Jornada laboral bajará a 40 horas: Senado avala gradualidad y oposición acusa falta de descanso
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Opositores cuestionaron que no se garantice por ley el esquema de dos días de descanso, y advirtieron efectos en salud, vida personal y costos para mipymes
CDMX.- El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reglamenta la reforma constitucional que reduce paulatinamente la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, a partir de 2027 y hasta 2030, y envió la minuta a la Cámara de Diputados para continuar el trámite legislativo.
Con el cambio se armonizan las leyes secundarias con la modificación al artículo 123 constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo. La reforma establece una duración máxima de 40 horas semanales y mantiene la redacción del artículo 61: la jornada diurna será de ocho horas, la nocturna de siete horas y la mixta de siete horas y media.
En la discusión, el senador de Morena y presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, señaló que el dictamen mantiene intacto el artículo 69, que prevé al menos un día de descanso por cada seis días de trabajo con goce de salario íntegro. “En otras palabras, esta reforma no cancela el modelo de cinco días de trabajo por dos de descanso, simplemente evita convertirlo desde ahora en la única fórmula constitucionalmente válida para todos los sectores”, declaró.
En un artículo transitorio se estableció que la reducción se alcanzará de manera gradual, a partir del 1 de enero del año correspondiente. El calendario fijado indica: en 2026, 48 horas; en 2027, 46 horas; en 2028, 44 horas; en 2029, 42 horas; y en 2030, 40 horas semanales.
En el debate, legisladores de oposición reprocharon que la ley no establezca de manera expresa el derecho a dos días de descanso por cada cinco de trabajo. La senadora del PRI, Carolina Viggiano, afirmó que “no habrá descanso garantizado y no habrá semana de cinco días laborables”, y sostuvo que podrían mantenerse 48 horas con el uso de horas extra: “40 horas ordinarias más ocho horas extras, sigue siendo 48 horas a la semana”, señaló.
El coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, advirtió que, aunque la reforma representa un avance, no cumple con la expectativa de traducir la reducción en mejores condiciones de descanso, salud y equilibrio de vida personal, al no garantizar expresamente dos días de descanso y permitir acuerdos sobre distribución de jornada en un marco de asimetría entre patrones y trabajadores.
Por el PAN, el senador Raymundo Bolaños Azocar dijo que el objetivo es correcto, pero cuestionó la implementación al considerar que impactará a micro, pequeñas y medianas empresas por ajustes operativos y de costos. Señaló que, aunque existe gradualidad, no se incluye un esquema de acompañamiento con incentivos o apoyos fiscales, y que los transitorios se limitan a un periodo de ajuste y evaluación de datos por parte de la Secretaría del Trabajo.
La minuta quedó turnada a la Cámara de Diputados, donde continuará su trámite y discusión conforme al procedimiento legislativo.