Coahuila: pese a la guerra EU-Irán, economista descarta recesión en México
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José María González Lara, académico de la UAdeC, considera que el país sólo mantendrá un periodo de desaceleración económica, lejos de lo que se presentó por la pandemia
A pesar de las tensiones internacionales y el encarecimiento de diversos productos básicos, la economía en Coahuila y en el resto del país se mantiene en una etapa de desaceleración y no de recesión, según el análisis del académico de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), José María González Lara.
El especialista explicó que el panorama mundial depende en gran medida de los movimientos en Medio Oriente, donde el cierre del Estrecho de Ormuz juega un papel determinante para las finanzas globales en las próximas semanas.
“Los analistas señalan que seis semanas más de cierre del Estrecho de Ormuz implicarían el inicio de una recesión mundial”, afirmó González Lara.
Indicó que las situaciones actuales no son producto de una intención de los gobiernos de América Latina o de México, sino de errores y de la ambición de Estados Unidos por retomar un plan hegemónico a nivel internacional.
Sobre la situación específica en Coahuila, destacó que la actividad económica registró una reducción de 4.1 por ciento entre abril de 2025 y abril de 2026, de acuerdo con datos del INEGI, lo que afectó principalmente a las zonas con mayor vocación industrial.
El académico detalló que la Región Sureste, que incluye a Saltillo, Arteaga y Ramos Arizpe, ha resentido los efectos externos debido a que su economía está orientada casi en su totalidad a la exportación y a la cadena automotriz.
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— La Silla Rota (@lasillarota) May 1, 2026
“La región sureste de Coahuila, así como la región centro, cuya crisis aún no se resuelve, han resentido estos efectos, especialmente por su orientación a la exportación y a la industria automotriz”, explicó.
Asimismo, precisó que la diferencia entre recesión y desaceleración radica en que la primera implica un crecimiento negativo sostenido, mientras que la segunda consiste en una reducción en la inversión de capital y en el ritmo de generación de empleo, sin llegar a números rojos.
“La desaceleración económica implica que se reduce la inversión de capital y el empleo; sin embargo, en México seguimos con 2.7 por ciento de desempleo. No son las mismas condiciones y considero que para el país no habrá recesión”, afirmó.
González Lara recordó que durante la pandemia de 2020 México registró una caída de 8 por ciento en el crecimiento económico y un aumento en el desempleo de entre 7 y 10 por ciento, cifras que contrastan con el crecimiento de 0.8 por ciento del año pasado y de 0.3 por ciento al inicio de 2026.
Finalmente, el académico expuso que, aunque el precio de la gasolina se mantendrá controlado por acuerdos gubernamentales con gasolineros y subsidios, los alimentos pecuarios sí podrían registrar incrementos constantes debido a factores externos.
“Los alimentos sí tendrán un aumento no muy pronunciado, pero continuará el incremento en la inflación en ese rubro. El control de los precios del diésel y la gasolina evita que esta inflación se acentúe en todos los productos”, concluyó.
La guerra contra Irán está interrumpiendo el suministro de energía, alimentando la inflación y aumentando el riesgo de una recesión mundial, y los países más pobres serán los que más sufrirán las consecuencias.https://t.co/zVW93XG08u
— Juan Real Street (@eris_28) April 15, 2026
IMPACTOS EXTERNOS EN LA ECONOMÍA LOCAL
Respecto a la comparación con la crisis sanitaria vivida hace algunos años, el académico mencionó que los efectos no son tan acentuados, aunque reconoció que el conflicto internacional ha impactado directamente en los precios y en las tasas de interés.
Aclaró que el control inflacionario en el país ha sido posible gracias a las estrategias implementadas en el sector energético, lo que ha evitado que los índices de precios se disparen a niveles críticos como en otras décadas.
“Sin los subsidios y las estrategias en gasolinas y diésel, basadas en acuerdos políticos, la inflación en el país sería más alta. De hecho, el nivel actual, de entre 4 y 5 por ciento, parece ser controlable”, comentó González Lara.
Añadió que los productos agropecuarios son los que más resienten esta situación, debido a que los fertilizantes dependen de derivados del petróleo que se han encarecido, aunque el subsidio federal ha ayudado a contener un impacto mayor en el campo mexicano.
“Yo no veo una recesión para México. Más bien estamos en una desaceleración que ya suma casi un año, de acuerdo con los datos disponibles. El conflicto ha impactado los precios y las tasas de interés”, concluyó.