Trump afirma que se ha restablecido el acceso a Starlink, pero Ucrania reporta más interrupciones
Las declaraciones contrastan con los reportes de las fuerzas ucranianas, que denunciaron que las interrupciones del servicio continuaban y que no había señales de una normalización del acceso
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Elon Musk revirtió las restricciones que afectaban el acceso de Ucrania a Starshield, el sistema satelital de uso militar de SpaceX.
Sin embargo, las declaraciones contrastan con los reportes de las fuerzas ucranianas, que denunciaron que las interrupciones del servicio continuaban y que no había señales de una normalización del acceso.
Trump evitó confirmar si había llamado al director ejecutivo de SpaceX para solicitar la restauración del servicio, como señalaron medios estadounidenses.
No obstante, afirmó que mantiene una relación “muy buena” con Musk y sostuvo que el empresario ya había restablecido el acceso a la red.
Las fuerzas ucranianas ofrecieron una versión distinta. El comandante Andriy “Klima” Klymenko, jefe de la 414.ª Brigada de Sistemas No Tripulados, declaró a The Washington Post que el viernes el servicio seguía registrando interrupciones constantes, aunque operaba a mayor velocidad que el día anterior.
Por su parte, Serhii Beskrestnov, asesor del Ministerio de Defensa de Ucrania, afirmó que hasta ese momento no había indicios de que se hubieran levantado las restricciones a Starlink.
La controversia comenzó la semana pasada, cuando Ucrania perdió parte de su acceso a Starshield, una red satelital segura destinada a aplicaciones gubernamentales y militares.
La interrupción habría afectado las operaciones ucranianas con drones y los ataques de alcance medio contra posiciones rusas en territorios ocupados.
La responsabilidad de la decisión continúa siendo motivo de disputa. Mientras Musk y Trump han ofrecido declaraciones que apuntan a responsabilidades distintas, The Wall Street Journal informó que el empresario habría ordenado limitar el servicio y que posteriormente recibió una llamada del mandatario estadounidense para solicitar su restablecimiento.
La reducción del acceso se produjo en un contexto de creciente presión de Washington sobre Kiev para que detuviera los ataques contra las refinerías de petróleo rusas.
La medida coincidió con los esfuerzos de Trump por alcanzar un acuerdo energético con Moscú y contener los precios del combustible antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Ni la Casa Blanca ni Musk respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la situación.
POLÉMICA
La administración Trump también ha intensificado sus exigencias al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, para que acepte un acuerdo que ponga fin a la guerra. El mandatario estadounidense ha cuestionado su liderazgo y suspendido algunas de las medidas de presión contra Rusia.
En paralelo, Moscú aceptó reanudar las conversaciones trilaterales con representantes de Ucrania y Estados Unidos, después de una reunión entre el enviado estadounidense Steve Witkoff y el presidente ruso, Vladimir Putin.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, informó el viernes que las negociaciones estaban previstas para la primera quincena de noviembre en Abu Dabi.
La polémica por las restricciones satelitales también llegó al Senado estadounidense.
El jueves, el senador demócrata Richard Blumenthal, principal representante de su partido en el subcomité permanente de investigaciones, anunció una investigación sobre las limitaciones impuestas a los servicios de SpaceX.
En una carta dirigida al secretario de Defensa, Pete Hegseth, Blumenthal advirtió sobre la falta de claridad respecto a quién tiene la autoridad técnica y legal para modificar el acceso a estos sistemas.
También cuestionó si las Fuerzas Armadas estadounidenses disponen de alternativas suficientes en caso de que los servicios de SpaceX dejen de estar disponibles.
El senador republicano Thom Tillis expresó su preocupación por las consecuencias de la medida y afirmó que “los ucranianos inocentes han sufrido las peores consecuencias” de las restricciones.
Añadió que, pese a los esfuerzos realizados durante la semana para identificar al responsable, todavía no estaba claro quién había tomado la decisión, si es que efectivamente se había adoptado una orden formal.
Desde la Casa Blanca, el vicepresidente JD Vance defendió la posibilidad de que Musk prefiera mantenerse al margen del conflicto, al señalar que dirige una empresa privada.
A su juicio, la controversia no gira principalmente en torno al empresario, sino a la política que Estados Unidos debe seguir frente a Ucrania y Rusia.