Hasta cuatro años de prisión puede costar maltrato animal en Coahuila; en Saltillo el 60% de las investigaciones
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Rocky fue arrastrado por un vehículo presuntamente como ‘método de lección’, en un caso que generó indignación social.
El caso del perro Rocky quien fue brutalmente arrastrado por un vehículo conducido por su dueña en una colonia al norte de Saltillo como “método de lección”, ha desentrañado distintas aristas sobre la justicia en los casos de crueldad animal en el Estado.
Mientras que las autoridades han confirmado la búsqueda de Liliana “N” para ampliar la investigación sobre el caso que fue reportado en redes sociales y denunciado formalmente por organizaciones animalistas, en la sociedad ha surgido la duda sobre los términos de la ley en estos casos.
Los delitos que incluyen castigos y penas a quien atente contra los seres sintientes y afectan al derecho de una vida libre de violencia, están estipulados en el artículo 261 del Código Penal del Estado de Coahuila de Zaragoza, donde se exponen todas las vertientes del tipo de maltrato.
En el inciso B del artículo, se específica que comete crueldad animal quien abandone a un animal, quien azuce a un animal con el objetivo de obtener algun fin, quien mutile, realice vivisección, lesione o prive de la vida a un ser sintiente.
Este tipo de delito tiene estipulado en el Código que se impondrá de dos a cuatro años de prisión a quien cometa actos de crueldad animal, y de cien hasta 500 días de multa que pueden equivaler a 58 mil pesos mexicanos, a la par del decomiso de la mascota.
Estos castigos, son además de otros que también se incluyen en el Código donde se establecen castigos para quienes empleen violencia animal que incluye por ejemplo peleas clandestinas, o la sustracción de seres sintientes de compañía donde se incluyen robos.
Aunque este es uno de los delitos que más logra la indignación en la conversación social de forma pública, es un tipo de delito que puede concluir a través de otros mecanismos que no necesariamente impliquen la prisión.
Por ejemplo, el Poder Judicial de Coahuila, tiene información pública que explica que entre el 2017 y el 2023, al menos 10 casos de crueldad y violencia animal registrados en ciudades Saltillo, Sabinas, Acuña y Torreón.
Estos casos que han sido judicializados, han logrado una suspensión condicional del proceso, donde se incluyen actos de servicio social, pago de multas, y en caso de ser ajeno, la reparación del daño; sin embargo, esto implica la libertad de la persona que cometió el delito.
De hecho, muchos de los casos que se han registrado en el Estado son conocidos por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Coahuila (PROPAEC), quien a finales del 2025, registró que desde el 2020 y hasta ese año, se habían reportado al menos 182 casos que incluían violencia animal en todo el Estado.
En estos casos, se incluye a todo tipo de seres sintientes que han sufrido violencia o crueldad; incluyendo gatos, perros, caballos y hasta monos araña, que han sido violentados de múltiples formas o incluso, también se ha señalado la promoción y venta de ejemplares, desde para convertirlos en seres de compañía, hasta para presuntos rituales.
Del total de los casos 110, es decir, 60 por ciento, se han registrado en Saltillo, 18 en Torreón, 9 en Piedras Negras, 9 en Ramos Arizpe y siete en Monclova.
Aunque los casos han sido múltiples, en la información que reportó la Propaec, se dio a conocer que mientras 12 casos se encuentran en trámite, otros 170 fueron “concluidos”, sin especificar tipo o método de conclusión que se le dio al caso.