Saltillo: Acusada por muerte de Rocky podría alcanzar hasta ocho años de prisión
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FGE considera que por agravantes, Liliana podría recibir el doble de la mayor pena; defensa de la acusada busca declararla inimputable
El caso de Rocky y otras acusaciones de crueldad animal en Saltillo podrían representar penas de hasta ocho años de prisión para sus verdugos, de acuerdo con Julio Loera, delegado de la Región Sureste de Fiscalía General del Estado.
El funcionario precisó en rueda de prensa que cuando los actos de crueldad provocan la muerte del animal, la pena máxima puede elevarse hasta ocho años de cárcel, lo que además impide que el caso concluya mediante mecanismos alternativos de solución de controversias.
En esos casos, el proceso únicamente puede resolverse mediante un juicio oral o un procedimiento abreviado, en el que las partes acuerdan una condena que puede incluir penas de prisión superiores a cuatro años, dependiendo de las circunstancias del delito.
Estos agravantes podrían considerarse con Liliana “N”, la mujer señalada por arrastrar con su vehículo a Rocky por calles del fraccionamiento Villa San Miguel, quien permanece en prisión preventiva justificada mientras se desarrolla la investigación complementaria.
Durante el proceso han surgido versiones sobre la posibilidad de que la defensa busque acreditar que la imputada presenta problemas de salud mental que la hagan inimputable.
No obstante, fuentes del Poder Judicial señalaron que esa condición aún no ha sido reconocida por el juez y, de no acreditarse, el procedimiento continuará por la vía penal ordinaria.
En caso de demostrarse una inimputabilidad, la ley prevé la aplicación de medidas de seguridad, como el internamiento en un centro especializado de salud mental, en lugar de una pena de prisión.
La Fiscalía también confirmó que tanto Liliana “N” como León “N”, otro hombre vinculado recientemente a proceso por presuntos actos de crueldad animal cometidos como parte de un “hobbie” en la colonia Francisco de Urdiñola, podrían solicitar una modificación de la medida cautelar de prisión preventiva durante el desarrollo del proceso.
Aunque no existen cifras públicas sobre cuántas personas cumplen actualmente una condena por crueldad animal en los penales de Coahuila, organizaciones protectoras aseguran que las sentencias de cárcel ya son una realidad.
Claudia Leza Ortega, representante de Amor por los Animales, recordó que uno de los precedentes más relevantes fue el de Francisco “N”, conocido como el “Mataperros de Santa Anita”, quien recibió una sentencia de tres años y nueve meses de prisión.
“Sí creemos que las penas deberían ser mayores, pero vamos avanzando. Ya existen condenas y eso demuestra que estos delitos sí pueden castigarse con cárcel”, señaló la activista.
Por su parte, Alejandro Gutiérrez, de Dignidad Animal A.C., informó que la organización ha promovido 11 denuncias por crueldad animal, varias de las cuales ya derivaron en sentencias.
Entre ellas se encuentra el caso de unos perros quemados en la colonia Teresitas, cuyos responsables, al ser adolescentes, recibieron sanciones en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes, así como un caso que concluyó con reparación del daño por el abandono de un perro dentro de una camioneta.
El activista reconoció que aún existen investigaciones sin responsables identificados, como algunos casos de perros asesinados y otro por el ahorcamiento de un can, cuya integración se complicó luego de que testigos desistieran de declarar.