Pablo Lemus reconoce crisis de agua en Guadalajara por consecuencias de décadas por falta de inversión
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El gobernador de Jalisco promete coordinación con Conagua y el Gobierno federal para renovar la infraestructura hídrica en la Zona Metropolitana.
La mala calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara es el resultado de varias décadas sin inversión en infraestructura de potabilización. Así lo reconoció el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, al señalar que su administración asumirá el compromiso de corregir este problema histórico.
El mandatario estatal explicó que durante los últimos 30 años las autoridades se enfocaron únicamente en traer más agua a la ciudad, pero olvidaron modernizar los sistemas para limpiarla y tratarla. Esta falta de mantenimiento provocó el deterioro gradual del servicio en cientos de hogares tapatíos.
MÁS DE CUATRO DÉCADAS SIN MODERNIZARSE
La Planta Potabilizadora Número 1, ubicada en Miravalle, es un ejemplo claro de este rezago. La instalación lleva más de cuatro décadas funcionando sin haber recibido remodelaciones importantes ni ampliaciones en su capacidad de procesamiento. Actualmente, esta planta limpia el agua que llega desde el Lago de Chapala, la cual abastece a cerca del 60 por ciento de los habitantes de la zona metropolitana.
Para resolver la crisis, el Gobierno de Jalisco impulsará un plan integral en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Gobierno Federal, académicos y la sociedad civil. El objetivo central de esta alianza es destinar recursos públicos a la renovación de tuberías, plantas de tratamiento y sistemas de distribución.
SE MITIGARÁ EL DESABASTO CON PIPAS GRATUITAS
Por su parte, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) mantendrá medidas provisionales para mitigar el desabasto y la mala calidad del líquido. Entre estas acciones destacan el reparto gratuito de agua mediante pipas en las colonias más afectadas y la aplicación de cortes programados para avanzar en las labores de mantenimiento.
Finalmente, las autoridades estatales y federales reforzaron las inspecciones a lo largo de la cuenca para frenar las descargas contaminantes ilegales. Con estas medidas, la administración busca frenar el deterioro ambiental y garantizar que el agua que llega a los hogares cumpla con las normas de salud e higiene.