CNTE levanta plantón en el Zócalo, pero advierte nuevas movilizaciones a nivel nacional
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Tras 72 horas de paro nacional, la CNTE retiró su plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, aunque dejó claro que el movimiento continúa.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) concluyó su jornada de movilizaciones de 72 horas con el levantamiento del plantón que mantenía en el Zócalo de la Ciudad de México. Sin embargo, el retiro del campamento no representa el fin del conflicto, ya que el magisterio disidente advirtió que continuará con su jornada de lucha a nivel nacional.
Durante un mitin en la Plaza de la Constitución, Yenny Aracely Pérez Martínez, líder de la Sección 22 de Oaxaca, dejó clara la postura del movimiento: no se trata de una retirada definitiva, sino de una pausa estratégica. La dirigencia aseguró que las protestas podrían intensificarse en el futuro e incluso regresar a escenarios de alta visibilidad internacional.
A lo largo del tercer día de actividades, los contingentes protagonizaron diversas movilizaciones en la capital. Uno de los puntos clave fue Paseo de la Reforma, donde realizaron bloqueos intermitentes y un mitin en la zona de El Caballito. Estas acciones generaron afectaciones viales importantes mientras los docentes avanzaban y realizaban paradas para fijar su posicionamiento.
Además, parte de la estrategia incluyó concentraciones frente a sedes de Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), en donde reiteraron su rechazo al actual sistema de pensiones. Para la CNTE, este modelo afecta directamente las condiciones de retiro del magisterio, por lo que insistieron en la necesidad de eliminarlo y sustituirlo por un sistema solidario sin intermediarios.
El plantón instalado en el Zócalo funcionó durante los tres días como punto central de organización, visibilización y resistencia. Desde ahí se coordinaron las marchas, bloqueos y actividades informativas dirigidas tanto a la ciudadanía como a las autoridades. Conforme avanzó la última jornada, los manifestantes comenzaron a retirarse de Reforma y regresaron al Centro Histórico para desmontar el campamento de manera gradual.
Entre las principales exigencias del movimiento se encuentra la reinstalación de mesas de diálogo con el Gobierno federal. Asimismo, demandan la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de la Reforma Educativa de 2019, al considerar que ambas afectan sus derechos laborales y de retiro.
Otro de los puntos centrales es el aumento salarial del 100 por ciento al sueldo base, junto con mejores condiciones laborales, seguridad para las comunidades escolares y el cese de descuentos a docentes que participaron en el paro. Estas demandas forman parte de una agenda que, según la CNTE, sigue sin respuesta suficiente por parte de las autoridades.
En ese contexto, el magisterio disidente reiteró el llamado a la presidenta de la República para establecer un diálogo directo y presencial que permita avanzar en acuerdos concretos. La falta de interlocución efectiva ha sido uno de los principales factores que mantienen activo el conflicto.
Al cierre de la jornada, los contingentes comenzaron a regresar a sus estados de origen, aunque dejaron claro que se mantienen en alerta. La CNTE no descarta nuevas movilizaciones en la Ciudad de México u otras regiones del país si no se atienden sus demandas.
El levantamiento del plantón marca el fin del paro de 72 horas, pero no el cierre del conflicto. Por el contrario, abre una nueva etapa en la que el movimiento evaluará sus próximos pasos, manteniendo la presión sobre el Gobierno federal y dejando en claro que la movilización social sigue siendo su principal herramienta de negociación.