Segundo Diálogo por la Paz: Iglesia convoca a más de mil participantes
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La Iglesia católica reunirá en Guadalajara a más de mil participantes para revisar diagnósticos y compromisos contra la violencia
CDMX.- La Iglesia católica anunció que del próximo 30 de enero al 1 de febrero se realizará el Segundo Diálogo Nacional por la Paz en Guadalajara, con la participación de más de mil personas, entre académicos, especialistas, víctimas de la violencia, comunidades religiosas y representantes de gobierno.
Como contexto inmediato, la Iglesia informó que el encuentro buscará colocar en el centro tres actitudes que, señaló, deben guiar los trabajos: mirar, interpretar y actuar, como parte de un proceso que ha articulado equipos y esfuerzos locales en distintas regiones del país.
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En su editorial Desde la Fe, planteó que se debe “mirar la realidad sin eufemismos ni evasiones; interpretar con responsabilidad qué prácticas sí contribuyen a reconstruir el tejido social y a fortalecer la justicia; y actuar mediante compromisos medibles en el tiempo, más allá de coyunturas políticas o calendarios sexenales”.
En el apartado de antecedentes, recordó que el Diálogo Nacional por la Paz surgió como una iniciativa inspirada en valores del Evangelio y caracterizada, desde su origen, por la centralidad de la escucha, al considerar que ese método “interpela a todos los ciudadanos” porque pone a las víctimas como referencia de cualquier esfuerzo de pacificación.
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Sobre las reacciones planteadas en ese marco, la Iglesia sostuvo que “dialogar no significa negociar la dignidad humana ni pactar con la impunidad”, y añadió que “dialogar es construir juntos las condiciones para que la justicia sea posible y para que la seguridad no sea un privilegio de unos cuantos”.
En el plano institucional, subrayó que “escuchar implica reconocer a las víctimas como el centro de cualquier esfuerzo de pacificación, no como una cifra más”, y sostuvo que “sin verdad, justicia y reparación para ellas no puede haber una paz auténtica ni duradera”, como parte de los ejes que, dijo, deben orientar el seguimiento del proceso.
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En el panorama general, la Iglesia recordó el asesinato de los padres jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, junto con el guía de turistas Pedro Palma, en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022, y afirmó que ese hecho consolidó una convicción: que “la sangre de las víctimas no podía ser estéril”.
“Desde su misión evangelizadora, la Iglesia propone la paz como una vocación. Oramos para que el clamor nacido en Cerocahui no se diluya con el paso del tiempo, sino que se transforme en un compromiso nacional por escuchar, dialogar y actuar, hasta que la paz se convierta en una realidad”, concluyó.