¿Demasiado efectivos? El nuevo dilema de los fármacos para adelgazar

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Vida
/ 19 febrero 2026

Expertos alertan sobre riesgos invisibles de perder demasiado peso.

Los medicamentos para bajar de peso han transformado el tratamiento de la obesidad en pocos años. Fármacos como los agonistas de GLP-1 han permitido reducciones de hasta 20 por ciento del peso corporal en poco más de un año. Sin embargo, nuevos compuestos en desarrollo están llevando esos resultados aún más lejos, y con ello surgen preguntas incómodas: ¿qué pasa cuando estos medicamentos funcionan demasiado bien?

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Uno de los casos que ha encendido el debate es la retatrutida, un fármaco experimental desarrollado por Eli Lilly. En un ensayo reciente con personas con obesidad y artrosis de rodilla, los participantes que recibieron la dosis más alta perdieron en promedio 28,7 por ciento de su peso corporal tras 68 semanas. La cifra supera los resultados habituales de los tratamientos actuales. Aunque para muchos pacientes esta pérdida representa una mejora metabólica importante, para otros puede convertirse en un riesgo.

Entre 12 y 18 por ciento de los participantes abandonaron el ensayo debido a efectos secundarios, una tasa superior a la observada en estudios previos de medicamentos similares. La empresa señaló que algunas personas dejaron el tratamiento porque sentían que estaban perdiendo demasiado peso. Aunque los datos completos aún no se han publicado, el fenómeno despertó inquietud en la comunidad médica.

$!Han permitido reducciones de hasta 20 por ciento del peso corporal en poco más de un año.

El problema es que no existe una definición universal de “pérdida excesiva de peso”. Para algunos pacientes, alcanzar metas metabólicas como reducir la glucosa o mejorar parámetros cardiovasculares debería ser el objetivo principal. Pero en la práctica, muchas personas desean seguir perdiendo kilos incluso cuando ya no existe un beneficio clínico claro.

Especialistas en endocrinología advierten que el desafío ahora es más complejo. No se trata solo de perder peso, sino de hacerlo de manera saludable y sostenible. Algunos pacientes experimentan náuseas intensas que reducen su apetito de forma drástica. Esto puede conducir a dietas insuficientes, desnutrición o deshidratación si no existe una supervisión adecuada.

Además, los expertos temen que estos fármacos puedan exacerbar o detonar trastornos alimentarios en personas vulnerables. Psiquiatras han advertido que quienes tienen antecedentes de anorexia, bulimia u otros desórdenes deben ser monitoreados cuidadosamente. El riesgo no siempre es visible en la balanza: puede manifestarse en déficits nutricionales, pérdida de masa muscular o alteraciones psicológicas relacionadas con la imagen corporal.

Las empresas farmacéuticas han comenzado a ajustar sus estrategias. Algunas han optado por esquemas de dosificación flexible, permitiendo reducir la cantidad administrada si el paciente no tolera bien el tratamiento o si una dosis menor resulta eficaz. El enfoque actual busca encontrar la dosis mínima que funcione, en lugar de maximizar la pérdida de peso sin distinción.

$!No se trata solo de perder peso, sino de hacerlo de manera saludable y sostenible.

Médicos clínicos coinciden en que el tratamiento de la obesidad debe abordarse como cualquier enfermedad crónica: con seguimiento continuo y metas individualizadas. Muchos pacientes necesitarán mantener una dosis de mantenimiento durante años, y el proceso suele implicar ajustes por ensayo y error.

En este contexto, surge una reflexión más amplia sobre los estándares sociales de belleza. El deseo de adelgazar más allá de lo médicamente necesario puede estar influido por presiones culturales. Que un medicamento permita seguir perdiendo peso no significa que sea saludable hacerlo.

Los nuevos tratamientos representan una herramienta poderosa contra la obesidad y sus complicaciones. Sin embargo, su eficacia extrema obliga a replantear el equilibrio entre beneficio y riesgo. Adelgazar puede mejorar la salud, pero cuando la pérdida es excesiva o mal supervisada, los efectos invisibles pueden ser tan preocupantes como el peso que se deja atrás.

Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

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