Espionaje a Andy y Bobby, una ‘operación psicológica’ contra AMLO y sus juniors: Riva Palacio
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El autor de Estrictamente Personal considera que el video grabado en la Condesa fue una operación de inteligencia y su difusión es un mensaje que tiene como destinatario al expresidente
CDMX.- La difusión de los videos que exhiben a Andrés y Gonzalo López Beltrán en una lujosa cena en un restaurante de la Condesa no es un simple escándalo, advierte el periodista Raymundo Riva Palacio, sino una operación de inteligencia para atacar psicológicamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a sus hijos.
En su análisis sobre el contexto de la grabación –orquestada con vigilancia fija y probables intercepciones telefónicas, según el editorialista–, señala que la filtración de esos videos es un mensaje que lleva como destinatario principal a López Obrador, para evidenciar el asedio permanente contra él y sus hijos.
“Esta es la importancia, no del video en sí mismo, sino de que sus autores hayan decidido hacerlo público”, explica Riva Palacio, no el consumo de botellas de vino de alto costo ni la contradicción del discurso de “austeridad republicana”.
“¿Quién los grabó?, ¿y por qué filtraron la grabación sin audio? Una más: si probablemente no era la primera vez en que los grababan, ¿por qué seleccionaron esta cena donde se encontraba el importante empresario tequilero Juan Domingo Beckmann?”, cuestiona.
EL MENSAJE DETRÁS DE LOS VIDEOS SIN AUDIO
Los videos difundidos por el periodista Héctor de Mauleón en El Universal sobre lo que llamaron el “cónclave” carecen de audio. Al respecto, el autor de la columna Estrictamente Personal plantea la hipótesis de que “el sonido debe existir, pero fue dejado para otra ocasión”.
El motivo de entregarlos sin audio, según Riva Palacio, es bastante claro: “Quienes lo ordenaron no pretendieron mostrar actividades ilícitas o conspiraciones políticas o criminales, sino... hacer de un video inocuo, en su primer plano, un escándalo nacional” para enviar “un mensaje nítido”:
“Los estamos siguiendo; los tenemos en la mira; son nuestros. En cualquier momento que quieran los autores intelectuales, les jalan la cobija”.
Si bien el autor reconoce que en este caso no existe evidencia de que la operación en la Condesa haya sido ejecutada por agentes estadounidenses o por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), como las fotografías que le tomaron en Tokio, subraya que sí entra en el acecho constante contra Andy López Beltrán, quien “tiene una investigación abierta en Estados Unidos por contrabando fiscal y operaciones presuntamente ilegales”.
Al respecto, revela que al menos en EU existen “‘decenas’ de llamadas entre Andy y todo su entorno dentro de territorio estadounidense”, específicamente entre teléfonos ubicados en Houston, Nueva York y Bel Air, en Los Ángeles.
“Estas intervenciones fueron autorizadas por un juez, por lo que están judicializadas y pueden formar parte de un juicio”, advierte.
En ese contexto, el columnista también plantea la posibilidad de que los autores de los videos hayan interceptado las “llamadas de los hijos de López Obrador”, por la coordinación previa mostrada.
Refiere que, para lograr captar estas imágenes sin despertar las sospechas de la decena de guardaespaldas militares que custodian a los “juniors”, el vehículo con la cámara camuflada debió llegar antes que los invitados al “cónclave”.
“El posicionamiento de quien grabó se dio previamente a su llegada (de los protagonistas) y, quizás, por intercepciones ilegales (de llamadas), también estaban confiados en que se sentarían en la misma mesa que, probablemente, han escogido con anterioridad... La cámara estaba fija, aunque llegaban a manipularla para mostrar a los comensales, y fue colocada bajo un camuflaje –el vehículo– al otro lado de la acera.
“Quien lo hizo esperó las cinco horas de la encerrona y fue tomando datos de lo que veía, algunos de los cuales terminaron en la libreta de De Mauleón. No fue un trabajo de improvisados ni un equipo de amateurs, sino un trabajo de inteligencia”, asevera.
Hasta el momento, el único que ha reaccionado sobre los videos es Andrés López Beltrán, quien a través de un reel en Instagram aseguró que “el ‘cónclave’ que atendemos y nos importa es con la gente casa por casa todos los días”. E incluso invita al “espía Héctor de Mauleón” y hasta al director El Universal a que lo acompañen “en este tan importante cónclave”.
Riva Palacio considera que López Obrador debe ser “quien está más molesto por el descuido de los juniors en un momento tan delicado para él”, porque abona al “caso criminal que el Departamento de Justicia de Estados Unidos construye contra él y su familia”.
EL IMPACTO CONTRA BECKMANN
En su análisis, el columnista advierte también sobre las ramificaciones exhibidas por los videos y su posible impacto, como en el caso del empresario Juan Domingo Beckmann, CEO de Tequila Cuervo.
Riva Palacio recuerda que la empresa de Beckmann denunció a Diego Rivera, entonces alcalde de Tequila (Jalisco) y hoy preso El Altiplano, por extorsión y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Esta organización criminal, añade el periodista, tiene “presuntos enlaces indirectos con los hermanos López en las investigaciones estadounidenses”. Por lo que la exposición pública de Beckmann con ellos “no debe haber gustado a los accionistas de la multinacional, al quedar expuesta a posibles acciones legales en ese país”.