Tras ataque en secundaria de Torreón, llaman a detectar señales de alerta en estudiantes
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El subdirector de Servicios Educativos, Abraham Segundo González, señala que la atención también debe centrarse en quien ejerce la agresión
MONCLOVA, COAH.- La tragedia ocurrida en una secundaria de Torreón encendió nuevamente la alerta sobre la importancia de escuchar y atender a los estudiantes antes de que una situación llegue a mayores, señaló Abraham Segundo González, subdirector de Servicios Educativos.
En la Región Centro se reforzaron los rondines de vigilancia en los planteles y la comunicación entre directivos y autoridades educativas, pero también se puso atención en la salud mental y emocional de los alumnos.
“No basta con estar pendientes de la seguridad al exterior de las escuelas, sino también de lo que ocurre con los estudiantes y los cambios que puedan presentar en su comportamiento”, indicó.
Explicó que un alumno que agrede, que es víctima de bullying, que participa en juegos agresivos o en algún reto viral puede estar atravesando una situación familiar o social que los adultos desconocen. “También están pidiendo ayuda ellos. No sabemos los contextos sociales y familiares que vivan”, dijo.
Por ello, señaló que la atención no se centra únicamente en quien resulta agredido, sino también en quien ejerce la agresión, pues ambos pueden necesitar apoyo y seguimiento.
Como parte de esta prevención, la semana pasada se trabajó con docentes de Monclova en una jornada de salud mental y emocional, donde se les explicó cómo identificar casos de ansiedad, depresión o alguna otra situación que requiera atención y a dónde canalizar a los estudiantes. En estas acciones participan el DIF Municipal, DIF Estatal, PRONNIF y Policía Escolar, entre otras instituciones.
González señaló que después de lo ocurrido en Torreón se mantiene comunicación permanente entre directivos y la estructura educativa, además de los rondines preventivos.
Consideró fundamental que los padres estén cerca de sus hijos y no pasen por alto cambios en su conducta, aislamiento, tristeza o cualquier otra señal. “Son temas muy sensibles y delicados, requerimos redoblar esfuerzos”, expresó.
El llamado, dijo, es a no esperar a que ocurra una tragedia para pedir ayuda, sino buscarla desde el momento en que un estudiante muestre señales de necesitarla.