En Coahuila, dividen opiniones fin de clases anticipado por calor y el Mundial
Mientras algunos sectores consideran necesaria la medida para proteger la salud de estudiantes, otros advierten complicaciones en evaluaciones, graduaciones y aprendizaje
La decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio ha comenzado a generar reacciones encontradas entre docentes y asociaciones de padres de familia en Coahuila. Aunque coinciden en que las altas temperaturas representan un problema real dentro de las aulas, también advierten posibles afectaciones académicas y complicaciones en la organización escolar.
El acuerdo, anunciado esta semana por autoridades educativas federales y estatales, contempla modificaciones al calendario escolar bajo el argumento de las condiciones climáticas extremas y la realización del Mundial de Futbol 2026.
Itzel Fuentes, integrante de la Asociación Estatal de Padres de Familia, señaló que como organización apenas fueron informados oficialmente sobre el ajuste, el cual —consideró— traerá repercusiones para muchas familias.
“Como padres de familia, el recorte del calendario escolar genera modificaciones en las actividades y complicaciones en el cuidado de los hijos, porque, si bien las escuelas no son guarderías, el tiempo que los alumnos permanecen en ellas permite a muchos padres acudir a trabajar”, expresó.
Sin embargo, reconoció que las condiciones de infraestructura en diversos planteles dificultan continuar con las clases durante las semanas de mayor calor.
Se adelantará el cierre del #CicloEscolar 2025-2026 para el próximo 5 de junio. Este acuerdo unánime se tomó junto a las y los secretarios de educación de todas las entidades del país.
— Mario Delgado (@mario_delgado) May 8, 2026
✅ Las actividades administrativas que realizan los docentes terminarán el 12 de junio.
🏫... pic.twitter.com/HwS5Gwqx0j
“No todos los centros educativos cuentan con aire acondicionado o minisplit, y las aulas llegan a ser espacios muy calientes e incómodos tanto para maestros como para alumnos”, comentó.
Aun así, consideró que la reducción de días de clase podría impactar en el aprendizaje de los estudiantes.
“Menos clases es igual a menos conocimientos adquiridos; el calendario original ya reduce considerablemente los días efectivos de aprendizaje”, advirtió.
Por su parte, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) manifestó un rechazo frontal a la medida mediante un comunicado firmado por el presidente nacional, Israel Sánchez Martínez, y Francisco Javier Mancillas González, dirigente del organismo en Coahuila.
En el documento, la organización calificó la decisión como “un grave error”, al considerar que el país enfrenta importantes rezagos educativos y que adelantar el fin de clases representa “un golpe directo al derecho a la educación”.
Además, cuestionó que se utilice el Mundial de Futbol como argumento para modificar el calendario escolar y señaló que las autoridades debieron priorizar soluciones de infraestructura antes que reducir semanas de clases.
Entre los docentes también existen opiniones divididas.
Una maestra de secundaria consultada por VANGUARDIA, quien pidió permanecer en el anonimato, señaló que, aunque comprende el problema del calor extremo, la medida tomó por sorpresa a muchas escuelas que ya tenían organizadas graduaciones, evaluaciones y cierres administrativos.
“Mi primera reacción fue pensar en las graduaciones. Los lugares se apartaron con meses de anticipación y será complicado reorganizar todo”, explicó.
La docente añadió que en varios salones las condiciones son difíciles debido a la falta de equipos de aire acondicionado funcionales, especialmente en el turno vespertino.
#Posicionamiento de @Mexicanos1o
— Mexicanos Primero (@Mexicanos1o) May 8, 2026
-Cada día de aprendizaje cuenta: aún estamos a tiempo de proteger el derechoa aprender.
-Con esta medida, México podría quedar apenas en 157 días efectivos de clases, en el mejor de los escenarios.#AprenderImporta pic.twitter.com/1qk45An5BH
“En algunos grupos preferimos tomar clases al aire libre que permanecer dentro del salón”, comentó.
Otra maestra de nivel secundaria expresó que “la educación no termina al cerrar un ciclo escolar ni al salir de un salón de clases. En casa también se aprende: se fortalecen los valores, la comunicación, el respeto y el amor familiar”.
Además, consideró que este periodo puede convertirse en una oportunidad de convivencia entre padres e hijos para fortalecer vínculos, conocer sus intereses y dialogar sobre sus necesidades, pues educar es una tarea compartida.
No obstante, una profesora de primaria consideró acertada la decisión, al señalar que las altas temperaturas ya están afectando la salud de estudiantes y maestros.
Cerrar anticipadamente el ciclo escolar no puede ser la respuesta frente a los desafíos del sistema educativo. Cada día de clases cuenta, especialmente para millones de niñas, niños y adolescentes que aún enfrentan rezagos en sus aprendizajes.
— Patricia Vázquez (@patvazher) May 7, 2026
La prioridad debe ser garantizar... pic.twitter.com/MymPmtL06l
“Los alumnos presentan dolores de cabeza, agotamiento e incluso síntomas relacionados con golpes de calor”, indicó.
Añadió que en muchos planteles la infraestructura resulta insuficiente, ya que existen áreas sin techumbre y equipos de aire acondicionado incapaces de enfriar salones saturados.
“Priorizar la salud de los estudiantes es una muestra de compromiso y sensibilidad”, expresó.
Aunque las posturas varían, docentes y padres de familia coincidieron en un punto: las altas temperaturas dentro de las escuelas son una problemática cada vez más difícil de ignorar en la región.