Una aprehensión que sacude al Clan de Andy López Beltrán
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Justo Rivera no murió. Se fue a vivir a Mérida. Cuentan mis fuentes en el Gobierno Federal que Andy pidió a sus contactos de alto nivel en el gobierno de Yucatán que lo cuidaran
El empresario fingió su muerte. Fue en marzo de 2025, en un episodio de violencia afuera de un bar de Querétaro. Circuló que Justo Rivera había fallecido, al igual que un familiar del famoso narcotraficante José de Jesús “El Chango” Méndez, uno de los fundadores de La Familia Michoacana. Las autoridades locales nunca registraron la existencia de su cadáver, pero corrió la información de que hasta funerales hubo.
El “asesinato” era un escándalo. Se sabía que Justo Aurelio Rivera Parrazales formaba parte de “El Clan” de Andy López Beltrán. Tabasqueño también, se le ubicaba como uno de los brazos empresariales de Amílcar Olán, principal operador de Andy. De ser un empresario desconocido, saltó a la gloria con la 4T: contratos en el sector salud en todo el país, Pemex, casas del Infonavit, una mano metida en el huachicol. La fórmula integral de la 4T. También lo identifican como cercano al entonces gobernador de Chiapas, el morenista Rutilio Escandón, cuñado de Adán Augusto López, protegido por el gobierno de Sheinbaum, que lo nombró cónsul en Miami.
Justo Rivera no murió. Se fue a vivir a Mérida. Cuentan mis fuentes en el Gobierno Federal que Andy pidió a sus contactos de alto nivel en el gobierno de Yucatán que lo cuidaran.
Me relatan que vacacionaron juntos en Madrid. Los vieron comiendo en el Gran Asador Lecanda del exclusivo barrio de Salamanca. Vega Sicilia, Pingus, bogavantes. De la reservación se encargó la embajada. “El hijo del presidente mejicano”, lo ubicaban. También hay registro de un viaje juntos a Miami.
Claro, esto fue antes de que a Andy le quitaran la visa y que a Justo Rivera lo detuvieran en Mérida, con información compartida por Estados Unidos, acusado de ser operador financiero del Cártel del Noreste. Operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos contra la salud. En el operativo para aprehenderlo, catearon cuatro domicilios donde se aseguraron 15 vehículos de alta gama, dólares, joyas, una caja fuerte, dos armas de fuego, cartuchos y una bolsa de metanfetamina.
SACIAMORBOS
Cuentan que hay desfile de figuras del Partido Verde para tratar de sacar de la cárcel a Raúl Piña Horta, quien durante años fue el secretario particular del dueño de ese partido, Jorge Emilio González Martínez, “El Niño Verde”. O sea, Piña sabe todo. Y dicen que ya mandó el mensaje de que, si no lo ayudan, él va a contar ese todo. Y ese todo, tratándose del Partido Verde, es muchísimo. Lo detuvieron por una acusación de extorsión masiva a los verificentros del Estado de México. Él era el director general de Control de Emisiones Atmosféricas de la Secretaría del Medio Ambiente estatal, una cuota fruto de la alianza de Morena con el Partido Verde para impulsar a Delfina Gómez a la gubernatura.