Sequía y abandono disparan plaga del gusano barrenador en nogaleras de Coahuila
Trabajan autoridades para combatir plaga, especialmente en el municipio de Parras
Productores de nuez de la Región Laguna de Coahuila alertaron por la presencia de gusano barrenador en troncos de nogal, lo que representa una afectación principalmente en la producción.
El ingeniero Alfonso Presa, del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) en Coahuila, confirmó la detección de la plaga, lo que preocupa a productores de municipios como Parras de la Fuente.
De acuerdo con un diagnóstico preliminar, la aparición del patógeno no es fortuita, sino el resultado de factores ambientales y operativos. Presa lo atribuyó a problemas hídricos.
”Cuando hay un estrés por cuestiones hídricas, empiezan a fluir diversos patógenos”, explicó el funcionario, quien agregó que la entidad coahuilense presenta una limitante hídrica que debilita la resistencia natural de los árboles.
A este panorama climático se suma el abandono de las huertas y la deficiencia en el manejo agronómico.
“Muchos productores, ante la crisis económica o la incursión de cultivos con mayor rentabilidad inmediata, como la vid en Parras, han descuidado sus nogaleras. El crecimiento de maleza, la ausencia de podas recurrentes y la falta de un manejo técnico apropiado han alterado la fisiología del árbol, haciéndolo extremadamente susceptible a las plagas”, dijo.
LANZAN COMBATE
Para enfrentar la contingencia, dijo, se estableció una coordinación entre los tres niveles de gobierno y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal, donde se tienen recursos por cerca de ocho millones de pesos.
La estrategia se ha dividido en fases de capacitación y monitoreo, destacando tres fechas clave: el 11 de marzo en La Laguna y el 24 y 26 de marzo en Parras de la Fuente.
Uno de los acuerdos de estas reuniones es la ejecución de un censo agrícola exhaustivo en la zona de Parras. Este trabajo contará con el apoyo de estudiantes de la Universidad Tecnológica y de instituciones técnicas, quienes ayudarán a determinar el universo real de productores afectados y la magnitud del daño.
Aunque actualmente se tiene un estimado de 500 hectáreas bajo vigilancia, el censo será el instrumento que permitirá reforzar y direccionar el plan de acción gubernamental.
RECURSOS INSUFICIENTES
En términos financieros, se ha asignado una aportación de 8.5 millones de pesos para el programa de sanidad e inocuidad agroalimentaria. Sin embargo, el Ingeniero Presa fue enfático al señalar que estos recursos son limitados y deben distribuirse de manera equitativa en todas las zonas nogaleras de Coahuila, incluyendo Zaragoza, Saltillo y la Región Sureste.
Debido a esta limitación presupuestaria, la atención no puede ser para el 100 por ciento de los productores, por lo que la estrategia se enfoca en muestreos sistemáticos y la instalación de trampas de monitoreo para medir la dinámica poblacional de la plaga.
Explicó que los fondos se destinan principalmente a la asistencia técnica, combustibles, viáticos y adquisición de insumos para la vigilancia epidemiológica.
¿QUÉ DAÑOS CAUSA LA PLAGA?
El daño que causa el gusano barrenador es físico y directo, con perforaciones en el tronco, donde deposita nuevas generaciones que, al madurar, se trasladan a árboles jóvenes o más débiles.
El Ingeniero Presa aclaró que esta plaga no representa un riesgo para la salud humana, pero su impacto en el bolsillo del productor es severo, debido a la merma en la calidad de la nuez y la baja productividad de la huerta.
Ante la imposibilidad de cubrir a todos los afectados con recursos públicos, el llamado de Senasica es a la responsabilidad individual del productor. Se recomienda implementar podas de rejuvenecimiento, control de maleza y capacitación constante.
La próxima semana se espera un nuevo informe con los avances del censo y la programación de nuevas jornadas de capacitación, en lo que representa una lucha contrarreloj para preservar la calidad de la nuez coahuilense, reconocida históricamente como una de las mejores del país.