Usó AMLO a Maduro para desviar la corrupción de sus hijos en el Tren Interoceánico: Loret de Mola

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/ 14 enero 2026

A López Obrador, asegura el periodista, le cayó como anillo al dedo la detención de Nicolás Maduro para cambiar la agenda en México sobre la tragedia del Tren Interoceánico, que dejó 14 muertos y reactivó señalamientos de corrupción que involucran a sus hijos Andy y Bobby

CDMX.- La caída de Nicolás Maduro en Venezuela fue aprovechada políticamente por la 4T, en particular por Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con el periodista Carlos Loret de Mola, el expresidente usó dicho episodio para desviar la atención sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico, que dejó 14 muertos, y las sospechas de corrupción.

“El régimen mexicano ha aprovechado la crisis en Venezuela, con la operación militar de Estados Unidos para derrocar y detener al dictador Nicolás Maduro, para distraer la atención sobre el descarrilamiento del tren. Maduro cayó... como anillo al dedo de la 4T”, señala hoy el editorialista en su columna “Historias de Reportero”.

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Loret afirma que la reaparición de López Obrador –quien dice estar retirado de la política– no respondió a una genuina defensa de Venezuela, de la izquierda latinoamericana ni de Maduro, sino a una maniobra política.

El sábado 3 de diciembre, tras confirmarse la operación estadounidense para extraer a Maduro de Venezuela y llevarlo ante la justicia en Nueva York, López Obrador publicó en sus redes un pronunciamiento donde rechazaba el “atentado a la soberanía” venezolana y que dirigía al presidente Donald Trump.

Loret de Mola advierte que AMLO sabía que esa “carta” tendría un impacto marginal en Estados Unidos, pero era altamente eficaz en México.

“Sabía que una carta suya a Trump –que en Estados Unidos sería absolutamente irrelevante– le echaría en México más gasolina al tema Venezuela, generaría que en México se hablara aún más de Maduro, y eso le convenía” para desplazar los reflectores de la tragedia del Tren Interoceánico, ocurrida seis días antes.

Pero sobre todo, añade, buscaba desviar las acusaciones de corrupción y negligencia que rodean una de las obras emblemáticas del obradorismo e involucran a sus hijos Andrés y Gonzalo López Beltrán.

El Tren Interoceánico, acusa el periodista, es “una obra que él (López Obrador) impulsó, apresuró, mal realizó y cuyas irregularidades encubrió”.

HIJOS DE AMLO HICIERON NEGOCIOS CON EL TREN INTEROCEÁNICO

Loret de Mola recuerdan en su columna que desde hace dos años Latinus reveló grabaciones telefónicas en las que “íntimos amigos” de Andy y Gonzalo “Bobby” López Beltrán presumían haber recibido contratos para hacer negocios con el Tren Interoceánico.

El personaje central de esas conversaciones es el ya conocido Amílcar Olán, un empresario tabasqueño señalado como presunto operador financiero y prestanombres de los hijos del expresidente.

En dichos audio, Olán relata cómo se asignaban contratos y se replicaba el esquema de negocios utilizado previamente en el Tren Maya. Incluso menciona reuniones con altos mandos de la Marina, encargada del proyecto, y con la entonces secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, hoy titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.

“Amílcar Olán confiesa en estas llamadas telefónicas que Bobby le contó que su papá lo mandó al proyecto del Tren Interoceánico para supervisar todo y que ya le explicó qué contratos le va a dar. Habla de montos y de medidas. Relata que van a replicar el negocio que hicieron en el Tren Maya –’ya si se descarrila el tren es otro pedo’–”, expone.

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Loret recuerda que en enero de 2024 López Obrador reconoció la autenticidad de las llamadas, “aceptó que eran amigos de sus hijos, aceptó que eran contratistas del gobierno y terminó orillado a aceptar que, en efecto, su hijo Gonzalo ‘Bobby’ López Beltrán era su representante en la dirección en lo que tenía que ver con el Tren Interoceánico”.

“Gonzalo no está metido en la cuestión política; ha ayudado como supervisor honorífico en el Interoceánico, pero no cobra y no va a trabajar en el gobierno. Cuando me dijo eso me sentí contentísimo”, expresó el entonces presidente en julio de 2024.

Para el columnista, en cualquier gobierno “decente” estas revelaciones habrían derivado en una investigación y citatorios a declarar para los implicados, en especial tras una tragedia como la del Interoceánico con saldo fatal.

“Pero el Gobierno de México no es un gobierno decente. Y los tres gozan de las garantías de impunidad que les proporciona la presidenta Sheinbaum”, acusa.

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