Industria textil en México, con salarios debajo de la línea de pobreza: ProDesc
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Coahuila es el estado con más trabajadores registrados en el seguro social en este sector
Siete de cada diez personas que trabajan en la industria indumentaria en México no perciben un salario suficiente para superar la línea de pobreza y el 68 por ciento son mujeres, según advirtió este lunes el informe “La industria indumentaria en México” presentado por el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC).
Pese a que la industria textil es uno de los sectores más lucrativos a nivel global y aporta alrededor de 95 mil millones de pesos al Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero nacional, éste “opera bajo condiciones de profunda precariedad”.
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De acuerdo al reporte avisó que el 72 por ciento de quienes trabajan en esta industria no ganan lo suficiente para superar la línea de pobreza.
Coahuila lidera la confección con más de 44 mil empleos, mientras que el Estado de México encabeza la producción textil con más de 35 mil plazas registradas en el IMSS.
En producción en el sector textil (algodón) le sigue Tamaulipas, Baja California, Sonora, Chihuahua, y Durango.
Sumado a ello, el 66 % de los empleos a nivel nacional -uno de cada tres- se encuentra en la informalidad, según el informe, presentado “contradicciones” de una industria que genera 1.2 millones de empleos, pero que “mantiene a más de la mitad de su fuerza laboral sin seguridad social, contratos formales ni salarios dignos”.
El reporte también encontró que 52 por ciento de las personas trabajadoras en esta industria carece de seguridad social, el 42 por ciento no cuenta con un contrato estable y el 94 por ciento no pertenece a un sindicato.
Sin embargo, a nivel nacional el 90% de las marca no informa sobre salarios ni horarios, una opacidad que, según testimonios recabados en el estado, permite abusos laborales.
Además, los cambios en materia laboral sin una perspectiva de género mantendrían las barreras específicas como el rechazo por “inestabilidad laboral” vinculada a labores de cuidado o la falta de licencias de maternidad.
La ProDESC insiste en la ejecución de políticas con modelos circulares para disminuir las prácticas de extracción de recursos naturales y el uso de pesticidas en los campos algodoneros de Coahuila y a nivel nacional.
El informe reconoce que estos impactos negativos en Coahuila y en el país “se enmarca en un sistema capitalista global profundamente patriarcal, racista y clasista, que ha favorecido la tercerización de la producción, la desregulación de las condiciones laborales y la minimización de costos empresariales por encima de la vida y la dignidad humana”.
Expuso que durante los Diálogos intergeneracionales de derechos humanos laborales del 2022 en Ciudad de México organizados por ProDESC en colaboración con Fundación Avina, se observó que la industria de la indumentaria en México genera más de 2.1 billones de pesos anuales de los cuales las empresas destinan sólo el 4% al pago de salarios 62.
Estas situaciones se revelaron nuevamente durante el Diálogo Multiactor “Hacia una articulación de agendas para la incidencia en pro de los derechos humanos laborales en la industria indumentaria desde una perspectiva de rendición de cuentas” en 2023.
Cada uno de los diálogos fueron sostenidos con la Coordinadora Nacional de Defensoras de Derechos Humanos Laborales de México, así como en las entrevistas realizadas a personas trabajadoras del sector y defensoras de derechos humanos laborales de los estados de Coahuila, Chihuahua, Puebla, Ciudad de México, Estado de México y Baja California.
De esta manera, se reafirma la existencia de abusos sistemáticos por parte de las empresas en la industria indumentaria.
Durante los procesos de contratación, varias personas trabajadoras reportaron que, ante su situación de necesidad, las empresas las hacían cubrir jornadas laborales completas durante el periodo de prueba sin ningún tipo de retribución.