De acuerdo con el oncólogo Jorge Adán Alegría Baños, hay consenso de que, en un segundo momento de la pandemia, estos pacientes tendrán como consecuencia enfermedades más avanzadas, retrasos en el diagnóstico y economías fracturadas. Especial
El confinamiento y cambios en servicios de salud pueden provocar retrasos en diagnósticos o que se agrave la condición de los enfermos; la telemedicina puede ser una mejor opción

CIUDAD DE MÉXICO.- Para algunas personas, resguardarse del coronavirus significa deteriorar su salud.

Expertos alertan que, al estar en confinamiento, los enfermos de cáncer padecen también el detrimento de no tener, o tener modificados, los servicios de salud.

De acuerdo con el oncólogo Jorge Adán Alegría Baños, hay consenso de que, en un segundo momento de la pandemia, estos pacientes tendrán como consecuencia enfermedades más avanzadas, retrasos en el diagnóstico y economías fracturadas.

"De por sí son vulnerables, se enfrentan a retos económicos y limitaciones del sistema de salud. La pandemia nos impacta a todos pero especialmente a ellos porque, cada vez que van a recibir su tratamiento oncológico, sienten angustia y miedo. Saben que, si no lo reciben, el cáncer puede matarlos; pero si acuden a recibirlo, pueden morir por la enfermedad porque son una población vulnerable a presentar formas graves y tener peor pronóstico”, explicó a Excélsior.

Para Alegría Baños, los tratamientos oncológicos deben analizar la migración hacia plataformas como la telemedicina.

Ahorita todos estamos viendo las muertes y el grado de infección por COVID-19 y estamos viendo fallecer a los pacientes hipertensos, diabéticos u obesos; los pacientes con cáncer están resguardados, pero están sufriendo el detrimento de no tener o tener modificados los servicios de salud. Muchos expertos explican que, en un segundo pico, en un segundo momento vamos a ver todas las consecuencias en los pacientes con cáncer, con enfermedades más avanzadas, con progresiones, con retrasos en el diagnóstico y con economías fracturadas”, advirtió el oncólogo Jorge Adán Alegría Baños.

Ante esta preocupación, a partir de la colaboración de diversas instituciones, entre ellas el Instituto Nacional de Cancerología y la Universidad La Salle, ahora mismo a través de la plataforma digital ONCOVID, se está llevando a cabo el levantamiento de un registro nacional de los pacientes con cáncer y con infección de SARS-CoV-2.

El objetivo de la herramienta es identificar cuáles son los factores de riesgo que condicionaron que pacientes con cáncer contrajeran covid-19, qué tipo de tratamiento están recibiendo, así como su pronóstico, con el fin de desarrollar estrategias para su atención. 

Durante una entrevista con Excélsior, el doctor Alegría, uno de líderes del proyecto, explicó que los pacientes con cáncer son un grupo más propenso a desarrollar formas graves de COVID-19 y que, si bien de inicio no hay tantos casos, la prolongación de la pandemia obliga a los sistemas de salud a ajustar los tratamientos que se les brindan.

"Cuando un paciente tiene cáncer de por sí ya es vulnerable en nuestra sociedad, se enfrenta a retos económicos, a problemas espirituales y, en cierto modo, a limitaciones del sistema de salud. La pandemia es un problema que nos impacta a todos, pero especialmente a ellos porque cada vez que van a recibir su tratamiento oncológico sienten angustia y miedo, saben que si no lo reciben el cáncer puede matarlos, pero saben que si acuden a recibirlo pueden morir por la enfermedad porque son una población vulnerable a presentar formas graves y tener peor pronóstico”, señaló.

"Por eso, debemos trabajar para ir adecuando los esquemas, migrar hacia plataformas como la telemedicina, por ejemplo. En la experiencia que se ha ido acumulando se fueron haciendo protocolos; ahora podemos cambiar la frecuencia de la administración de la inmunoterapia; se puede rotar la quimioterapia intravenosa a terapia oral en algunos pacientes y hay que escoger en cuáles para que no vayan al hospital, sino que la tomen. Entonces ahorita estamos revolucionando toda la parte de los medicamentos, las cirugías se están difiriendo, a menos que sean urgentes, y se han hecho clasificaciones internacionales para ver qué tan urgente es operar a alguien”, indicó.

Excélsior

Excélsior es el segundo periódico más antiguo de la Ciudad de México, después de El Universal. Fue fundado por Rafael Alducin y su primer número circuló el 18 de marzo de 1917.