El Kremlin afirma que Putin ha sido invitado a unirse a la ‘junta de paz’ de Trump en Gaza

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Internacional
/ 19 enero 2026

La revelación ocurre en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, donde el gobierno ruso no ha mostrado disposición alguna a cesar su ofensiva militar

Moscú informó que Vladimir Putin recibió una invitación para integrarse a la llamada “junta de paz” impulsada por Donald Trump, un organismo anunciado recientemente con el objetivo de vigilar un eventual alto el fuego en Gaza.

Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, Rusia se encuentra evaluando la propuesta y dialogando con Washington para despejar detalles antes de fijar una postura definitiva.

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La revelación ocurre en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, donde el gobierno ruso no ha mostrado disposición alguna a cesar su ofensiva militar.

El conflicto ha dejado cientos de miles de víctimas y ha estado acompañado de reiteradas denuncias por crímenes contra la población civil. Putin, además, ha desestimado de forma constante las iniciativas de tregua planteadas en los actuales frentes de combate.

En paralelo, el Kremlin confirmó que Kirill Dmitriev, enviado especial del presidente ruso, participará esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos y sostendrá encuentros con representantes de Estados Unidos.

No se ha precisado si en esas conversaciones figurará la eventual incorporación de Putin a la junta relacionada con Gaza. La invitación, que aún no ha sido confirmada oficialmente por Washington, abre interrogantes sobre el verdadero alcance y orientación del nuevo órgano.

La junta fue concebida originalmente como parte del plan de Trump para un cese de hostilidades en Gaza y para supervisar un proceso de transición hacia una paz estable, apoyado por un comité de expertos palestinos encargado de la administración cotidiana del territorio.

Aunque el proyecto fue respaldado de manera general por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre, sus lineamientos siguen siendo poco claros.

Entre los primeros integrantes anunciados figuran el propio Trump como presidente del consejo; el ex primer ministro británico Tony Blair; el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; el empresario inmobiliario y mediador Steve Witkoff; Jared Kushner; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. Además, trascendió que se enviaron invitaciones a diversos jefes de Estado, entre ellos los de Argentina, Paraguay, Turquía, Egipto, Canadá y Tailandia. En las cartas se afirmaba que el organismo buscaría consolidar la paz en Medio Oriente y promover un nuevo enfoque para la resolución de conflictos globales.

La eventual participación de Putin en una instancia internacional dedicada a la paz reforzaría las sospechas de larga data sobre la cercanía de Trump con el líder ruso, especialmente en lo que respecta a la guerra en Ucrania.

De manera contradictoria, Trump también envió una misiva al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la que expresó su molestia por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, asegurando que, tras haber detenido “ocho guerras más”, ya no se sentía obligado a actuar exclusivamente en favor de la paz.

En ese mismo clima de tensión, el expresidente estadounidense ha intensificado la presión sobre Dinamarca y otros países europeos para que acepten su propuesta de tomar el control de Groenlandia, un territorio autónomo danés, imponiendo incluso sanciones económicas a los gobiernos que se han manifestado en contra.

El Reino Unido se encuentra entre los países afectados. El primer ministro Keir Starmer calificó los aranceles estadounidenses como “completamente equivocados” y subrayó que cualquier decisión sobre Groenlandia compete únicamente a sus habitantes y a Dinamarca. No obstante, evitó comprometerse a represalias comerciales y restó importancia a la posibilidad de una intervención militar estadounidense.

Desde Moscú, Peskov fue más allá al sugerir que una eventual anexión de Groenlandia por parte de Estados Unidos aseguraría a Trump un lugar en la historia. “Más allá de si es positivo o negativo, o de si se ajusta o no al derecho internacional”, afirmó, “sin duda sería un hecho histórico”.

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de la carrera de Periodismo y Comunicación, con una especialidad en Fotografía y Producción Audiovisual, y en Geopolítica.

Ha trabajado para diversos medios y ONGS en Europa y México por más de 15 años. Su enfoque y especialidad son las noticias de Política Internacional y Nacional y conflictos, buscando la veracidad, objetividad y la investigación periodística.

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