El pleito de la Conquista
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El maltrato a los indígenas no inició en Tabasco, sino en las Antillas, donde sus habitantes fueron diezmados en pocos años, primero por los colegas de Cristóbal Colón, quien fue el primer esclavista
Hace años se discuten los métodos de conquista de los españoles en México y, en general, en toda la América hispana. Ahora se ha centrado la discusión sobre dos figuras que fueron contemporáneas: Hernán Cortés y Malintzin. Creo que limitan demasiado el panorama.
Cuando Cortés llegó a Tabasco, venía huyendo porque asesinó en Cuba a un español, algo que se asemeja a Donald Trump, quien tiene 34 acusaciones por violación y pederastia, de las cuales una ya tuvo un juicio condenatorio. Éste se refugia en el fuero; el otro, en la Conquista y el envío de oro a Carlos I de España. Pero el maltrato a los indígenas no inició en Tabasco, sino en las Antillas, donde sus habitantes fueron diezmados en pocos años, primero por los colegas de Cristóbal Colón, quien fue el primer esclavista: recibió la condena de la reina Isabel.
Cortés es producto de un ambiente y un ataque injustificado, como el que ahora se realiza contra Cuba. En la isla masacraron a sus indios, razón por la cual ingresaron al norte de Nueva España esclavistas portugueses, buena parte de origen judaico: debían enviar mano de obra a donde habían acabado con ella. Saquearon indios de lo que hoy es Coahuila, Nuevo León, Texas y Tamaulipas. Algunos “colonizadores”, como Juan Bautista Chapa en Cerralvo y Monterrey, fueron tan crueles o más que el mismo Cortés o el asesino mayor, Pedro de Alvarado, llamado por los mexicas Tonatiuh (el Sol) porque era rubio. Alvarado moriría apedreado por los chichimecas desnudos en el Cerro del Mixtón en 1541 (hay dos pinturas de ese tiempo que lo muestran cayendo). Este personaje asesinó a los nobles mexicas a traición, habiéndolos invitado a una reunión.
Aclaro que no todos los habitantes de lo que ahora es México eran mexicas. De acuerdo con jesuitas, dominicos y franciscanos, había más de 350 lenguas, lo que implica culturas, bandas o etnias organizadas. Regresemos a alguien cercano: Chapa. Este perverso dejó escrito un texto donde dice que los indios del Nuevo Reino de León han ido desapareciendo y nombra a 338 grupos ya inexistentes. El colmo del cinismo: echa la culpa a Dios, que “los ha ido acabando por sus muchos pecados”. Y nada menos que el virrey-arzobispo de México, Vizarrón, envió una carta firmada al gobernador de Coahuila diciéndole que “a los gentiles que no se acojan a nuestra sagrada religión, extermínelos”. No le obedeció; dialogó con ellos y los convenció de pacificarse y no atacar villas y misiones.
De la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ni siquiera quería acordarme, pero ella abusó de la ignorancia, el cinismo y la corrupción. Entre sus mayores estupideces está la frase: “México no existía antes de la llegada de los españoles”, y tiene razón en la inexistencia de México, porque no se ha enterado de que existe desde 1821, no antes. Y en cuanto a Cortés, el rey Carlos I de España lo condenó por esclavizar mexicas y marcar con hierro al rojo vivo a los niños en su frente. Era un perverso asesino, además de que ahorcó a su mujer y violó a muchas. De eso ni hace falta discutir.
Creo que Antonio Machado lo explicará mejor que yo: “Castilla miserable, ayer dominadora; envuelta en sus andrajos, desprecia cuanto ignora (...) pedía la conquista de los inmensos ríos indianos a la corte; la madre de soldados, guerreros y adalides que han de tornar cargados de plata y oro a España, en regios galeones, para la presa, cuervos; para la lid, leones”. Admire usted la opinión del gran poeta que tanto amaba a España.
Cortés fue asesino, esclavista, violador y traicionero. No fue el único; nombré otros y hubo 100 más. Una carta del obispo Colmenares dice al rey que en las lagunas (San Pedro, Mayrán, Parras) los esclavistas acabaron con las primeras misiones ahí instaladas. Tardaron 30 años en volver a establecerlas; la mayor fue San Pedro. Portugueses, judíos y españoles habían vendido en las Antillas, Venezuela, Honduras y hasta en Sevilla más de 100 mil nómadas del noreste de la Nueva España. Lea mi libro “Los Bárbaros, el Rey, la Iglesia” (Fondo de Cultura Económica).
Acerca del perdón: ni falta nos hace; la historia basta y sobra. Los bárbaros actuales, los del PRI y PAN, son dignos herederos de Cortés, Trump y VOX. Este artículo los invita a continuar siendo mediocres vendepatrias.