El INE y el ChatGPT

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

El INE ya no es lo que era, pero muchos no lo han notado y, peor, a otro tanto no le importa y eso, la indiferencia, explica la tragedia nacional

El INE está en busca de identidad; escoge el color gris para cobijarse en su evidente deterioro, más que otra cosa, de eso se trata. El rosa histórico no le viene bien, no porque algún partido lo utilice, sino porque, si de algo quiere olvidarse, es de la marea rosa, de aquellos ciudadanos, casi todos entrados en años, que salieron a exigir al presidente López Obrador que el INE no se toca. Finalmente, el régimen político obradorista ganó la partida; no sólo toqueteó al órgano electoral, le hizo cosas que recuerdan a íconos políticos del abuso, ahora legisladores con fuero constitucional, Cuauhtémoc Blanco y Félix Salgado Macedonio; prueba irrefutable de que en 2024 no llegaron todas.

El gris le viene bien, en opinión de muchos; la aguda observadora y experta en comunicación, Vianey Esquinca, así lo consigna este domingo en Excélsior. Agregaría que el rosa de inocencia ya no le iba bien, mejor un gris que igual puede pasar por sobriedad que por indiferencia. En el afán de tener una tercera opinión sobre el color gris, el ChatGPT nos ofrece información digna de compartirse.

https://vanguardia.com.mx/coahuila/ine-ratifica-y-designa-nuevas-consejerias-para-coahuila-MG23707812

Las asociaciones más comunes del gris son mayoritariamente negativas: tristeza o melancolía; cansancio o agotamiento; indiferencia o apatía, y soledad o aislamiento. Las neutras: sobriedad o, precisamente, neutralidad. Positivas: equilibrio o moderación, elegancia o formalidad y madurez o experiencia.

Cada uno defina el cajón que mejor le queda al INE de hoy en día. Primero, hay que decir que quienes hoy allí mandan no son toda la institución; de hecho, son lo contrario de lo que ha sido el órgano electoral fundamental de la democracia mexicana. Incluso en el Consejo General hay una minoría que reproduce en encomiables términos lo mejor del INE y su antecedente, el IFE. La estructura en general también es garantía de solvencia técnica e imparcialidad; lamentablemente, ha estado bajo el asedio de los que mandan y de la estrechez presupuestal por una presidenta del país, quien se horroriza por el costo de elecciones confiables, pero no por los monumentales subsidios a PEMEX y obras fracasadas.

Más allá de colores y opiniones, casi todos coincidirán en que el INE ya no es lo que era; es más, ni siquiera se parece, si se valoran decisiones fundamentales de su órgano de autoridad, como avalar que se cuenten boletas planchadas, es decir, aquellas que no se depositaron en la urna porque no cupieron en la ranura de la caja de votos; también niega al pasado al no permitir la verificación rigurosa de ciudadanos a cargo de las mesas directivas o de la observación electoral mediante el cruce de bases de datos oficiales con las de esos ciudadanos relevantes para la integridad de la elección.

El INE ya no es lo que era, pero muchos no lo han notado y, peor, a otro tanto no le importa y eso, la indiferencia, explica la tragedia nacional en curso y la buena opinión de la presidenta. Las elecciones tendrán lugar en medio de una autoridad electoral y jurisdiccional (el Tribunal Electoral anda en las mismas) cooptada por el régimen político, y con una legislación que amplía los supuestos para anular triunfos opositores, particularmente, si se invoca como causa de anulación que desde EU se dice que los narcos mexicanos cuentan con protección oficial, noticia de todos los días. En eso, el INE ya anticipó postura al sancionar al PRI y a legisladores por el señalamiento en sus variantes de narcopolítica. Nada de castigar al de casa por etiquetar a la oposición como traidores a la patria.

En buen plan y a manera de que se ayuden los del INE, el ChatGPT también señala qué asociación existe según la tonalidad de gris. Gris claro: serenidad, neutralidad, distancia, sobriedad. Gris medio: equilibrio, institucionalidad, pragmatismo. Gris oscuro: pesimismo, gravedad, desgaste, incertidumbre. Gris + negro: dureza, crisis, amenaza, deterioro. Gris + rojo: conflicto, alarma, violencia. Gris + azul: frialdad, distancia, seriedad. Gris + amarillo: puede representar contraste entre apatía y esperanza o energía.

Un último consejo de aquello que amenaza con volvernos prescindibles o secundarios, no sólo de quienes escriben, sino del género humano: “Si estás pensando en colores para un logo, una publicación o una identidad editorial, el gris puede comunicar especialmente bien ‘seriedad, desencanto, incertidumbre o desgaste’, dependiendo de con qué color lo combines”.

Definitivamente, el INE ya no es lo que era... tampoco nosotros.

Licenciado en Derecho Facultad de Jurisprudencia UAC. Maestría y Estudios de Doctorado en Gobierno por la Universidad de Essex, Inglaterra.

Ha sido Catedrático en el ITAM; en el ITESM; en el CIDE; y en la Universidad Anáhuac.

En 1997 a 2000 titular de la Asesoría Política en la Presidencia del doctor Ernesto Zedillo.

Desde 2005 director general del Gabinete de Comunicación Estratégica

Columnista Juego de Espejos en Milenio Diario, Bloomberg-El Financiero y en SDP Noticias, Código Libre y en la Revista Peninsular. Coautor de varios textos en materia electoral y estudios históricos.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM