‘Estamos viviendo al día’: Casa del Migrante de Saltillo; operación para 2027 está en riesgo
La reducción de la cooperación internacional para proyectos humanitarios afectó las finanzas del albergue
El director de la Casa del Migrante de Saltillo, Alberto Xicoténcatl, informó que, mientras migrantes extranjeros continúan llegando al albergue, la organización enfrenta una situación económica crítica que mantiene en incertidumbre sus operaciones para 2027.
A raíz de la orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender la cooperación internacional para proyectos humanitarios, así como por el endurecimiento de la política migratoria estadounidense, la Casa del Migrante de Saltillo inició una reestructuración y amplió la búsqueda de recursos para continuar atendiendo a personas que, por diversas circunstancias, tuvieron que abandonar sus países de origen.
El director analizó que en los últimos años, se ha observado que la cooperación internacional no ha sido bloqueada solo por Estados Unidos, sino también por otros países que han dejado de lado la promoción de la protección de los derechos humanos.
“Hay una crisis severa de solidaridad económica a nivel mundial. Los temas de cooperación para derechos humanos han dejado de ser importantes para la comunidad internacional. No hablamos de la gente, sino de la responsabilidad de cada país y de los grandes capitales que al final han creado la desigualdad”, expresó.
Aunque el albergue logró mantenerse durante 2026 mediante una serie de gestiones internacionales, Xicoténcatl advirtió que 2027 se perfila como otro año complicado, debido no solo a los gastos para mantener las instalaciones, sino también a adeudos con Aguas de Saltillo (Agsal) y demandas laborales.
“Sí estamos muy preocupados, y estamos pagando como podemos la deuda con Agsal; también hay problemas laborales ante la falta de capacidad de seguir pagando sueldos, hay incluso una demanda de una persona que consideró un despido injustificado, pero es que no había como pagarle”, dijo.
Xicoténcatl, informó que hasta la fecha, la Casa del Migrante de Saltillo, que no cuenta con apoyos gubernamentales, ha tenido que reducir su personal operativo y si las condiciones continúan, tendría que haber una nueva reestructuración para 2027.
“Estamos viviendo prácticamente al día. Ha sido un año muy complicado y difícil. No sabemos qué viene para el 2027, estamos trabajando para mantener el albergue. Hemos estado reduciendo al 50 por ciento el personal y seguramente tendremos que reducirlo también para el 2027”, dijo.
Todo esto, ha ocurrido mientras que las personas continúan llegando ahora en su mayoría, con un proyecto de quedarse en México ante la complicada situación que se vive en las fronteras.
“Seguimos atendiendo entre 47 y hasta 75 personas diariamente, que son cifras más bajas del año pasado, pero poco a poco los números se van recuperando. Muy poca gente ya quiere llegar a Estados Unidos, saben que es un infierno para una persona extranjera vivir en ese país, incluso para los que tienen papeles, entonces la gente pretende quedarse en México, ya somos cada vez más un país de destino”, dijo.
El director analizó que en los últimos años, se ha observado que la cooperación internacional no ha sido bloqueada solo por Estados Unidos, sino también por otros países que han dejado de lado la promoción de la protección de los derechos humanos.
“Hay una crisis severa de solidaridad económica a nivel mundial. Los temas de cooperación para derechos humanos han dejado de ser importantes para la comunidad internacional. No hablamos de la gente, sino de la responsabilidad de cada país y de los grandes capitales que al final han creado la desigualdad”, expresó.