Calendario escolar: ¿un engaño a la vista de todos?

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Las explicaciones ofrecidas por Mario Delgado para justificar su propuesta de recorte del calendario escolar son más bien una escandalosa confesión de ineficiencia

La controversia se acabó ayer, luego de que la misma autoridad que presuntamente había tomado la decisión –el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu)– decidió revocarla. Así, el calendario escolar del ciclo 2025-2026 permanece sin modificaciones, es decir, el último día de clases será el 15 de julio próximo.

No estamos aquí, sin embargo, frente a un simple hecho anecdótico o ante la oportunidad de elaborar ingeniosos memes para burlarnos de la “torpeza” de la autoridad educativa nacional, encabezada por Mario Delgado, al dar a conocer una decisión sólo para recular unos días después debido a la andanada de críticas generada.

https://vanguardia.com.mx/opinion/transporte-publico-no-puede-ser-rentable-DE20607206

Estamos, por el contrario, ante la evidencia de que nuestro sistema educativo tiene problemas –y muy serios– de diseño y ejecución. El episodio registrado entre el 7 y el 11 de mayo pasados nos ha colocado ante la evidencia de por qué nuestro sistema educativo no produce los resultados que necesitamos como sociedad.

Una frase del secretario Delgado, pronunciada ayer luego de dar marcha atrás a la intención de concluir el ciclo escolar el 5 de junio próximo, tendría que ser objeto de análisis detenido: “Debemos ser honestos: tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas, en todo el sistema educativo... después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa... se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico”, dijo el funcionario.

Debe agradecerse, sin duda, el ejercicio de honestidad intelectual realizado por el titular de la SEP. Reconocer que tenemos un calendario escolar construido desde la hipocresía no es poca cosa.

Lo que no puede agradecérsele es la ausencia de imaginación para pensar en una propuesta menos absurda que la expuesta. Porque pasar del reconocimiento de un problema a la construcción de una respuesta cínica ya no es honestidad intelectual.

Hay que decirlo sin ambigüedades: la invitación de Mario Delgado a “dejar de fingir”, es decir, a tomar la decisión de eliminar los días de clase “sobrantes” en el calendario porque, “al cabo que ni se enseña nada”, implica una claudicación de sus más elementales obligaciones.

https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico/sep-da-marcha-atras-a-modificacion-del-calendario-escolar-2025-2026-GG20629906

Lo esperable en quien tiene a su cargo el sistema educativo del país es mucho más que un acto de desfachatez disfrazado de lógica elemental. Si, como asegura el secretario, después del 5 de junio “se enseña poco”, lo que debe ocurrir es que se diseñe una estrategia para que el “tiempo muerto”, el “espacio inútil” del calendario escolar, modifique su naturaleza.

Cabría esperar que el episodio que todos hemos presenciado, así como las explicaciones ofrecidas para justificar la propuesta que naufragó, sirvan de combustible para alentar la discusión de fondo que el diseño de nuestro sistema educativo requiere con urgencia.

Temas


A20

Personajes



Organizaciones


SEP

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM