‘Es un papucho’... Harfuch estaría incómodo con su imagen de ‘símbolo sexual’ tras venta de cobijas y toallas con su rostro: WSJ
COMPARTIR
La imagen de Omar García Harfuch crece en redes y comercios, combinando política, seguridad y cultura pop en un fenómeno poco común
La figura de Omar García Harfuch ha tomado un giro inesperado en el espacio público. Más allá de su papel como titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), su imagen se ha convertido en un fenómeno viral que mezcla política, redes sociales y cultura popular.
De acuerdo con el diario The Wall Street Journal, el funcionario estaría incómodo con la percepción que lo posiciona como un “símbolo sexual”, derivada de la circulación de memes, videos y productos con su rostro en mercados de la Ciudad de México y el Estado de México.
“Esta imagen no es promovida activamente por su equipo, aunque reconocen su valor político”, refiere el medio, apuntando a un fenómeno que surgió de manera espontánea.
EL MERCADO Y LA CULTURA POP ADOPTAN SU IMAGEN
El impacto de esta popularidad no se limita a redes sociales. En distintos puntos del país, comerciantes han comenzado a vender artículos con la imagen del funcionario, desde cobijas hasta tazas e incluso pan dulce.
Este tipo de apropiación cultural refleja cómo figuras públicas pueden trascender su ámbito institucional para convertirse en íconos cotidianos. En el caso de Omar García Harfuch, su imagen ha sido reinterpretada en clave humorística y aspiracional.
• Cobijas con su rostro
• Tazas personalizadas
• Pan dulce temático
• Memes virales
Un dato curioso es que este tipo de fenómenos ya se ha visto antes en México con figuras políticas, aunque rara vez en el ámbito de la seguridad pública.
ENTRE EL HUMOR Y LA FAMILIA
La viralidad también ha alcanzado el entorno personal del funcionario. Su madre, María Sorté, ha reaccionado con humor ante los contenidos que circulan en redes sociales.
Según el reporte del diario estadounidense, la actriz ha señalado que su hijo es consciente de que esta atención responde a un momento específico y no define su trayectoria profesional.
“Esa me hace mucha gracia”, comentó en referencia a un video viral donde un usuario lanza una frase exagerada que ha sido replicada ampliamente en plataformas digitales.
SEGURIDAD, VIOLENCIA Y POPULARIDAD
Más allá de lo mediático, la popularidad de Omar García Harfuch también está vinculada a su trayectoria en materia de seguridad. Su participación en operativos relevantes y su sobrevivencia a un atentado en 2020 han contribuido a construir una narrativa de resiliencia.
De acuerdo con el análisis citado por el The Wall Street Journal, eventos como el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes han reforzado su imagen pública, combinando elementos de acción, riesgo y simbolismo.
Este tipo de episodios han alimentado la percepción de un perfil firme en temas de seguridad, lo que se traduce en reconocimiento social más allá de lo institucional.
¿QUÉ SE DICE DE HARFUCH EN REDES SOCIALES?
Cuando el internet se pone “atrevido”, los filtros desaparecen por completo. En plataformas como TikTok y X (Twitter), los comentarios hacia Omar García Harfuch suelen escalar de la simple admiración a lo que muchos llaman “sed de la mala”.
Aquí tienes una recopilación de esas frases más intensas y directas que circulan en los hilos de comentarios:
“Que me detenga, que me lea mis derechos y que se tome todo el tiempo que quiera para esposarme.”
“Es un papucho, su cara parece tallada por los mismos ángeles”
“Siento que mi colonia está muy insegura, ¿será que el Secretario puede venir a vigilar mi cuarto personalmente?”
“¿De qué sirve que sea tan guapo si no es el papá de mis hijos?”
¿EL CANDIDATO PARA 2030?
Las encuestas sitúan a García Harfuch como uno de los principales candidatos en la carrera presidencial de México de 2030, aunque no está claro si se presentará. Anteriormente ganó las primarias para la alcaldía de la Ciudad de México, pero al final no asumió el cargo.
Ahora, con 44 años, este funcionario nacido en Cuernavaca se forjó su reputación como jefe de policía de la Ciudad de México entre 2019 y 2023 bajo el mandato de la entonces alcaldesa —y ahora presidenta— Claudia Sheinbaum, supervisando un periodo marcado por la caída de las tasas de homicidios y una campaña contra la corrupción dentro del cuerpo policial. Posteriormente fue ascendido a jefe de seguridad nacional.
El currículum de García Harfuch —y su linaje— contribuyen a su aura de misterio. Su padre lideró el otrora dominante Partido Revolucionario Institucional, mientras que su madre es un nombre muy conocido en México. Su abuelo, un general, estuvo vinculado a la masacre de Tlatelolco de 1968, un capítulo oscuro de la historia de México.
Esa mezcla de pedigrí político, drama personal y trasfondo cinematográfico ha contribuido a convertir a García Harfuch en algo más que un jefe de seguridad tecnocrático. Se ha convertido, para sus seguidores, en un símbolo de orden en un país donde la inseguridad sigue obstinadamente arraigada. Su aspecto físico tampoco le ha perjudicado.
EL ANHELO SOCIAL DETRÁS DEL FENÓMENO
Especialistas señalan que el fenómeno no puede entenderse únicamente desde lo superficial. El académico Nelson Arteaga Botello, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, explicó que este tipo de figuras se construyen en contextos específicos.
“Se trata de un ícono impulsado por el atractivo estético, pero también por el anhelo de seguridad en un entorno de violencia”, apuntó el experto, destacando la dimensión social del fenómeno.
En este contexto, la figura de Omar García Harfuch se posiciona en un punto donde convergen la política, la percepción pública y la cultura digital, dando lugar a una narrativa que combina admiración, humor y expectativas sociales.