¡AMLO fracasó! La narconómina del CJNG evidencia que fallaron los programas para jóvenes: Loret de Mola
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Para el periodista, López Obrador no tuvo éxito con su programa de ‘atención a las causas de la violencia’ para evitar que los jóvenes fueran reclutados por el crimen organizado por sueldos mínimos
CDMX.- El expresidente Andrés Manuel López Obrador fracasó en su estrategia de “atención a las causas de la violencia” para evitar que los jóvenes cayeran en manos del crimen organizado, afirma el periodista Carlos Loret de Mola al advertir que así lo evidencia la narconómina del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“¿No se supone que los programas sociales buscaban justo evitar que los jóvenes se fueran a trabajar al narco por un sueldo mínimo?”, cuestiona hoy el editorialista en su columna “Historias de Reportero”.
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Durante su sexenio, López Obrador evitó confrontar a los cárteles de las drogas, bajo el argumento de que su gobierno se dedicaría a atender las causas de la violencia a través de programas sociales destinados a los jóvenes.
El tabasqueño destinó montos históricos en becas, como la Benito Juárez, para evitar la deserción escolar, así como a su programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, que continúa vigente en el gobierno de Claudia Sheinbaum, el cual consiste en becar a los jóvenes que ya no estudian mientras reciben capacitación laboral.
“¿No repartieron 800 mil millones de pesos en programas sociales justo para ‘atender las causas’ y que los jóvenes no fueran arrojados a las fauces del crimen organizado, porque no tenían otro modo de vida posible?”, refiere el periodista.
Y la prueba de ese fracaso, advierte, es la “narconómina” hallada en la cabaña donde se refugiaba el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, en Tapalpa, Jalisco.
Dichos documentos revelan los montos de los sueldos, que van desde 2 mil hasta 10 mil pesos mensuales, a quienes trabajan para la organización criminal.
“Leo que al ‘Manchado’ le pagaban 10 mil pesos. Se ve que era el jefe. Porque al ‘Mojarra’ le pagaban 7 mil y a los demás –‘La Bruja’, ‘El Boris’, ‘El Loquito’, ‘La Jaiba’, ‘La Negra’, ‘El Huesos’– les daban sólo 4 mil pesos”, escribe el periodista.
El documento también registra pagos aún menores para otros integrantes, como los informantes y vigilantes, conocidos como “halcones”, quienes reciben apenas 2 mil pesos.
“Los 26 muchachos de ‘Choke’ cobraban 104 mil pesos. O sea, 4 mil cada uno. ‘20 halcones de 2 mil c/u’, dice otra hoja de gastos”, asevera Loret de Mola.
Lo señalado por el periodista muestra el contraste entre la promesa de López Obrador y la realidad que enfrentan muchos jóvenes en regiones controladas por el crimen organizado, donde muchas veces no tienen opciones.
“Por ese dinero se convirtieron en narcos. Por ese dinero pusieron su vida en riesgo. Por 2 mil pesos”, añade.
‘ATENDER LAS CAUSAS’, LA PROMESA INCUMPLIDA DE AMLO
Durante su gobierno, López Obrador defendió reiteradamente su estrategia de seguridad basada, entre otras estrategias, en programas sociales para jóvenes, bajo el argumento de que la pobreza y la falta de oportunidades son aprovechadas por el crimen organizado para reclutar jóvenes.
Sin embargo, para Loret, la evidencia encontrada en la casa donde se refugiaba “El Mencho” demuestra que esa política no logró el efecto esperado.
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“La narconómina del Cártel Jalisco es la evidencia documental del fracaso de ‘atender las causas de la violencia’, que fue el mantra que repitió en las mañaneras el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador”, señala.
La estrategia de seguridad del expresidente, conocida como “abrazos, no balazos”, fue criticada durante su sexenio obradorista porque los cárteles, ante la inacción del gobierno, se expandieron controlando grandes regiones del país.
El fracaso de la estrategia obradorista ha quedado aún más en evidencia con Claudia Sheinbaum quien, mientras en el discurso mantiene el legado de Obrador, en los hechos ha dejado atrás la política de “abrazos, no balazos”, con la detención de criminales, decomisos de droga, la entrega de capos a Estados Unidos y la confrontación de estos grupos criminales.
“No hay semana en que, por una u otra vía, se derrumbe el castillo que López Obrador construyó a base de mentiras. Queda ir llevando el registro”, expone el periodista.