil unidades con un precio promedio de 4 pesos por cada una.
Aun así, hay que tener presente que la cifra puede variar y que las condiciones no son iguales para todas las mujeres.
Otra desventaja que se encontró es la inaccesibilidad. Más allá del costo, los espacios destinados en sanitarios públicos no son suficientes, ya que el calzón menstrual requiere que la persona se quite el calzado y el pantalón o prendas inferiores para realizar el cambio.
TASA CERO EN PRODUCTOS DE GESTIÓN MENSTRUAL EN MÉXICO
México dio un paso en la actualización legislativa cuando se aprobó la llamada tasa cero a los productos de gestión menstrual, gracias a la cual estos artículos no tienen IVA. Esta medida, que elimina el 16 % en impuestos, aplica desde el 1 de enero de 2022.
Durante ese año y los posteriores, la legislación incluía únicamente las toallas sanitarias desechables y de tela, tampones, copas menstruales y panti-protectores.
El colectivo Menstruación Digna fue el principal impulsor de la iniciativa, argumentando que no se puede gravar un proceso fisiológico sin vulnerar el derecho a la salud y la igualdad.
Para este 2026, la exención de impuestos incluirá más productos de gestión menstrual, como los calzones y discos, tanto reutilizables como desechables. ‘La cadera de Eva’ recordó que la medida ya está prevista en la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal de este año, y forma parte del Paquete Económico presentado por el Poder Ejecutivo, en manos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Pese a ello, el referido colectivo se mantiene alerta, advirtiendo que la medida sigue siendo insuficiente si no se acompaña de una reforma a la Ley del IVA que haga permanente la tasa cero y evite que dependa de un solo ejercicio fiscal.