¿Son seguros los suplementos? Lo que dicen los médicos

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Vida
/ 17 febrero 2026

Expertos advierten riesgos, mitos y errores frecuentes al consumir suplementos

¿Tomaste hoy alguna vitamina, cápsula herbal o polvo “natural”? No estás solo. Más de la mitad de los adultos consume suplementos dietéticos y el uso aumenta con la edad. Vitaminas como la D, minerales como el calcio y productos botánicos como la cúrcuma o el extracto de té verde forman parte de una industria en expansión. Sin embargo, médicos e investigadores advierten que no todo lo que se vende como saludable es necesariamente seguro o útil.

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Los suplementos cumplen un papel importante cuando existe una deficiencia comprobada. Personas con niveles bajos de hierro, vitamina B12 o vitamina D pueden necesitarlos bajo supervisión médica. El problema comienza cuando se consumen sin evidencia sólida o como sustituto de una evaluación clínica. Según estudios, las reacciones adversas a suplementos provocan miles de visitas a urgencias cada año.

A diferencia de los medicamentos, los suplementos dietéticos no requieren aprobación previa de las autoridades sanitarias para demostrar seguridad o eficacia antes de salir al mercado. Esto significa que el control es más limitado y que la responsabilidad recae en gran medida en el consumidor. Los expertos advierten que cada frasco representa una decisión que debe tomarse con información clara.

$!Más de la mitad de los adultos consume suplementos dietéticos y el uso aumenta con la edad.

Uno de los principales riesgos es dejarse guiar por redes sociales o testimonios virales. Aunque las empresas no pueden afirmar legalmente que un suplemento cura enfermedades específicas, en internet abundan las promesas exageradas. Historias personales pueden resultar convincentes, pero no sustituyen estudios clínicos rigurosos. Antes de confiar en una “solución rápida”, conviene preguntarse si el problema de salud tiene realmente relación con una carencia nutricional.

Otro punto clave es verificar la calidad del producto. Existen programas de certificación de terceros que analizan pureza y composición. Buscar sellos reconocidos en el envase ayuda a reducir riesgos, aunque no garantiza beneficios terapéuticos. También es recomendable consultar bases de datos oficiales que recopilan información científica sobre ingredientes activos y posibles efectos secundarios.

La dosis es un aspecto crítico. Muchas personas asumen que, si una cápsula es buena, dos o tres serán mejores. Esta lógica puede ser peligrosa. El hígado, por ejemplo, es especialmente vulnerable a la sobrecarga de ciertos compuestos herbales. Se estima que una proporción relevante de lesiones hepáticas está vinculada al uso excesivo de suplementos dietéticos. Incluso ingredientes comunes pueden causar daño cuando se consumen en cantidades elevadas.

$!A diferencia de los medicamentos, los suplementos dietéticos no requieren aprobación.

Los especialistas recomiendan preferir productos con un solo ingrediente activo. Las fórmulas con largas listas de componentes dificultan identificar interacciones o efectos adversos. Además, algunas etiquetas no especifican con claridad la cantidad exacta de cada sustancia. Si el envase no detalla dosis precisas, es una señal de alerta.

Un paso fundamental es informar siempre al médico. Llevar los frascos a la consulta permite revisar posibles interacciones con medicamentos recetados y evaluar si el suplemento es necesario. Muchos pacientes no mencionan estos productos porque los consideran inofensivos, pero pueden alterar tratamientos o resultados de laboratorio.

En última instancia, los suplementos no reemplazan una alimentación equilibrada ni un seguimiento médico adecuado. La mayoría de las personas obtiene los nutrientes necesarios a través de una dieta variada. Antes de incorporar cualquier producto, conviene analizar el contexto individual: edad, enfermedades previas, medicamentos y objetivos de salud.

Tomar suplementos puede ser útil en casos específicos, pero hacerlo sin orientación implica riesgos innecesarios. La decisión más segura no es seguir tendencias, sino basarse en evidencia y asesoramiento profesional.

Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

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