Saltillo: El perfil suicida es un hombre, joven, soltero y de escolaridad básica
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Los datos sugieren mayor atención en labores de prevención escolares y focalizadas en la juventud
El perfil del suicida en Saltillo es el de un hombre joven, soltero, de escolaridad básica-media que utiliza ahorcamiento y presenta antecedentes de depresión, problemas afectivos o adicciones.
Así lo reveló el Análisis del Suicidio 2018-2024 realizado y publicado recientemente en su página web por el Instituto Municipal de Planeación de Saltillo (IMPLAN), esto en el marco de junio como el mes de Concientización sobre la Salud Mental Masculina.
A través de ese periodo, el estudio recopiló datos sobre los casos de suicidio presentados en la ciudad, encontrando características comunes entre las víctimas.
Los resultados muestran que entre el 77 y el 80 por ciento de los casos de suicidios en la ciudad fueron hombres, con una mayor incidencia en el grupo de 21 a 30 años seguido del grupo de 31 a 40.
Por lo anterior, el IMPLAN señaló en el informe que se evidencia la necesidad de estrategias de prevención urgentes y focalizadas en población joven.
Para ello propone intervenciones escolares, universitarias, comunitarias y laborales que fortalezcan habilidades socioemocionales y mecanismos de apoyo temprano.
El 43 por ciento de los casos corresponden a personas que eran solteras por 23 por ciento de casados. La escolaridad máxima que predomina entre las víctimas es de secundaria, seguida de la preparatoria.
El estudio indicó que estos datos sugieren que la vulnerabilidad al suicidio se concentra en sectores con limitadas oportunidades educativas, laborales y sociales.
Respecto a las estadísticas por ocupación, el análisis destaca una “tendencia consistente: los grupos con mayor incidencia son empleados, personas dedicadas a oficios y quienes se encontraban desempleados al momento del fallecimiento”.
También destacó que el grupo de desempleados registra un comportamiento creciente, alcanzando sus valores más altos en 2023 y 2024, “lo que sugiere una posible relación entre la falta de empleo, la precariedad económica y el riesgo suicida”.