Prepárate: Gobierno busca eliminar efectivo en casetas y gasolina en 2026
La medida forma parte de una estrategia de digitalización económica que impactará directamente en la forma de pagar y viajar en el país.
El Gobierno de México avanza hacia una transformación en los métodos de pago cotidianos. Entre las medidas más relevantes destaca la intención de eliminar el pago en efectivo en gasolina y casetas antes de finalizar 2026, una decisión que marcaría un cambio significativo para millones de conductores en el país.
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante la 89 Convención Bancaria, donde explicó que esta iniciativa forma parte de un plan más amplio para impulsar el uso de medios electrónicos en la economía nacional. El objetivo es claro: reducir el uso del efectivo en sectores donde aún predomina y avanzar hacia una mayor digitalización de las transacciones.
Para los automovilistas, esta medida implica un ajuste directo en sus hábitos. Pagar gasolina o cruzar una caseta ya no dependerá de billetes o monedas, sino de tarjetas bancarias, aplicaciones móviles o dispositivos electrónicos de cobro. En la práctica, esto significa que antes de salir a carretera será indispensable verificar saldo, métodos de pago y conectividad.
Este cambio se da en un contexto económico internacional complejo. Durante su intervención, la presidenta señaló que factores como el aumento en el precio del petróleo, que ha superado los 100 dólares por barril, y el incremento del 60% en los fertilizantes, generan presión en diversas economías. Ante este panorama, el Gobierno busca fortalecer el control y la eficiencia en las operaciones económicas internas.
Uno de los principales objetivos de eliminar el efectivo en gasolina y casetas es garantizar que cada transacción quede registrada de forma electrónica. Esto no solo facilitaría la trazabilidad de los pagos, sino que también permitiría una mayor transparencia en sectores clave para la movilidad y el consumo diario.
Además, la medida se integra a una estrategia más amplia de modernización administrativa. El plan contempla que, en el corto plazo, los trámites federales, estatales y municipales estén homologados en todo el país, lo que permitiría una experiencia más uniforme para los ciudadanos, independientemente de la entidad en la que se encuentren.
La digitalización también alcanza a instituciones como el Banco del Bienestar, que atraviesa un proceso de transición para reducir el uso del efectivo y fomentar el uso de plataformas electrónicas. Este enfoque refuerza la intención del Gobierno de centralizar y modernizar la forma en que se realizan pagos, apoyos y servicios públicos.
En paralelo, se discute una nueva ley de inversiones que contempla recursos por 5.6 billones de pesos hacia 2030, destinados a infraestructura, energía, transporte, salud y agua. Dentro de este contexto, la eliminación del efectivo en gasolineras y autopistas no es una medida aislada, sino parte de una transformación más profunda en la forma de operar la economía mexicana.
Si bien la propuesta busca eficiencia, control y modernización, también plantea retos importantes. Para una parte de la población que aún depende del efectivo, este cambio podría representar una barrera inicial. No obstante, el Gobierno apuesta a que la transición hacia medios digitales será clave para fortalecer la economía y adaptarse a las nuevas dinámicas globales.
El fin del efectivo en gasolina y casetas marcaría un antes y un después en la movilidad en México. Más que una medida operativa, se trata de un paso hacia un modelo económico donde la tecnología redefine la manera en que las personas pagan, viajan y se relacionan con los servicios.