Cuén murió tras un forcejeo para evitar el secuestro de ‘El Mayo’ Zambada: Roberto Rock sobre testimonio de Fausto Corrales
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Testigo clave implica al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya: Héctor Melesio Cuén acudió a la finca rural Huertos del Pedregal “por convocatoria del gobernador Rocha Moya
CDMX.- El exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, intentó evitar el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, motivo por el que habría sido herido de muerte, revela el periodista Roberto Rock sobre el testimonio de Fausto Corrales, que consta en expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR).
“En sus declaraciones ante la FGR reveló que Cuén buscó impedir el secuestro de Zambada; que en el forcejeo fue herido y murió desangrado en la Clínica Cemsi de Culiacán”, refiere Rock en su columna Retrato Hereje sobre lo dicho por Corrales Rodríguez, quien fue detenido el miércoles de la semana pasada en la Ciudad de México.
El editorialista expone que los datos aportados por Corrales, testigo clave, no sólo destruyen el montaje del asalto en una gasolinera, sino que ratifican la directa implicación del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en los hechos registrados el 25 de julio de 2024.
De acuerdo con lo señalado por el periodista, Corrales, quien conducía el vehículo en el que viajaba Cuén la mañana de los hechos, declaró ante la FGR que el exrector acudió a la finca rural Huertos del Pedregal “por convocatoria del gobernador Rocha Moya”.
Las declaraciones de Corrales expuestas por el autor de Retrato Hereje no son recientes, sino que constan en expedientes de la Fiscalía General de la República, las cuales no fueron dadas a conocer en el “informe del exfiscal federal Alejandro Gertz, del 15 de agosto de 2024, en el que exhibió un presunto ‘video-montaje’”.
INTENTÓ CUÉN EVITAR QUE MANIATARAN A ‘EL MAYO’, POR ESO LE DISPARARON
Cuando llegaron a la finca, Corrales afirma que observó la presencia de “mucha gente armada” y patrullas policiales rodeando el lugar. Sin embargo, él permaneció en el exterior del salón donde se llevó a cabo el encuentro, hasta que fue alertado a gritos cuando Cuén ya estaba herido.
“Cuén había sido herido, al parecer en una pierna, y sangraba profusamente. Se enteró en ese momento que Cuén había tratado de evitar que Zambada fuera maniatado, lo que provocó que le dispararan”, detalla al respecto Rock en su artículo.
Según la narración mencionada por Rock en su artículo, Corrales auxilió a Cuén, lo colocó en su vehículo y condujo hasta la Clínica Cemsi en Culiacán, donde el político y académico murió desangrado.
EL MONTAJE POLICIAL Y LA SIMULACIÓN DEL ASALTO
La Fiscalía de Sinaloa informó inicialmente que Cuén había sido atacado a balazos por dos hombres en motocicleta durante un presunto intento de asalto en una gasolinera al norte de Culiacán.
Dicha versión oficial se desmoronó cuando el 10 de agosto de 2024 Zambada difundió una carta, a través de su abogado, donde reveló detalles de su secuestro y aseguró que Cuén fue asesinado en el mismo lugar y momento en que él fue capturado.
De acuerdo con lo señalado por Rock, el testimonio de Corrales, así como los videos integrados en la carpeta de investigación de la FGR, exhiben una presunta complicidad de las fuerzas de seguridad de Sinaloa en la alteración de la escena del crimen.
“Videos que aparecen en el expediente de la FGR exhiben que una patrulla policial escoltó posteriormente al vehículo que transportaba a Corrales y al cadáver de Cuén hasta una gasolinera en donde se simuló el ‘asalto’ que, según la versión oficial, le habría privado de la vida”.
Esta versión es una de varias que han circulado sobre la muerte de Cuén Ojeda, cuyo crimen, a dos años de los hechos, no ha sido aclarado.
Fausto Corrales, quien era colaborador cercano del político sinaloense Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue detenido la semana pasada, acusado por cargos de falsedad de declaraciones y encubrimiento vinculados al homicidio de Cuén y al secuestro de “El Mayo” Zambada.
De acuerdo con Rock, la detención de Fausto “N”, como lo identifican las autoridades, “habría impulsado a Rocha Moya a determinar su intempestivo regreso al cargo, el viernes último, presumiblemente en busca de fuero”.
Rocha Moya, sin embargo, reculó 24 horas después, “acorralado por declaraciones adversas de la presidenta Claudia Sheinbaum, de la Secretaría de Gobernación, de gobernadores de Morena; el amago de desafuero desde el Congreso de la Unión”, y presentó una nueva solicitud de licencia, por tiempo indefinido.