Vibrio vulnificus, la ‘bacteria come carne’ que en aguas costeras de EU ha causado la muerte de 7 personas este verano

Vibrio vulnificus, la ‘bacteria come carne’ que en aguas costeras de EU ha causado la muerte de 7 personas este verano

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La bacteria prospera especialmente en aguas cálidas y con determinada concentración de sal

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Una bacteria que vive de manera natural en determinadas aguas costeras vuelve a alertar en Estados Unidos después de que se hayan registrado siete muertes en Florida y Luisiana durante las últimas semanas.

Se trata de Vibrio vulnificus, un microorganismo poco frecuente, pero capaz de provocar infecciones extremadamente graves y de evolución rápida.

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Aunque suele ser conocida en los medios como la bacteria “devoradora de carne”, esta expresión puede resultar engañosa. La bacteria no literalmente se come la carne.

El problema es que, cuando entra a través de una herida, puede desencadenar una infección agresiva que destruye tejidos y, en algunos casos, provoca fascitis necrosante o una infección generalizada de la sangre.

¿Qué es exactamente Vibrio vulnificus?

Vibrio vulnificus pertenece al género Vibrio, un grupo de bacterias que habitan principalmente en ambientes marinos y estuarinos. A diferencia de Vibrio cholerae, la bacteria responsable del cólera, V. vulnificus se caracteriza especialmente por su capacidad para producir infecciones graves de heridas y septicemia, además de enfermedades gastrointestinales asociadas al consumo de mariscos contaminados.

La bacteria prospera especialmente en aguas cálidas y con determinada concentración de sal, por lo que puede encontrarse en zonas costeras, bahías, estuarios y aguas salobres, donde se mezclan agua dulce y agua de mar.

También puede acumularse en animales marinos que filtran grandes cantidades de agua, especialmente las ostras.

Su presencia no significa que el agua esté necesariamente contaminada por aguas residuales ni que todas las personas que entren en contacto con ella vayan a enfermar. Vibrio vulnificus forma parte de los microorganismos que existen naturalmente en determinados ecosistemas marinos.

Dos formas principales de infección

Una de las características más importantes de Vibrio vulnificus es que puede llegar al organismo de diferentes maneras.

1. A través de una herida

Una persona puede infectarse cuando una herida entra en contacto con agua marina o salobre donde está presente la bacteria.

Esto puede ocurrir durante actividades aparentemente cotidianas: nadar, pescar, caminar por la costa o manipular animales marinos. Una herida quirúrgica reciente, un tatuaje o una perforación también pueden convertirse en una vía de entrada.

Una vez dentro del organismo, la infección puede avanzar rápidamente. Puede aparecer enrojecimiento, inflamación, dolor intenso, cambios de coloración y ampollas. En los casos más graves, la infección destruye tejido y puede extenderse al torrente sanguíneo.

Los CDC señalan que una infección de una herida puede requerir antibióticos y, cuando existe tejido muerto o gravemente infectado, incluso cirugía para eliminarlo. En casos extremos puede ser necesaria la amputación de una extremidad.

2. Al consumir mariscos crudos o poco cocidos

La segunda vía importante es el consumo de mariscos contaminados, particularmente ostras crudas o insuficientemente cocinadas.

El riesgo no desaparece porque una ostra tenga buen aspecto, olor normal o sabor aparentemente fresco. La bacteria puede estar presente sin producir señales visibles en el alimento.

Por eso, cocinar adecuadamente los mariscos constituye una de las principales medidas de prevención.

¿Por qué puede ser tan peligrosa?

El peligro de Vibrio vulnificus no se debe solamente a que sea capaz de infectar una herida. Lo preocupante es la velocidad con la que algunas infecciones pueden deteriorar el estado de una persona.

Una infección grave puede pasar de una lesión localizada a una infección sistémica, conocida como septicemia. Cuando la bacteria alcanza la sangre, puede producir fiebre, escalofríos, presión arterial peligrosamente baja y lesiones cutáneas con ampollas.

En las infecciones de heridas, el dolor, el enrojecimiento, la inflamación y la alteración de la piel pueden avanzar rápidamente. Por ello, una herida que después de haber estado expuesta a agua costera comienza a empeorar rápidamente requiere atención médica urgente.

La mortalidad es especialmente elevada en las infecciones graves. Un estudio sobre infecciones de heridas en el este de Estados Unidos estimó una mortalidad cercana al 18%, aunque el riesgo depende de la vía de infección y de las características del paciente.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

La infección puede afectar a personas sanas, pero determinadas enfermedades aumentan considerablemente la posibilidad de desarrollar complicaciones graves.

Entre los principales factores de riesgo se encuentran las enfermedades hepáticas, especialmente la cirrosis, además de determinados problemas metabólicos, enfermedades renales, cáncer y situaciones en las que el sistema inmunitario está debilitado.

El riesgo es particularmente importante cuando una persona con alguno de estos factores consume mariscos crudos o expone una herida al agua salada o salobre.

Esto explica una característica importante de la enfermedad: no todas las personas expuestas tienen la misma probabilidad de desarrollar una infección grave.

El agua caliente favorece a Vibrio

Aquí aparece uno de los aspectos que más interés científico está generando: la relación entre Vibrio vulnificus y el calentamiento de las aguas costeras.

La temperatura y la salinidad influyen considerablemente en las condiciones ambientales que favorecen la presencia de esta bacteria. Investigaciones realizadas en Estados Unidos han encontrado una relación entre las aguas más cálidas y una mayor probabilidad de encontrar V. vulnificus.

El fenómeno es importante porque no se trata únicamente de que aumente la cantidad de bacterias en determinadas zonas. El calentamiento del océano puede ampliar geográficamente los lugares donde las condiciones ambientales son adecuadas para su supervivencia y crecimiento.

Un análisis de casos en el este de Estados Unidos encontró que las infecciones de heridas por V. vulnificus aumentaron aproximadamente ocho veces entre 1988 y 2018, pasando de unos 10 casos anuales a alrededor de 80. El límite geográfico septentrional de los casos también se desplazó hacia el norte.

Eso no significa que el cambio climático sea la única causa de cada infección individual. La exposición humana, las condiciones locales del agua, la salinidad, las tormentas y otros factores también desempeñan un papel.

Pero el patrón general ha despertado preocupación entre investigadores: un océano más cálido puede crear condiciones cada vez más favorables para bacterias del género Vibrio en regiones donde anteriormente eran poco frecuentes.

Una bacteria que está apareciendo más al norte

Durante décadas, Vibrio vulnificus estuvo especialmente asociada con las cálidas aguas del sureste estadounidense y del Golfo de México.

Sin embargo, los registros muestran una expansión hacia zonas situadas más al norte. El estudio que analizó el período 1988-2018 encontró que el límite septentrional de los casos se desplazó aproximadamente 48 kilómetros por año durante ese período.

La expansión no significa que toda la costa estadounidense se haya convertido en un territorio de alto riesgo. Se trata de una enfermedad poco frecuente. Lo que está cambiando es la distribución geográfica de las condiciones ambientales que pueden favorecer la presencia de la bacteria.

Este fenómeno también ha llevado a prestar atención a estados del noreste que históricamente registraban muy pocos casos.

Los huracanes pueden aumentar la exposición

Las tormentas tropicales representan otro elemento importante.

Los huracanes pueden provocar inundaciones, marejadas y alteraciones de la salinidad. Cuando las aguas costeras y las aguas continentales se mezclan, las personas pueden quedar expuestas a grandes cantidades de agua potencialmente contaminada.

Además, las inundaciones aumentan las probabilidades de que una persona con cortes o heridas entre en contacto con agua salobre.

Investigaciones realizadas después del huracán Ian en Florida encontraron una importante presencia de especies de Vibrio en las aguas costeras afectadas por la tormenta.

Por eso, después de un huracán o una inundación costera, las autoridades sanitarias recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre personas con heridas abiertas o factores de riesgo.

¿Cómo reconocer una infección?

Los primeros signos pueden parecerse a los de muchas otras infecciones, pero determinados cambios deberían considerarse señales de alarma.

En una infección de una herida pueden aparecer:

enrojecimiento que aumenta rápidamente

inflamación

dolor intenso

sensación de calor en la zona

cambios de coloración de la piel

secreción

ampollas

fiebre y escalofríos.

Cuando la bacteria provoca una infección sistémica, pueden aparecer fiebre intensa, escalofríos, presión arterial peligrosamente baja y lesiones cutáneas con ampollas. También pueden presentarse síntomas gastrointestinales, como diarrea, náuseas y vómitos, particularmente en infecciones relacionadas con el consumo de mariscos.

La velocidad de progresión es uno de los aspectos más preocupantes. Una herida que empeora rápidamente después de haber estado en contacto con agua costera debe recibir valoración médica inmediata, sobre todo si la persona tiene factores de riesgo.

¿Cómo se puede prevenir?

La mayoría de las personas no necesita evitar las playas ni vivir con miedo a Vibrio vulnificus. Las infecciones siguen siendo poco frecuentes.

Sin embargo, existen medidas sencillas que reducen el riesgo:

Si tienes una herida: evita introducirte en agua salada o salobre hasta que haya cicatrizado. Esto incluye heridas quirúrgicas recientes, tatuajes y perforaciones.

Si la herida puede entrar en contacto con agua: cúbrela con un vendaje impermeable.

Después de una exposición: lava inmediatamente la zona con abundante agua y jabón.

Al manipular mariscos: lávate las manos y limpia las superficies que hayan estado en contacto con mariscos crudos.

Al comer mariscos: evita consumir ostras y otros mariscos crudos o poco cocidos. La cocción adecuada es una de las principales formas de prevenir las infecciones transmitidas por alimentos.

Una amenaza real, pero no una epidemia

El término “bacteria devoradora de carne” puede generar alarma, pero es importante poner el fenómeno en contexto.

Vibrio vulnificus no es una bacteria que esté infectando indiscriminadamente a millones de personas. Las infecciones graves continúan siendo poco frecuentes. El verdadero motivo de preocupación es su capacidad para producir enfermedades muy graves en determinadas personas y su aparente expansión hacia nuevas regiones a medida que cambian las condiciones ambientales.

Los datos científicos disponibles muestran una relación cada vez más clara entre las condiciones cálidas de las aguas costeras y la presencia de Vibrio. Estudios realizados en Estados Unidos han documentado tanto un aumento de los casos como un desplazamiento hacia el norte de la zona donde se registran infecciones.

El fenómeno convierte a Vibrio vulnificus en un ejemplo de cómo el calentamiento de los océanos no solo modifica ecosistemas marinos: también puede alterar la distribución geográfica de determinados microorganismos capaces de causar enfermedades humanas.

Por ahora, para la población general el riesgo absoluto continúa siendo bajo.

Pero durante los meses de aguas cálidas, especialmente en las costas del Golfo de México y después de grandes tormentas, conocer cómo se transmite la bacteria puede marcar una diferencia importante: evitar el contacto de heridas abiertas con agua salobre y consumir mariscos bien cocidos son medidas sencillas frente a una infección que, cuando ocurre, puede avanzar con extraordinaria rapidez.

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de la carrera de Periodismo y Comunicación, con una especialidad en Fotografía y Producción Audiovisual, y en Geopolítica.

Ha trabajado para diversos medios y ONGS en Europa y México por más de 15 años. Su enfoque y especialidad son las noticias de Política Internacional y Nacional y conflictos, buscando la veracidad, objetividad y la investigación periodística.

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