Sheinbaum aclara que Maru Campos sabía que ex fiscal era corrupto... ‘le encontró casinos y actuó’
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Claudia Sheinbaum confirma que discutió con Maru Campos por el caso CIA en Chihuahua y pide presentar pruebas sobre acusaciones contra Ariadna Montiel
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su reunión con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, estuvo marcada por reclamos y momentos de tensión. El encuentro, realizado en el aeropuerto de Ciudad Juárez, giró en torno a la participación de agentes estadounidenses en un operativo contra el crimen organizado y las posibles responsabilidades por su ingreso a territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria explicó que la reunión se acordó después de que Campos manifestara públicamente su interés en hablar con ella. Debido a las actividades de su gira por el norte del país, ambas decidieron encontrarse en un salón del aeropuerto.
“Ella inició la conversación reclamándome. Levantamos la voz en algún momento, sí, las dos”, relató Sheinbaum al confirmar parte de la versión que previamente había dado a conocer la gobernadora en una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola.
La presidenta señaló que la discusión se centró en el ingreso de agentes extranjeros durante un operativo en Chihuahua, un asunto que abrió diferencias entre los gobiernos federal y estatal.
SHEINBAUM EXPLICA EL RECLAMO POR EL INGRESO DE AGENTES EXTRANJEROS
Según el relato de la presidenta, Campos le reclamó que la hubiera acusado de traición a la patria por los hechos relacionados con la participación de personal estadounidense en el operativo.
Sheinbaum respondió que el caso debía investigarse para determinar cómo ingresaron los agentes al país y si se cumplieron las disposiciones legales correspondientes.
“Tiene que investigarse, porque entraron agentes extranjeros a México sin el permiso y acorde con la Ley de Seguridad Nacional”, afirmó al recordar la conversación.
La mandataria agregó que, cuando cuestionó a Campos sobre la presencia de los agentes, la gobernadora respondió: “No fui yo, fue mi ex fiscal”. La referencia apunta al entonces fiscal estatal César Jáuregui, cuya actuación quedó bajo escrutinio a raíz del caso.
La controversia surgió después de un operativo realizado en abril en la Sierra del Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua, donde murieron dos funcionarios estatales y dos agentes encubiertos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). Las circunstancias de la participación estadounidense detonaron cuestionamientos sobre la coordinación entre autoridades y el cumplimiento de las normas mexicanas.
‘ENCONTRÓ CASINOS A EX FISCAL Y ACTUÓ’
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, le informó durante una reunión privada que su administración había detectado presuntos actos de corrupción cometidos por su exfiscal, entre ellos señalamientos relacionados con la propiedad de casinos.
La mandataria relató parte de la conversación que sostuvo con Campos en el aeropuerto de Ciudad Juárez, luego de que la gobernadora abordara públicamente el encuentro en una entrevista con Carlos Loret de Mola.
“Me dijo que habían encontrado corrupción que había cometido el exfiscal, me dijo que el fiscal tiene casinos, que eso habían encontrado ellos cuando movió al fiscal”, declaró Sheinbaum.
La presidenta explicó que, ante esa información, pidió a la gobernadora actuar conforme a la ley y presentar las denuncias correspondientes ante las autoridades ministeriales.
“Le dije: ¿Por qué no procede la Fiscalía de Justicia del Estado de Chihuahua? Y, si te parece, le comento a la fiscal general de la República para que te reciba”, relató.
Sheinbaum aseguró que la reunión con la titular de la Fiscalía General de la República (FGR) se concretó y que Campos expuso nuevamente los señalamientos contra el exfuncionario, de acuerdo con lo que posteriormente le comunicó la fiscal.
La mandataria consideró que, al tratarse de posibles delitos conocidos por una autoridad estatal, correspondía proceder por las vías legales y no limitar el asunto a una conversación política.
“Mi obligación era decirle: procede. Si tú tienes pruebas de eso, procede en tu propia Fiscalía y habla con la fiscal general de la República, y ella actuó”, sostuvo.
CAMPOS HABRÍA SEÑALADO A ARIADNA MONTIEL
Sheinbaum también reveló que, durante la reunión, la gobernadora hizo señalamientos contra Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, al sugerir presuntos vínculos con el narcotráfico en Chihuahua.
La presidenta sostuvo que respondió pidiéndole presentar pruebas si contaba con elementos para respaldar esa afirmación. Hasta el momento, en las declaraciones citadas no se expusieron evidencias que acrediten los señalamientos.
“Ariadna es una mujer honesta, que dirige muy bien a Morena, pero si alguien tiene pruebas contra cualquiera, no es un dicho, es una denuncia con pruebas”, declaró Sheinbaum.
La mandataria insistió en que las acusaciones sobre posibles vínculos criminales deben llevarse ante las autoridades correspondientes y respaldarse con elementos verificables. Sus declaraciones colocaron otro tema delicado dentro de una reunión que ya estaba marcada por las diferencias sobre el operativo en Chihuahua.
UN ENCUENTRO QUE EXHIBIÓ LAS DIFERENCIAS ENTRE AMBOS GOBIERNOS
La confirmación de Sheinbaum coincide parcialmente con el testimonio previo de Maru Campos, quien describió la conversación como un intercambio de reproches en el que ambas elevaron la voz. Sin embargo, las dos funcionarias han presentado sus propias versiones sobre los motivos y el desarrollo de la discusión.
El caso mantiene bajo atención la relación entre el gobierno federal y la administración chihuahuense, así como las responsabilidades derivadas de la presencia de agentes estadounidenses en el operativo.
Mientras continúan las investigaciones, el punto central sigue siendo esclarecer las condiciones en las que participaron los agentes extranjeros, determinar si hubo incumplimientos legales y establecer las responsabilidades que correspondan.
Las acusaciones formuladas durante la reunión, por separado, requieren pruebas y procedimientos formales para establecer si tienen fundamento.