Saltillo: más lujo que nunca la gasolina roja, alcanza los $28.69
El economista José María González Lara consideró que al final del actual sexenio se podrían comenzar a bajar los precios de la gasolina
Los precios de la gasolina Premium en Saltillo superaron los 28 pesos por litro, con una diferencia de más de tres pesos entre gasolineras de la capital coahuilense.
El precio por litro más alto se registró, de acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía (CRE), en la estación ubicada sobre el bulevar Valdez Sánchez número 690, donde la gasolina Premium alcanzó los 28.69 pesos. En contraste, el precio más bajo de este combustible se reportó en la estación de Presidente Cárdenas 824, con 25.40 pesos por litro. Es decir, existe una diferencia de 3.29 pesos entre distribuidoras.
En el caso de la gasolina regular, el precio más alto se observó en distintas estaciones de PETROMAX S.A. de C.V., con 24.99 pesos por litro, mientras que el más bajo se encontró en Costco, con 23.19 pesos. Luego de que la semana pasada la presidenta Claudia Sheinbaum firmó la renovación del acuerdo —iniciado en febrero del año pasado— para mantener la gasolina regular por debajo de los 24 pesos, al menos 17 gasolineras en Saltillo rebasan ese límite.
De las 255 estaciones registradas por la CRE en la ciudad, cuatro de PETROMAX venden la gasolina en 24.99 pesos; una de Energía y Servicios Coordinados S.A. de C.V. la ofrece en 24.59, y otra más de PETROMAX, ubicada en la carretera a Torreón, en 24.49 pesos por litro.
PRECIOS BAJARÁN HASTA 2030
Para el economista y académico de la UAdeC, José María González Lara, la clave para reducir los precios de la gasolina no radica solo en acuerdos, sino en la capacidad de producción interna. Señaló que la disminución de costos al consumidor está directamente ligada a la meta de autosuficiencia energética.
Indicó que, aunque este objetivo fue planteado en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, la reducción de importaciones y, en consecuencia, de precios, podría concretarse hacia el final de la actual administración.
“En este sexenio se pueden alcanzar esos objetivos: importar solo el 20 por ciento del combustible y reducir la deuda de Pemex entre 30 y 35 por ciento. Cuando se logre ese nivel, habrá condiciones para bajar los precios, ya que la gasolina se producirá en refinerías nacionales y se dependerá menos del mercado internacional”, explicó.
Añadió que, si bien Pemex ha incrementado su producción, reducido importaciones y pagado deudas a proveedores, aún no se alcanza la meta de disminuir los precios.
González Lara subrayó que mantener a Pemex como empresa estratégica, con 54 por ciento de participación, ha evitado aumentos más pronunciados.
“Si la producción fuera totalmente privada, el precio se habría disparado bajo condiciones de libre mercado. Sostener a Pemex permite evitar que el costo de la gasolina se convierta en un factor incontrolable de inflación”, afirmó.
SUBSIDIO PRIORIZA LA GASOLINA REGULAR
El especialista explicó que existe una “selectividad en el impuesto” basada en la capacidad de pago y el impacto social. El Estado prioriza el subsidio a la gasolina Magna, por ser la más utilizada en actividades productivas y por la mayoría de la población.
“Quien usa Premium tiene mayor capacidad de pago, por eso el subsidio es menor y el precio es más alto. El gobierno decide subsidiar el combustible de mayor consumo para contener la inflación”, detalló.
Asimismo, recordó que en administraciones anteriores se llegó a importar hasta el 75 por ciento de los combustibles, tras el deterioro de las refinerías.
“Uno de los efectos de fortalecer a la empresa pública es que, con los ingresos derivados de los altos precios del petróleo, el Estado puede subsidiar la Magna; de lo contrario, habría un escenario de precios fuera de control”, concluyó.