Murieron 30 bebés al mes con infecciones nosocomiales en hospitales de México
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Información no permite conocer de qué forma contribuyó la infección al fallecimiento del menor o si fue de las principales causas
En los últimos 11 años, al menos 4 mil fallecimientos de pacientes menores de un año ocurridos en hospitales del sistema de salud pública de México tuvieron como elemento en común alguna infección nosocomial, de acuerdo con los datos en línea de egresos hospitalarios de la Secretaría de Salud federal.
Sin embargo, la información no permite conocer de qué forma contribuyó la infección al fallecimiento del menor o si fue de las principales causas.
Al menos seis padecimientos concentraron los decesos principales cuando se combinaron con una infección hospitalaria: sepsis bacteriana del recién nacido, trastornos relacionados con duración corta de la gestación y bajo peso al nacer, dificultades respiratorias del recién nacido, otras afecciones del periodo perinatal, choque y otras sepsis (una reacción inflamatoria sistémica por bacterias en el torrente sanguíneo).
En el caso de la sepsis bacteriana, hubo un total de 702 defunciones con presencia de una infección nosocomial. Si bien, según especialistas consultados para este texto, la mayoría de los casos de sepsis bacteriana son ocasionados por transmisión de la madre al neonato y no necesariamente por bacterias del hospital, para esta nota no se pudo conocer el origen de cómo se adquirió la bacteria.
De acuerdo con los datos oficiales, la sepsis bacteriana del recién nacido afectó principalmente a los bebés en edad neonatal temprana, es decir, que tienen de uno a siete días de nacido. De los fallecimientos, 80% ocurrieron en este grupo, frente a los bebés que fallecieron con esta afección en periodo neonatal tardío (de ocho a 28 días de vida) y en periodo posnatal (de uno a 11 meses).
Los datos recabados fueron enviados a la Secretaría de Salud para que diera una valoración sobre los decesos. La dependencia federal respondió en un documento que la información “no permite establecer si la afección era previa o fue causada por una infección nosocomial”, pero aportó un dato que da cuenta de que en ciertas afecciones hubo más muertes de bebés cuando también existió una infección nosocomial.
En el caso de la sepsis bacteriana del recién nacido, el registro mostró una proporción de defunciones de 17.1% en los casos con infección nosocomial documentada, frente a 6.1% de muertes en aquellos en que no hubo infección nosocomial.
Los cuadros de choque en que hubo una infección nosocomial y terminaron en la defunción del bebé fueron 201. Este padecimiento implica que el cuerpo deja de recibir el suficiente flujo sanguíneo. La proporción de fallecimientos en el choque también fue superior en los casos que hubo presencia documentada de infección nosocomial, con 87.1%, frente a los casos sin infección, con 73.6%.
Las infecciones nosocomiales combinadas con trastornos relacionados con duración corta de la gestación acumularon 589 fallecimientos. Es decir, ocurrieron en bebés prematuros, y en los casos de dificultad respiratoria, se registraron 301 muertes cuando hubo presencia de infección nosocomial.
Otras afecciones relacionadas del periodo perinatal (que antecede o sigue inmediatamente al nacimiento) registraron 127 defunciones cuando hubo una infección nosocomial. Por último, los casos clasificados como otras sepsis reunieron 55 muertes.
Al margen de las afecciones listadas, también se revisaron los casos mortales de neumonía bacteriana en bebés, entre los que se incluye la causada por la bacteria Klebsiella pneumoniae, asociada a los fallecimientos de unos 15 bebés en unidades de cuidados intensivos del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS) en Jalisco y Durango.
De 2015 a 2025 se registraron 351 fallecimientos de menores de un año por neumonías bacterianas. Sin embargo, sólo en 20 casos se documentó que estuvieron relacionadas con una infección adquirida en el hospital.
PUNTA DEL ICEBERG
Las cifras oficiales representan muy poco del verdadero problema de las muertes por infecciones nosocomiales, dijo en entrevista por videollamada el infectólogo y científico Alejandro Macías. “No por una intención de ocultarlo, sino porque el sistema no está hecho para tener información suficiente”, subrayó.
En el caso de los bebés, por ejemplo, muchas veces se asienta en el certificado de defunción que fallecieron de prematurez, pero pudieron haber muerto de bacteriemia. En relación con las muertes de neonatos que se hicieron visibles en estas semanas, mencionó que son “la punta del iceberg”.
Al mostrarle las cifras recabadas para este texto, Macías resaltó que el registro de afecciones en donde estuvo involucrada una infección nosocomial en los hospitales públicos es un avance, pero no puede decirse que sean las únicas.
Una mala práctica concreta en las salas de terapias neonatales es que se comparten los frascos de solución que se les inyectan a los pacientes, pues un recién nacido necesita menos cantidad que un adulto. Para Macías, hace falta reconocer que se necesitan procedimientos para reducir las infecciones nosocomiales en México, como más capacitación, insumos suficientes y personal de vigilancia.
“Cuando tienes un niño en una unidad neonatal, tiene un riesgo de morir sustancialmente mayor que el de todos los demás niños que nacieron. Eso también hay que aceptarlo”, dijo el médico. Sin embargo, esa probabilidad de morir aumenta aún más al no tener los procedimientos adecuados.
Advirtió que es un problema que no viene del actual gobierno, sino de muchos años antes. Consideró que la principal causa de la muerte de bebés es la precariedad en el sistema de salud y que se necesita incrementar paulatinamente el presupuesto.
Refirió que la tasa de mortalidad infantil en el país es de 11.9 por cada mil nacidos vivos, muy por encima del promedio de cuatro por cada mil nacidos vivos en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
En comparación con otros países de Latinoamérica, México tiene una tasa de mortalidad infantil superior a Chile (6.1) y Argentina (8.3), e inferior a Brasil (12.6), Perú (16.0) y Colombia (16.8).
“Nada agravia más a una sociedad como que se mueran los recién nacidos”, reflexionó Macías.
SLIME DE BACTERIAS
Los neonatos tienen más factores de riesgo ante las Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS), indicó en entrevista la doctora Rosa María Wong Cheu, infectóloga pediatra y directora de la Subdirección de Investigación Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Particularmente, a los bebés que están en una terapia intensiva neonatal hay que administrarles soluciones y nutrición parenteral a través de un catéter venoso central o ponerles ventilación mecánica. “Toda esta invasión, aunada a que tienen la inmadurez inmunológica, los hace susceptibles a que se infecten”, explicó Wong.
Precisó que todo el tiempo hay IAAS en los hospitales al ser lugares donde se tratan enfermedades. “Se forman conglomerados de bacterias en las superficies, es algo que hacen las bacterias, le llaman slime o limo”.
Otro problema al que hay que poner atención es la resistencia que las bacterias han generado a los antibióticos, pues en el pasado se han usado para infecciones que no los requerían.
El uso inadecuado de antibióticos ha contribuido al problema de las infecciones nosocomiales, coincidió la Secretaría de Salud en su respuesta.
La dependencia señaló que sus acciones para “prevenir y controlar las infecciones nosocomiales comenzaron antes de los lamentables fallecimientos” de los bebés en Jalisco y Durango.
Entre otras medidas, se actualizó la NOM-045 con lineamientos de higiene de manos, vigilancia, uso adecuado de antimicrobianos y medidas preventivas específicas para neonatos y niños.