América: tras la derrota ante las Chivas las cosas se pusieron ‘color de hormiga’ y tienen a seis en la mira

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Deportes
/ 17 febrero 2026

Desde Coapa la presión está al máximo; la directiva no concibe el estar en los últimos lugares y mucho menos ser derrotado por el máximo rival

La derrota ante el acérrimo rival volvió a encender las alarmas en Coapa. Luego de caer en el Clásico Nacional frente a Chivas, la sensación que domina en el entorno azulcrema es clara: la paciencia comienza a agotarse. No se trata solo de un tropiezo más en el calendario, sino de un golpe que expuso carencias profundas en un equipo que está lejos del protagonismo que históricamente se le exige.

En el duelo más reciente ante el Guadalajara, el América mostró más voluntad que claridad. El equipo intentó adueñarse del balón en los primeros minutos, pero careció de profundidad. Las llegadas fueron esporádicas y mal resueltas, mientras que el rival aprovechó mejor sus oportunidades para inclinar el marcador.

La derrota no solo dolió por tratarse del clásico, sino por la forma. América volvió a evidenciar una alarmante falta de gol, una constante en lo que va del torneo. En un partido que exigía carácter y contundencia, el equipo lució predecible, sin sorpresa en el último tercio y con poca capacidad de reacción cuando el marcador se puso cuesta arriba.

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El problema es estructural. El América ocupa actualmente la posición 10 del torneo, un sitio impropio para una institución que presume títulos y una de las nóminas más altas del país. La irregularidad ya no es un accidente: comienza a convertirse en tendencia.

Las cifras son contundentes. Solo tres goles en el campeonato, registro que lo coloca como la peor ofensiva de la Liga MX. El contraste es doloroso: clubes con menor presupuesto han mostrado mayor contundencia. Incluso delanteros rivales superan por sí solos la producción total azulcrema.

En el Clásico, la falta de contundencia volvió a pasar factura. Hubo aproximaciones por las bandas, intentos desde media distancia y centros al área que jamás encontraron un rematador efectivo. La frustración fue creciendo conforme avanzaron los minutos, y el silbatazo final confirmó otra noche amarga.

Pero el problema no se limita al frente. En defensa también hubo desconcentraciones que permitieron a Chivas generar peligro constante. La zaga mostró dudas en los recorridos y poca coordinación en los momentos clave, factores que terminaron inclinando el resultado.

Antes del clásico, la preocupación ya estaba instalada. En casa, dentro de la CONCACAF Champions Cup, el América fue incapaz de marcar ante el Olimpia de Honduras. Ese empate sin goles dejó claro que el equipo no intimida como antes y que su poder ofensivo atraviesa una crisis evidente.

En ese contexto, la directiva comenzó una evaluación interna. Seis jugadores están en situación crítica dentro del plantel debido a su bajo rendimiento. El mensaje desde los altos mandos es directo: quien no eleve su nivel podría quedar fuera del proyecto.

Los nombres bajo la lupa son claros: Kevin Álvarez, Cristian Borja, Víctor Dávila, José Zúñiga, Néstor Araujo y Ralph Orquín. No es un señalamiento menor en una institución donde la exigencia es permanente y el margen de error suele ser mínimo.

La revisión no responde únicamente a estadísticas, sino a sensaciones futbolísticas. En el clásico, varios de estos elementos quedaron a deber en intensidad, precisión y toma de decisiones. En partidos de esta magnitud, los detalles marcan diferencia, y América no los está resolviendo a su favor.

En Coapa, el entorno comienza a impacientarse. La afición exige respuestas inmediatas y el discurso institucional ya no basta. El bajo rendimiento tendrá consecuencias si no hay reacción inmediata, según fuentes cercanas al club.

La historia del América no admite la medianía. El escudo pesa y la narrativa ganadora obliga. Cuando los resultados no acompañan, la presión se multiplica. Y tras perder ante el rival de toda la vida, esa presión se convierte en un clamor.

La directiva ya analiza escenarios rumbo al próximo torneo. Ajustes en la plantilla, posibles salidas y refuerzos están sobre la mesa. Lo que parecía un proyecto estable comienza a tambalearse si no se corrige el rumbo a tiempo.

El margen se reduce jornada tras jornada. La derrota ante Chivas no fue solo un descalabro más: fue un aviso. La paciencia se está agotando en el América, y cuando eso ocurre en Coapa, los cambios suelen ser profundos.

Hoy el equipo enfrenta algo más que una mala racha. En juego no solo están los puntos, sino la credibilidad de un plantel que fue construido para competir por el título. Si no hay reacción inmediata, el clásico perdido podría marcar un punto de quiebre en la temporada azulcrema.

Periodista potosino radicado en Saltillo Coahuila, con una experiencia de más de 20 años en medios impresos y la web, como reportero y editor.

Licenciado en Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila. Manejo principalmente de noticias locales, comunitarias, deportivas y policiacas.

Hago lo que me gusta y se me retribuye. Eso es felicidad.

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