Saltillo: Súper Niño recarga pozos en un fin de semana lluvioso
COMPARTIR
En solo unos días, se registraron precipitaciones equivalentes a lo que llueve en dos meses en promedio
Durante el fin de semana, del viernes 2 al lunes 5 de octubre, Saltillo registró precipitaciones continuas e intensas que acumularon más de 74 milímetros de lluvia, equivalente a lo que habitualmente precipita en un periodo de dos meses.
Con este evento atípico de otoño, asociado a la fase cálida del fenómeno de El Niño, la capital de Coahuila se perfila para alcanzar la meta anual ideal de captación de 600 litros de agua de lluvia por metro cuadrado, volumen estimado por la empresa paramunicipal Aguas de Saltillo (Agsal) como necesario para abastecer a la población sin sobreexplotar los mantos acuíferos.
De acuerdo con datos de Aguas de Saltillo, entre enero y septiembre las estaciones meteorológicas locales contabilizaron un acumulado promedio de 421 milímetros de lluvia. Sin embargo, las precipitaciones registradas durante los primeros días de octubre elevaron considerablemente los indicadores, al alcanzar un promedio de 74.5 milímetros en las distintas estaciones de la ciudad y un máximo de 160 milímetros en la estación ubicada en la zona de captación de la Sierra de Zapalinamé.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) indica que este incremento responde al choque entre la constante entrada de humedad proveniente del océano Pacífico, fortalecida por El Niño, y las masas de aire fresco que ingresan con los primeros frentes fríos de la temporada, lo que provoca precipitaciones sostenidas en la zona metropolitana.
A pesar del alto volumen registrado, personal de Aguas de Saltillo ha aclarado que no toda el agua pluvial logra infiltrarse y recargar de manera inmediata los mantos subterráneos.
INESTABILIDAD CLIMÁTICA Y RIESGOS PARA EL AGRO
A la par de los beneficios para la captación hídrica, el comportamiento posterior al paso del fenómeno meteorológico traerá un periodo de alta inestabilidad atmosférica en la región.
Juana María Mendoza Hernández, jefa del Departamento de Agrometeorología de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), advirtió que el choque entre masas de aire frío y cálido favorecerá la presencia de frentes fríos más marcados, heladas tardías y tormentas de granizo.
Asimismo, la especialista indicó que después de un periodo húmedo suele presentarse una reducción gradual de las precipitaciones, dando paso a una rápida transición hacia el fenómeno de La Niña, lo que podría acentuar las olas de calor y la sequía, además de incrementar el riesgo de incendios forestales debido a la acumulación de material vegetativo seco. Con información de Manuel Rodríguez.