Coahuila: pegan graduaciones a la economía familiar; se gasta cerca de 50% del ingreso mensual
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Entre toga, fotografías, ceremonia, vestimenta y otros gastos, las familias pueden destinar más de 6 mil pesos para una sola graduación este 2026
La temporada de graduaciones representa uno de los gastos más importantes para muchas familias coahuilenses, pues según estimaciones basadas en precios que circulan en redes sociales, así como en testimonios de familias, el desembolso por un solo graduado puede superar los 6 mil pesos, lo que equivale a cerca del 44 por ciento del salario mensual promedio en la Zona Metropolitana de Saltillo.
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el salario promedio mensual en la región es de 14 mil 115 pesos. Con base en ese ingreso, una graduación con un costo aproximado de 6 mil 200 pesos representa el 43.9 por ciento del sueldo de un trabajador promedio.
Con base en la información recabada, los paquetes que comúnmente se contratan en educación básica, incluyen la renta de toga y birrete por alrededor de 250 pesos, además de paquetes con invitaciones, placa conmemorativa y fotografía por aproximadamente 750 pesos. A ello se suma el costo de la ceremonia, que puede rondar los 300 pesos.
En los niveles medio superior y superior, el gasto aumenta debido a la organización de cenas, bailes y la compra de vestimenta para la ocasión. Solo el traje o vestido puede costar desde mil pesos, mientras que el paquete completo de graduación suele alcanzar alrededor de 5 mil pesos por estudiante.
A estos gastos se agregan los detalles tradicionales, como los ramos o arreglos florales, cuyos precios llegan a 500 pesos, así como juegos de joyería (anillo y esclava) que rondan los 700 pesos.
El monto final puede variar dependiendo de si el estudiante cursa sus estudios en una institución pública o privada, ya que en algunos planteles públicos las cuotas por ceremonia y paquetes de graduación suelen ser menores. Sin embargo, para muchas familias el cierre del ciclo escolar implica un gasto extraordinario que puede representar entre una tercera parte y casi la mitad del ingreso mensual promedio de un trabajador en la región, considerando únicamente a un integrante de la familia que se gradúa.