UE y Mercosur avanzan en tratado de libre comercio después de 25 años; arrecian protestas en Francia
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Los azotes de Trump sobre la región sudamericana impulsaron las negociaciones del TLC entre América Latina y Europa
Después de un cuarto de siglo de negociaciones para concertar un tratado de libre comercio (TLC) entre la Unión Europea y el bloque económico Mercosur, este viernes el Consejo Europeo —por mayoría cualificada— respaldó la firma comercial, impulsada por un contexto político donde la administración Trump sigue presionando con guerras arancelarias y ataques militares.
Se acordó que la firma oficial de este TLC tendría que ser el 17 de enero en Asunción, Paraguay, a pesar de que Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda votaron en contra. Bélgica se abstuvo y el resto de los 27 países que conforman la Unión Europea (UE) avalaron las decisiones económicas para este acuerdo comercial.
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Una presión política que impulsó las negociaciones en pro de este tratado comercial fueron las acciones militares de Estados Unidos (EU) sobre Venezuela, además de que, anteriormente, Trump ha condicionado apoyos financieros a Honduras y Argentina para favorecer a los candidatos conservadores de estos países.
Tal ha sido la presión por parte del ejecutivo estadounidense sobre el Cono Sur que aumentó los aranceles contra Brasil para contener el encarcelamiento del expresidente, Jair Bolsonaro, aliado ideológico-político de Trump pero sin lograrlo.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DEL TLC MERCOSUR-UE
La medida económica que este tratado de libre comercio pretende implementar será la eliminación total y parcial de aranceles para ambos bloques económicos, conformando una participación conjunta económica que podría representar el 25 por ciento del PIB mundial.
Se espera la eliminación de aranceles del 92 por ciento sobre las exportaciones de Mercosur hacia el territorio de la UE, por medio de un sistema de cuotas progresivo para prevenir impactos negativos en la economía interna europea.
Los sectores económicos que se verán afectados por las nuevas políticas son el farmacéutico, químico, la agroindustria, la maquinaria pesada (tractores, vehículos pesados), vinos y quesos.
PROTESTAS SOCIALES EN CONTRA DE LA FIRMA DEL TLC
En Francia los trabajadores de la agroindustria se han manifestado principalmente porque este tratado comercial puede representar un impacto directo en la rentabilidad de sus empresas ya que, afirman, los costos de producción en el bloque sudamericano son más bajos y sus mercados tienen regulaciones gubernamentales más laxas.
Además, desde este sector alertan que un aumento en la oferta de bienes y servicios provocaría una caída de precios y que, a su vez, afectaría las ganancias de los empresarios de la UE.
RESOLUCIÓN FINAL EN 2026
A pesar de que este tratado de libre comercio entre los países que conforman a la UE y el bloque Mercosur se firme el 17 de enero en Paraguay, todavía tiene que ser ratificado por el Parlamento Europeo durante el 2026.
El futuro de este mega acuerdo se decidirá a partir de la votación de 720 eurodiputados, no obstante, 150 de estos últimos ya comentaron que recurrirán a medidas judiciales para impedir la aplicación del tratado.
Desde 1995 se comenzó con un marco cooperativo entre estos dos bloques económicos que entró en vigor en 1999. En el año 2000 comenzaron las discusiones técnicas para el futuro de este tratado comercial, aconteciendo varios impases a lo largo de estas dos décadas.
(Con información de El Economista y Reuters)