Buscó a su hijo durante 10 años; el cuerpo siempre estuvo en el Semefo
COMPARTIR
Antonio Olmeda Belmontes, desapareció el 26 de junio de 2016 en la colonia Jocotán de Zapopan, Jalisco
GDL, JAL.-Conchita buscó a su hijo Juan Antonio Olmeda Belmontes en terrenos, pegó fichas, asistió a talleres y sufrió durante 10 años; ayer se enteró que el cuerpo de su hijo estuvo todo ese tiempo en el Semefo, pero no le habían avisado.
El Colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco expresó indignación e impotencia por lo sucedido a su compañera Conchita.
“Después de casi 10 años buscando incansablemente a su hijo Juan Antonio Olmeda Belmontes, desaparecido el 26 de junio de 2016 en la colonia Jocotán, Zapopan, Jalisco, apenas ayer recibió una noticia devastadora: el cuerpo de su hijo habría sido ingresado al Instituto Forense solo días después de su desaparición”, informaron las buscadoras.
Juan Antonio, de 36 años, tenía ficha de búsqueda en el Estado y en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
”¿Cómo es posible que durante casi una década el cuerpo de su hijo haya permanecido ahí y nadie le dijera nada? ¿Cómo es posible que mientras una madre recorría SEMEFOS, fiscalías, hospitales, penales, cárceles y realizaba búsquedas en campo y búsquedas en vida, nunca hubiera una respuesta?”, lamentó Guerreros Buscadores de Jalisco.
EL ESTADO TIENE UNA DEUDA CON LA BUSCADORA
Informaron que Conchita entregó muestras de ADN a diversas instituciones, pero no le habían informado de coincidencias.
“Todo este dolor consumió su vida y también su salud. A raíz de tantos años de angustia y desesperación, enfermó gravemente, incluso desarrollando cáncer mientras seguía buscando”, informó el Colectivo.
Enfatizó que el Estado tiene una deuda con la buscadora, pues aunque los funcionarios actuales no son responsables directos, se debe hacer una investigación seria sobre por qué Juan Antonio no había sido identificado.
“Hoy no estamos hablando de un simple descuido. Estamos hablando de una omisión gravísima y de una revictimización cruel hacia una madre buscadora que hizo todo lo que estaba en sus manos para encontrar a su hijo.
¿Cuántas lágrimas, cuánto desgaste físico y emocional, cuánta enfermedad y cuánto sufrimiento pudieron haberse evitado?”.