Marco Rubio advierte que EU está preparado para usar la fuerza si Venezuela no cumple sus demandas
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El Secretario de Estado no descarta más acciones militares estadounidenses en Venezuela, según declaraciones preparadas
La administración Trump está lista para tomar nuevas acciones militares contra Venezuela si el liderazgo interino del país se aleja de las expectativas estadounidenses, según Marco Rubio, el secretario de Estado de Estados Unidos.
En un testimonio preparado para una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio dice que Estados Unidos no está en guerra con Venezuela y que sus líderes interinos están cooperando, pero señala que la administración Trump no descartaría usar fuerza adicional luego de la captura de Nicolás Maduro a principios de este mes.
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“Estamos preparados para usar la fuerza para garantizar la máxima cooperación si otros métodos fallan”, afirma la declaración inicial preparada por Rubio, publicada por el Departamento de Estado.
“Esperamos que esto no sea necesario, pero nunca eludiremos nuestro deber con el pueblo estadounidense y nuestra misión en este hemisferio”.
Rubio, exsenador de Florida, intentará convencer a sus antiguos colegas del Congreso sobre una de las prioridades más polémicas de Donald Trump.
Dado que la política exterior del gobierno republicano se centra en el hemisferio occidental, Europa y Oriente Medio, Rubio también podría verse llamado a calmar los temores en su propio partido ante la exigencia de Trump de anexar Groenlandia.
Rubio defenderá las decisiones de Trump de remover a Maduro para enfrentar cargos de narcotráfico en Estados Unidos, continuar con ataques militares letales contra barcos sospechosos de contrabandear drogas y confiscar petroleros sancionados que transportan petróleo venezolano, según los comentarios preparados.
“No hay guerra contra Venezuela, y no ocupamos ningún país”, dirá, según el discurso preparado. “No hay tropas estadounidenses sobre el terreno. Esta fue una operación para apoyar a las fuerzas del orden”.
Maduro, quien se declaró inocente de los cargos federales de tráfico de drogas en un tribunal estadounidense , se ha declarado desafiante “el presidente de mi país” y ha protestado por su captura.
El Congreso no ha frenado a Trump en Venezuela
Los demócratas del Congreso han condenado las medidas de Trump por exceder la autoridad del poder ejecutivo, mientras que la mayoría de los republicanos las han apoyado como un ejercicio legítimo del poder presidencial.
La senadora de New Hampshire Jeanne Shaheen, la demócrata de mayor rango en el comité, pretende cuestionar si la operación para remover a Maduro valió la pena considerando que la mayoría de sus antiguos asesores y lugartenientes principales todavía siguen dirigiendo el país.
“El bloqueo naval de Estados Unidos alrededor de Venezuela y la incursión ya le han costado a los contribuyentes estadounidenses cientos de millones de dólares... y aun así, el régimen de Maduro todavía está en el poder ”, planea decir, según su declaración de apertura preparada.
La Cámara de Representantes rechazó por un estrecho margen una resolución sobre la Ley de Poderes de Guerra que habría ordenado a Trump retirar las tropas estadounidenses de Venezuela.
Como argumentará Rubio, el gobierno afirma que no hay tropas estadounidenses desplegados en el país sudamericano a pesar del gran despliegue militar en la región.
Los demócratas habían argumentado que la resolución era necesaria después de la incursión estadounidense para capturar a Maduro y porque Trump ha declarado planes de controlar la industria petrolera del país durante los próximos años.
La resistencia también ha comenzado en los tribunales, ya que las familias de dos ciudadanos trinitenses fallecidos en un ataque náutico de la administración Trump presentaron lo que se considera la primera demanda por homicidio culposo derivada de la campaña.
Tres docenas de ataques a embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental han causado la muerte de al menos 126 personas desde septiembre.
Mientras mantienen la presión sobre quienes la administración Trump califica de “narcotraficantes” sin aportar pruebas, las autoridades estadounidenses también trabajan para normalizar las relaciones con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez.
No obstante, Rubio dejará claro en su testimonio que ella no tiene otra opción que acatar las exigencias de Trump.
“Rodríguez es muy consciente del destino de Maduro; creemos que su propio interés se alinea con el avance de nuestros objetivos clave”, dirá Rubio, señalando que incluyen abrir el sector energético de Venezuela a las empresas estadounidenses, brindar acceso preferencial a la producción, usar los ingresos del petróleo para comprar bienes estadounidenses y poner fin a las exportaciones de petróleo subsidiadas a Cuba.
Rodríguez, quien anteriormente fue vicepresidenta de Maduro, afirmó el martes que su gobierno y la administración Trump han establecido canales de comunicación respetuosos y corteses.
Durante unas declaraciones televisadas, Rodríguez afirmó que está trabajando con Trump y Rubio para establecer una agenda de trabajo.