A los 89 años, rompe récord en la UNAM: la historia de la mujer más longeva en doctorarse
Marta Elena Guerra Treviño hizo historia al obtener su doctorado a los 89 años en la UNAM.
A los 89 años, cuando muchos piensan en el retiro, f decidió alcanzar una meta pendiente por décadas: obtener un doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Con ello, se convirtió en la persona más longeva en lograr este grado académico dentro de la institución.
Su historia no solo destaca por la edad, sino por el camino que recorrió para llegar a este punto, marcado por retos personales, familiares y académicos.
Un sueño que comenzó décadas atrás
El interés de Marta Elena por estudiar en la UNAM surgió desde joven, pero enfrentó un obstáculo importante: sus estudios de preparatoria en el extranjero no fueron validados en México. Lejos de rendirse, encontró alternativas.
De profesora a estudiante
Para continuar su formación, trabajó como maestra de francés en un colegio, donde intercambió clases por la oportunidad de cursar el bachillerato. Este esfuerzo marcó el inicio de una trayectoria construida con disciplina.
Fue hasta los 42 años cuando logró ingresar a la licenciatura en Lengua y Literaturas Modernas Inglesas en la Facultad de Filosofía y Letras. Lo hizo gracias al sistema de educación abierta, lo que le permitió combinar estudios con su vida familiar.
Una carrera académica construida con perseverancia
A pesar de las dificultades iniciales, Marta Elena no solo concluyó sus estudios, sino que se tituló con mención honorífica a los 46 años. A partir de ahí, inició una carrera docente que se extendería por más de cuatro décadas.
Durante ese tiempo:
- Impartió clases de comprensión de lectura en inglés
- Formó a generaciones de estudiantes
- Participó en el Departamento de Servicio Social e Idiomas
- Consolidó una vocación educativa de largo alcance
Su compromiso con la enseñanza la convirtió en una figura clave dentro de la Facultad de Filosofía y Letras.
El camino hacia el doctorado
El deseo de seguir aprendiendo nunca se detuvo. En 1986 cursó una maestría en Letras Inglesas, influenciada por figuras académicas relevantes. Sin embargo, su formación no terminó ahí.
Aprender en cada etapa de la vida
Ya en etapa de jubilación, Marta Elena decidió dar un paso más e ingresar al doctorado en Pedagogía. Su investigación se centró en la institucionalización del Departamento de Lenguas de la UNAM.
El proceso no estuvo exento de retos, especialmente en el uso de herramientas digitales. No obstante, el apoyo de colegas y amistades fue clave para completar esta etapa.
Un logro que trasciende generaciones
El 8 de abril de 2026 recibió su título de doctorado, rodeada de familiares, amistades y autoridades universitarias. Más que un reconocimiento académico, fue la celebración de una vida dedicada al conocimiento.
Lecciones que deja su historia
La trayectoria de Marta Elena ofrece aprendizajes valiosos:
- Nunca es tarde para retomar estudios
- La educación puede adaptarse a distintas etapas de vida
- La disciplina y constancia son fundamentales
- El aprendizaje continuo enriquece la vida personal y profesional
Lejos de detenerse, ya tiene un nuevo objetivo: estudiar herbolaria, con la intención de ayudar a otras personas desde un enfoque distinto.
Su historia desafía las ideas tradicionales sobre la edad y el aprendizaje. A sus 89 años, Marta Elena Guerra Treviño demuestra que siempre es posible empezar, continuar y culminar nuevos proyectos académicos, sin importar el momento de la vida.