La dulce historia de la mermelada de naranja con piña

La dulce historia de la mermelada de naranja con piña

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Conoce la historia milenaria de la mermelada que nos demuestra cómo la combinación cítrica y tropical de la naranja y la piña puede convertirse en el glaseado perfecto para encender la creatividad en la parrilla

Vida
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Esta gastrónoma-filósofa del sabor les desea compartir vivencias, viajes, sabores y recetas ligadas a nuestra tradición de parrilla.

Cuando pensamos en una mermelada, generalmente imaginamos un desayuno acompañado de pan tostado, galletas o algún postre. Sin embargo, detrás de ese frasco lleno de sabor existe una historia milenaria que ha acompañado a la humanidad durante siglos y que hoy también tiene un lugar privilegiado en la gastronomía moderna, incluyendo la cocina a las brasas.

La palabra “mermelada” tiene sus raíces en el término portugués marmelada, que originalmente hacía referencia a una conserva elaborada con membrillo. Sin embargo, la técnica de preservar frutas utilizando azúcar o miel es mucho más antigua. Existen registros de los griegos y los romanos cocinando frutas con miel para prolongar su vida útil cuando aún no existían los sistemas de refrigeración.

$!La piña es, sin duda, una las opciones para ser relleno o protagonista en los platillos.

EDAD MEDIA Y ORIGEN

Durante la Edad Media, el azúcar comenzó a llegar a Europa desde Oriente y se convirtió en un ingrediente muy apreciado para la conservación de alimentos. Con el paso del tiempo, la elaboración de mermeladas se popularizó en monasterios, castillos y hogares, convirtiéndose en una forma práctica de aprovechar la abundancia de frutas durante las cosechas.

La famosa mermelada de naranja surgió principalmente en Europa, especialmente en Escocia e Inglaterra durante los siglos XVII y XVIII. Su sabor ligeramente amargo y dulce la convirtió rápidamente en una de las favoritas para acompañar desayunos. Por otro lado, la piña, originaria de América del Sur y ampliamente cultivada en el Caribe y México, aportó un perfil tropical que, posteriormente, se integró a numerosas conservas y mermeladas.

ENTRE SIMBOLISMOS Y SIGNIFICADOS EN LA COCINA

La combinación de naranja y piña representa la unión de dos frutas con gran personalidad. La naranja aporta frescura, notas cítricas y una ligera acidez, mientras que la piña ofrece dulzor, aroma tropical y una textura jugosa. Juntas producen una mermelada equilibrada que funciona perfectamente tanto en preparaciones dulces como saladas.

Además de su sabor, estas frutas aportan vitamina C, antioxidantes y compuestos aromáticos naturales que enriquecen cualquier receta. Por ello, actualmente las mermeladas ya no son exclusivas del desayuno; son ingredientes fundamentales para glaseados, aderezos, marinados y salsas para carnes.

$!Los sabores dulces son clásicos en el asador.

LA MERMELADA EN LA PARRILLA

En el mundo de la parrilla, las mermeladas se han convertido en un recurso extraordinario para lograr acabados brillantes y sabores complejos. Cuando el azúcar natural entra en contacto con el calor del carbón, se produce una caramelización que genera notas profundas y atractivas, especialmente en proteínas como pollo, cerdo y mariscos.

Por eso, una mermelada de naranja con piña es una excelente aliada para quienes disfrutan cocinar al fuego. Su equilibrio entre dulzor y acidez permite crear glaseados que realzan el sabor de la carne sin opacarlo.

RECETA DE HOY: MERMELADA DE PIÑA CON NARANJA

Ingredientes para 600 gramos

* 500 g de piña madura en cubos pequeños

* 3 piezas de naranjas grandes (jugo y ralladura)

* 350 g de azúcar

* 1 cucharada de jugo de limón

Preparación:

1. Coloca la piña, el jugo de naranja, la ralladura y el azúcar en una olla.

2. Cocina a fuego medio durante 35 a 45 minutos.

3. Agrega el jugo de limón.

4. Continúa cocinando hasta obtener una consistencia espesa.

5. Deja enfriar y conserva en refrigeración.

RECETA CON MERMELADA DE PIÑA CON NARANJA

Ingredientes para las brochetas:

* 1.5 kg de pechuga de pollo en cubos

* 2 piezas de pimientos morrones rojos en cuadros

* 1 pieza de cebolla morada en trozos

* 2 piezas de calabacitas en medias lunas gruesas

* Sal al gusto

* Pimienta negra al gusto

Ingredientes para el marinado:

* 60 ml de aceite de oliva

* 2 dientes de ajo picados

* 30 ml de jugo de naranja

* 1 cucharadita de paprika

* 1 cucharadita de orégano seco

Ingredientes para el glaseado:

* 250 g de mermelada de piña con naranja

* 2 cucharadas de mostaza Dijon

* 2 cucharadas de salsa inglesa

* 1 cucharada de jugo de limón

* 30 ml de agua

$!Las mejores recetas nacen cuando la tradición se encuentra con la creatividad.

Preparación:

1. Mezcla todos los ingredientes del marinado.

2. Marina el pollo durante una hora en refrigeración.

3. Inserta en los pinchos alternando pollo, cebolla, pimiento y calabacita.

4. Mezcla los ingredientes del glaseado y reserva.

5. Prepara una parrilla con carbón de mezquite a fuego medio.

6. Cocina las brochetas durante aproximadamente 12 a 15 minutos, girándolas constantemente.

7. Durante los últimos 5 minutos, barniza generosamente con el glaseado de mermelada.

8. Continúa aplicando capas ligeras hasta obtener un acabado brillante y caramelizado.

9. Retira cuando el pollo alcance una temperatura interna de 74 °C.

10. Para servir, coloca sobre una tabla de madera acompañadas de arroz al cilantro, elote asado o una ensalada fresca de cítricos.

El resultado es una combinación perfecta entre el ahumado del carbón, la jugosidad del pollo y las notas tropicales de la piña y la naranja.

Porque en la cocina y en la parrilla, las mejores recetas nacen cuando la tradición se encuentra con la creatividad. Y una simple mermelada puede convertirse en la protagonista de una gran experiencia alrededor del fuego. Gracias por leer el sabor. Y tú... ¿Con todo, Güerito?

Chef y Grill Master, egresada de Cooking and Hospitality Institute Chicago. Capitana del Equipo Femenino de Parrilla de México “Las norteñas”, logrando triunfos a nivel nacional e internacional. Mezcallier, Mixóloga y apasionada de la filosofía. Resumiendo su experiencia, toda una gastrónoma en la extensión de la palabra.

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