El Mercedes-Benz EQC es el primer vehículo que lanza al mercado la marca EQ (de eléctricos) del fabricante de la estrella germano.

Hasta ahora decir que un coche eléctrico es dinámico parecía reservado al fabricante estadounidense Tesla, sin embargo esto ha empezado a cambiar con las propuestas que están haciendo las marcas alemanas, especialmente en el segmento SUV, el más demandado en todas sus carrocerías: pequeña, compacta o grande. La última propuesta en llegar es, tras el Audi e-tron, el Mercedes-Benz EQC.

 

El Mercedes-Benz EQC es el primer modelo de la nueva marca EQ de eléctricos

Se trata del primer vehículo que lanza al mercado la marca EQ (de eléctricos) del fabricante de la estrella germano.

Mide 4.76 metros de largo, 1.88 metros de ancho (2 metros con los retrovisores desplegados) y 1.62 metros de alto.

El maletero ofrece unos 500 litros y el peso del vehículo en vacío es de 2.495 kilos, de los que 652 son de la batería.

Dos motores eléctricos le propulsan y le dotan de tracción integral

Está propulsado por dos motores eléctricos (uno en cada eje del vehículo) que tienen una potencia conjunta máxima de 300 kW (408 CV) y un par máximo de 760 Nm. Esta distribución hace que el EQC cuente con tracción integral inteligente.

El Mercedes-Benz EQC es el primer modelo de la nueva marca EQ de eléctricos. Foto: Mercedes-Benz

La energía para propulsar el vehículo procede de una batería -situada en el piso del vehículo- de iones de litio con una capacidad energética de 80 KW, con la que puede recorrer una autonomía máxima de 416 km (según WLTP).

Esa distancia depende de la conducción que se practique, de la meteorología, de la orografía de la zona, de si se circula solo por ciudad o por autopista.

Es, por tanto, muy variable y depende del conductor que se ponga detrás del volante, ya que el EQC 400 4Matic acelera de 0 a 100 km/h en 5.1 segundos y puede alcanzar una velocidad máxima (está limitada electrónicamente) de 180 km/h.

Cinco niveles para recuperar energía para la batería

La caja es automática y hay levas en el volante con las que se puede aumentar o disminuir (hay cinco niveles) la capacidad regenerativa (por ejemplo en la frenada) para recargar la batería.

Aunque los eléctricos están pensados para practicar una conducción anticipativa y eficiente, Mercedes-Benz ha querido que su eléctrico tenga las cualidades dinámicas características de la marca.

Y lo ha conseguido. La aceleración con el modo de conducción Sport -hay además Comfort, Eco, Max Range (para buscar la máxima eficiencia) e Individual (permite personalizar algunos parámetros)- es de las que pegan literalmente la espalda al respaldo al asiento e incluso hace que se utilice la expresión ¡Oh!.

La aceleración con el modo de conducción Sport -hay además Comfort, Eco, Max Range (para buscar la máxima eficiencia) e Individual (permite personalizar algunos parámetros)- es de las que pegan literalmente la espalda. Foto: Inside EVS

El Mercedes-Benz goza de una gran dinámica

Esta sensación es muy adictiva, al igual que en zonas de curvas ver cómo se retuerce sin rechistar y sin perder la compostura. A pesar de su tamaño y su peso, la amortiguación sujeta bien la carrocería al chasis y al asfalto, y las ayudas a la conducción -sobre todo el control de estabilidad- perdonan casi todos los errores a la hora de trazarlas.

La amortiguación filtra muy bien los cambios de peso y los rebotes en asfalto mal conservado, con lo que los pasajeros (los asientos delanteros son mullidos y no sujetan excesivamente en curva) viajarán cómodamente sin sufrir traqueteos en sus espaldas.

Interior de calidad y espacioso

En la parte trasera viajarán dos personas mejor que tres, debido a que el asiento central acoge el reposabrazos, lo que hace que su respaldo sea más duro. Además la salida de aire central le restará espacio para las rodillas.

A pesar de que la línea del techo es más baja a la altura de la zaga que en el pilar B, personas de 1,80 metros de altura no tendrán problemas para acomodarse aunque se haya montado el techo panorámico practicable (es un opcional) que resta unos centímetros.

De lo que disfrutarán todos los ocupantes es de un confort en marcha superior al de un vehículo con motor de combustión. El único ruido que les llegará cuando arranquen este SUV será el de la rodadura de los neumáticos.

El Mercedes-Benz EQC puede recargarse en una toma rápida en un 40 minutos

El tiempo de carga en un wallbox o en una estación de carga pública (corriente alterna con una potencia mínima de 7.4 kW) es de unas 10-11 horas, mientras que en una rápida (de corriente continua y tensión de 400 V) es de unos 40 minutos.

La marca le ha homologado un consumo mixto eléctrico de 20.8 KW a los 100 kilómetros. En la prueba realizada hoy por las carreteras madrileñas y municipios aledaños el gasto se ha situado en los 28-29 kWh, que se pueden rebajar fácilmente a 25 kWh a poco que sea más cuidadoso con el acelerador.

En definitiva, el Mercedes-Benz EQC es un vehículo que, con una autonomía de 416 Km ya sirve como coche único. Cuenta con la etiqueta cero emisiones (puede acceder al BUS-Vao con el conductor solo y entrar a zonas restringidas al tráfico de las grandes capitales, así como no pagar en ellas).

El precio para hacerse con una unidad -en mayo empezaron sus ventas y las primeras entregas a clientes comenzarán a finales de septiembre o principios de octubre- es de 77,425 euros, cinco mil euros menos que su competidor, según destaca Mercedes-Benz.

En el equipamiento de serie destacan los siete airbags, el sistema de infoentretenimiento MBUX con pantalla de 10.25 pulgadas, los faros de led, el portón eléctrico, el arranque sin llave, el servofreno de emergencia, el asistente de viento lateral, la pre-climatización o servicios de acceso remoto.