Cuando el Show de Medio Tiempo sacude al mundo: las polémicas que marcaron la historia del Super Bowl
Cada año, el espectáculo no sólo deja música, baile, memes y sorpresas, sino también mensajes políticos, gestos simbólicos y accidentes que han marcado la historia del evento más importante de la NFL
Este domingo se vivirá uno de los momentos más esperados —y también más comentados— por fanáticos y detractores de Bad Bunny, quien subirá al escenario instalado en el Levi’s Stadium de San Francisco. Aunque para muchos no es la elección ideal, todo apunta a que su presentación generará polémica, especialmente ante el rechazo manifestado por figuras como Donald Trump y algunos grupos conservadores a su participación en el Super Bowl.
A pesar de tratarse de un espectáculo de apenas 13 minutos, el show de medio tiempo del Super Bowl ha alimentado décadas de conversación cultural, política y mediática.
En ocasiones, la chispa proviene de un solo instante, como ocurrió con el infame “desperfecto de vestuario” de Janet Jackson y Justin Timberlake. Otras veces, el debate surge de imágenes cuidadosamente planeadas, como la puesta en escena de niños en jaulas durante el espectáculo de Jennifer Lopez en 2020, interpretada como una crítica a las políticas migratorias de Estados Unidos, o la narrativa visual de Kendrick Lamar sobre la negritud y la identidad, presentada mientras Donald Trump observaba desde las gradas del Caesars Superdome de Nueva Orleans.
CADA ARTISTA ES UN MENSAJE
El espectáculo de medio tiempo magnifica todo: vestuario, coreografía, simbolismo y mensajes implícitos, invitando a interpretaciones a una escala que pocos artistas experimentan.
Ese historial sirve de telón de fondo mientras Bad Bunny se prepara para tomar el escenario del medio tiempo, un momento que coloca la identidad latina en el centro del evento televisivo más visto de Estados Unidos. La conversación en torno a su actuación va más allá de la música y toca temas como el idioma, la cultura y el espacio que tendrá una de las estrellas más influyentes del mundo para el comentario social dentro de un espectáculo históricamente vigilado por la estricta supervisión de la NFL.
Bajo este contexto, repasamos algunos de los momentos de medio tiempo más comentados en la historia del Super Bowl.
EL ‘DESPERFECTO DE VESTUARIO’ DE TIMBERLAKE Y JACKSON
La controversia más duradera ocurrió en el Super Bowl de 2004 en Houston, cuando Janet Jackson actuó junto a Justin Timberlake. En los segundos finales de Rock Your Body, Timberlake tiró del vestuario de Jackson, dejando al descubierto brevemente su seno derecho, cubierto por un accesorio decorativo.
Timberlake calificó el hecho como un “desperfecto de vestuario” no intencional, una frase que quedó grabada en la cultura pop. La reacción fue inmediata: escrutinio de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), atención del Congreso y una revisión de los estándares de la televisión en vivo. CBS fue multada con 550 mil dólares, sanción que posteriormente fue revocada, y las transmisoras comenzaron a utilizar retrasos técnicos en eventos en directo.
Las consecuencias, sin embargo, no fueron equitativas. Jackson fue retirada de eventos importantes y su carrera se vio afectada, mientras que Timberlake continuó sin mayores repercusiones. Años después, el regreso del cantante al medio tiempo en 2018 reavivó el debate sobre el doble estándar racial y de género, dando fuerza a movimientos como el hashtag #JusticeForJanet.
‘FORMATION’: BEYONCÉ Y EL SIMBOLISMO POLÍTICO
Cuando Beyoncé interpretó Formation en 2016, el show de medio tiempo se transformó en una poderosa declaración cultural. Con referencias a la historia y al orgullo negro, bailarinas vestidas al estilo de los Panteras Negras y símbolos asociados a figuras como Malcolm X, la actuación resonó con décadas de activismo social.
Mientras recibió elogios por su fuerza artística, también generó críticas de sectores conservadores y grupos policiales que la acusaron de promover un mensaje antipolicía. Con más de 110 millones de espectadores, el debate trascendió el estadio y se instaló en la conversación nacional.
‘BELIEVE IN LOVE’: COLDPLAY Y LA VISIBILIDAD
Coldplay encabezó el medio tiempo de 2016 con un mensaje centrado en la unidad y la inclusión, acompañados por Beyoncé y Bruno Mars. El espectáculo incluyó colores del arcoíris, una multitud formando la frase “Believe in Love” y símbolos asociados a la diversidad sexual.
Aunque muchos celebraron el mensaje, algunos sectores conservadores criticaron la visibilidad LGBTQ+, reflejando las tensiones culturales sobre representación en el entretenimiento masivo.
KENDRICK LAMAR Y LA NARRATIVA VISUAL
El año pasado, Kendrick Lamar utilizó el escenario como un espacio narrativo, explorando temas de identidad, poder y percepción. Con una puesta en escena cinematográfica, bailarines vestidos de rojo, blanco y azul, y la intervención de Samuel L. Jackson caracterizado como el “Tío Sam”, la actuación subrayó la tensión entre expresión artística y expectativas institucionales.
Sin romper abiertamente las reglas de la NFL, el espectáculo provocó un intenso análisis sobre el simbolismo y reafirmó al medio tiempo como un vehículo de interpretación cultural.
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MADONNA Y SU INVITADA POLÉMICA
Durante el medio tiempo de Madonna en 2012, la cantante M.I.A. mostró el dedo medio a la cámara en un gesto fugaz que provocó sanciones inmediatas y una batalla legal con la NFL. El caso terminó en un acuerdo millonario y se convirtió en otro ejemplo de cómo incluso un segundo puede marcar la historia del espectáculo.